El Magazine Femdom de Mistress Roxy
domingo, 12 de abril de 2020
Homosexualidad forzada
En primer lugar, es una práctica cuyo morbo sólo puede comprenderse desde el punto de vista de la dominación femenina. Desde lo simbólico, carece de analogía maledom. Una sumisa obligada a sexo con otra mujer jamás sentirá la misma sensación de ruptura. Lo que el hombre entrega en la homosexualidad forzada es mucho más que el culo. Para la sociedad, lo que entrega es su propia identidad como hombre.
En segundo lugar, recalco el carácter del forzamiento. Si el sexo fuera consentido porque el hombre es bisexual o tiene fuertes fantasías sissies, la práctica perdería gran parte de su morbo. Para el esclavo, su condición de sometido a los caprichos sádicos de su Ama debe justificar cualquier situación a la que deba someterse. Un consenso previo entre ambos destruiría el placer único que nace de su condición de esclavo.
En tercer lugar, se requiere por parte de la dominatriz un gran pulso para ir llevando a su esclavo hacia situaciones forzadas pero al mismo tiempo hacerle sentir que Ella controla la situación. Lo que él se está dejando hacer es porque a Ella le da placer pero Ella está siempre presente y no le es indiferente. Si nos gusta jugar al juego de forzar al esclavo más allá de su voluntad inicial, nuestra atención sobre él debe ser máxima.
Muchos dentro del BDSM opinan que esta conducta es un abuso. Un sumiso al que aprecié muchísimo, desgraciadamente fallecido hace unos años, dijo una vez. A menos que sea la Mujer Maravilla, yo no creo que exista Ama alguna que te pueda forzar (literalmente hablando) a nada. Haya o no haya consenso previo, el sumiso siempre tiene la opción de negarse.
Pero que después no se queje si su Ama lo abandona porque no se siente obedecida. Muchas Amas no aceptan sumisos rebeldes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Magnífico posteo Mistress Roxy, lleno de potentes verdades.
ResponderEliminarEs maravilloso el modo en el que Usted, Mistress Roxy, demuestra en este texto que, aunque hay forzamiento, no hay abuso. La dominatriz va llevando a su esclavo hacia situaciones de homosexualidad forzada y a través de su manejo de las riendas, el hombre termina entregando, como Usted maravillosamente recalca, su culo y su propia identidad como hombre. Pero él siempre podría negarse, hasta el último momento. Esto jamás podría ser un abuso.
También es muy elocuente su frase final: un sumiso rebelde es un oxímoron. En este punto solo agregaría que a veces la diferencia entre resistencia y rebeldía, es muy difícil de determinar. Creo que las resistencias del esclavo también son importantes para el morbo de la situación. Un esclavo que ejecutara este tipo de órdenes de su Ama, sin ninguna resistencia, daría bastante la impresión de ser más bien alguien que está realizando sus propios deseos. Es cierto que si las resistencias son demasiado grandes, se acercan demasiado a la indeseada rebeldía. Pero en una relación de cierta duración, como la que Usted plantea en esta hermosa entrada, a menudo será difícil diferenciar entre rebeldía y resistencia, hasta conocer el desenlace de cada situación específica. Un esclavo que se resiste a algo indefinidamente, deja de ser esclavo. Porque su Ama lo abandona, seguramente, pero también simplemente porque es una contradicción básica que le hace perder su condición de esclavo.
Sin embargo, si se resiste durante mucho tiempo y finalmente es domado por su Ama, siendo obligado a hacer, lo que tanto trató de evitar, la conclusión es muy distinta. Será una situación que la dómina gozará plenamente, mientras el esclavo que está siendo sodomizado por otro hombre mientras ve la sonrisa sádica de su Ama, vivirá con una deliciosa ambivalencia. Por un lado, cedió a lo que de verdad no quería ceder y se siente literalmente violado. Por otra parte, sentirá un enorme placer de estar finalmente siendo sometido por su Diosa. Curiosamente es imposible determinar hasta donde es rebeldía y hasta donde resistencia, hasta no conocer el desenlace final de cualquier historia semejante. Si el esclavo finalmente es domado, la situación tendrá un enorme morbo para ambos. Si no es así, el “esclavo rebelde” (un oxímoron, como muy bien lo definió Usted, Mistress Roxy), habrá cometido un error imperdonable, y por supuesto, será el principal perjudicado, al haber perdido la oportunidad de su vida.
Las imágenes que ilustran la columna son hermosísimas. Al verlas percibo hasta qué punto fui feminizada ya. En la primera foto me identifico plenamente con el hombre que está siendo sometido. Me encanta la imagen de la mujer señalándole con su dedo la verga que debe chupar. Ella lleva en su cuello la llave con la que controla la castidad de él.
ResponderEliminarCuando veo la última imagen, siento que me encantaría ser la sissy a la que le pintan los labