Quién es
Afrodita?
Afrodita,
la sonriente, es para Safo la tejedora
de astucias. Los poemas de
Homero, los primeros de nuestra civilización, se encargan de pintar su
personalidad con particular delicadeza y finura. En ningún momento se oculta
que para los griegos de aquellos tiempos, el deseo sexual promovido por Afrodita
es la causa de placeres y pasiones y a la vez una fuerza corruptora que suele
apartar a los hombres del camino correcto y generar desastres. Ella es la
verdadera causante de la guerra de Troya.
La
historia es conocida. Paris, hijo de Príamo, rey de Troya, ha sido elegido por
Zeus como juez para dirimir un pleito entre tres diosas, Hera, Palas Atenea y
Afrodita. El pleito surge cuando Eris, la Discordia, arroja una manzana entre
las tres durante un festín de bodas al grito de A la más bella! Así nace el primer concurso
de belleza de la historia. Las
diosas se presentan ante Paris, quien debe elegir quien de las tres es
merecedora de la manzana pero no desfilan ante él pasivamente sino que le
prometen toda clase de bendiciones para que él las favorezca. De acuerdo a sus
atributos y prerrogativas, Hera y Atenea le ofrecen respectivamente la
posibilidad de ser el más poderoso de los reyes sobre la tierra o de
convertirse en un hombre que llegará a ser famoso por su inteligencia y
rectitud. Pero Afrodita le promete a Paris la mujer más hermosa del mundo como esposa aunque ella sabe que esa mujer ya es la esposa de un rey poderoso y sabe que el cumplimiento de su promesa va a desencadenar la venganza de los griegos.
Los deseos provocados por Afrodita llevan dentro de sí la concepción de que el mayor de los goces humanos no puede disociarse de peligros y angustias. Enfrentado por un lado entre nobles propuestas que representan
beneficios para su pueblo y por el otro con la tentación sensual que regala
Afrodita, Paris escoge a esta última. La
elección de Paris nos habla a través de los siglos: los hombres han cambiado
poco y nada y resulta muy sencillo manipularlos si las mujeres sabemos
ilusionarlos con el sexo. Sin sombra de duda alguna y puesto frente a la
posibilidad de elegir con total libertad, lo que Paris elige es el masculino y egoísta deseo de gozar en su alcoba a la más bella de las mujeres. Así le fue, me dijo cinícamente mi dominado marido
la primera vez que me leyó en detalle la historia de la manzana y de como Paris
cumple la promesa de Afrodita raptando a Helena y llevándola a Troya, causando
así su ruina.
Afrodita es entonces en el mundo griego la encarnación del poder
corruptor de la sexualidad femenina, el mismo poder que el pueblo judío censura
con severidad a través de las figuras de Eva, Dalila o Betsabé. La manzana que
Paris entrega a Afrodita como símbolo de su victoria frente a Hera y Atenea
podría ser la misma que Eva ofrece a Adán en el jardín del Edén. El hombre está
advertido pero no puede hacer nada frente a la todopoderosa fuerza del deseo
que la mujer despierta en él. Todo
cede ante los encantos y el imperio de Afrodita. Hasta el mismo Zeus le teme, por eso
mismo ha aprendido a mantener con ella una respetuosa distancia.
Pero no corresponde a Homero sino a los grandes trágicos posteriores a
él, el habernos dado la versión de Afrodita más hermosa y poética pero a la vez
más inquietante. Para Esquilo, Afrodita no es sólo la sonriente diosa del sexo
que teje intrigas amorosas. Es
el principio mismo de la vida en el Universo. La Afrodita que aparece en Las Suplicantes es responsable de los amores místicos entre la
tierra y el cielo, que fecundan la tierra y hacen brotar todo árbol, toda
flor y todo fruto. Oponerse a Afrodita es caer en la esterilidad y en el kaos siempre opuesto a la tan griega y
armoniosa belleza del Cosmos, el orden universal.
A esta mística visión de
Esquilo, Eurípides le agregará años después el concepto del hybris, del castigo que el hombre recibe
cuando cree ser más de lo que en realidad es y transgrede con sus actos el
orden que los dioses han dispuesto. Ante el desprecio de Hipólito, que se niega
a caer bajo el yugo de Afrodita, la diosa ofendida impulsará en el alma de
Fedra una locura pasional que terminará con su muerte. Para Eurípides, Afrodita es mucho
más que una diosa despechada que se venga cruelmente de aquel que
la ha ofendido. Afrodita representa un principio cósmico, un orden natural que
no puede ser transgredido impunemente y
que tiene además el tremendo poder de castigar a aquellos que lo rechazan y se
burlan de él. La pasión sexual que Afrodita encarna y promueve forma
parte de una armonía global necesaria para la vida humana, de un equilibrio que
no puede ser alterado sin un castigo ejemplificador que restablezca el orden
perdido. Hipólito, llevado por el ardor de su juventud, se atreve a enfrentar a
Afrodita pero en realidad se está enfrentando a la Naturaleza misma y la muerte
es el inevitable castigo que debe expiar por su atrevimiento.
Los grandes escritores griegos que inventaron la tragedia no fueron muy adeptos a regalar finales
estilo Disney. Paris e Hipólito, al elegir en la forma en que lo hicieron,
profetizaron sus propios finales, tan amargos como aleccionadores. Ninguno de
los dos pudo escapar a su trágico destino. Pero quien firma estas líneas,
degustadora viciosa de la belleza de tantas Helenas y fiel devota del culto
pagano a Afrodita
Victoriosa, no tiene duda
alguna acerca de quién de los dos, si el que se entregó a Afrodita o el que optó por rechazarla, fue el que más disfrutó de la vida mientras pudo vivirla.
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| Rubens. El juicio de Paris |


excelente trabajo!!! nuevamente felicitaciones!!!! me encantó
ResponderEliminarGracias Cely, preciosa!!!!
EliminarQué bello. Me encantan los mitos griegos y más si es Usted quien los cuenta con su particular estilo.
ResponderEliminarA sus pies.
Que bueno volverte a ver, servus. Gracias por tus palabras
EliminarEncantador el relato, Afrodita de las palabras Mistress Roxy
ResponderEliminarGracias macklanova.
EliminarMe ha encantado Mistress Roxy.
ResponderEliminarVoto a Afrodita me de pasion para cumplirla debidamente!
Bien dicho. Cumple tus votos con las damas que te rodean, Rafael
Eliminarhoy viernes leí con placer, palabra apropiada, el tema de afrodita en el blog, belleza, sexualidad, placer, y si, los hombres hemos cambiado poco, pienso por lo contundente, poderoso de estas palabras, pulsiones extremadamente vitales, como la vida misma, y como en el caso de mis alumnos, que son ciegos, ya que soy maestro especial, ellos construyen el ideal de belleza sin ver, en base a sus otros sentidos, oído, olfato, tacto, vale igual para ellos, y lo mejor, es que uno aprende también, espero no aburrirte, saludos, buen fin de semana
ResponderEliminarPablo
Jamás podría aburrirme un testimonio tan interesante, escrito desde el corazón y desde la VERDAD. Muchas gracias Pablo.
EliminarLo texto de usted es muchissimo interessante . Cito : " Los deseos provocados por Afrodita llevan dentro de sí la concepción de que el mayor de los goces humanos está inevitablemente asociado a la belleza y al sexo pero el deleite no puede disociarse de peligros y angustias. ". Es esso mismo. E essa vision del universo hace con que la mujer seja esclava en mucho lugares del mundo. En atenas la mujer estava sob dominio del padre e despues del marido e era mantida dentro de casita. En paquistan esso acontece aun. La mujer es propriedade del hombre. Primero del padre e despues del marido. Es la familia que escoje la pareja, no la mujer. Porque ? La respuesta la da usted. En sociedades patriarcales la mujer e su poder de seducion es vista como un terrible perigo. Esso puede provocar conflitos terribles entre machos, tribos e clas. E assi lo mas seguro es retirar a la mujer toda la autonomia ,poder de seducion. Mi desculpa my espanol. Soy Portugues.
ResponderEliminarObrigado vocé!
EliminarPS : Yo no defendo de manera ninguna essa sociedad patriarcal..,pero dias atras me pergunte a mi mismo : Cual la razion porque en tastas sociedades primiticas ( Afeganistan , Paquistan.., India.., Grecia antiga ) la mujer era esclava de lo padre e despues de lo marido ? Ay que haver una razion. E la razion es essa que usted dice. Lo ombre teme profundamente lo poder sedutor de la mujer..,e para evitar guerras e conflitos entre ombres, tribos.., se retira a la mujer su autonomia ( e a lo ombre tambien o enamorar-se ). Las relaciones entre sexos son estrictamente reguladas, ombres e mujeres no se pueden mesclar antes de lo matrimonio.., no puede haver contacto e es la familia que determina quien sera pareja de quien. La seducion.., namoro es proibido.
ResponderEliminarLos hombres temen la seducción de la mujer...pero hay otros más sabios que la GOZAN Y SE ENTREGAN
EliminarQue gran artículo Mistress! me imagino a Afrodita mostrandole a Paris la belleza de Helena para convencerle. Y después me imagino que quizás Paris se llevara una sorpresa ( agradable jiji) y resultara que la espectacular belleza de Helena escondía en su interior una linda y dulce sissy jaja! Quien sabe! Besos Mistress y gracias de nuevo por artículos como este.
ResponderEliminargerita y su habilidad para llevar absolutamente TODO a su precioso mundo sissy.Toda una diosa, gerita
EliminarGRACIAS!
Me ha encantado esta entrada, hablando de la enigmática y perversa Afrodita, la mujer más sensual y deseada de la mitología griega, por la que sucumbieron Paris e Hipólito de una u otra manera. Pero lo que no ha cambiado por siglos y por siglos es el poder sexual de una bella diosa y con la facilidad de manipulación que tiene hacia el hombre de saciar su instinto primitivo y masculino.
ResponderEliminarUn documento divino divino!!
Besitosss
Que tontería negar ese poder, verdad? Pero mucho más tonto es combatirlo. Siempre pierden.
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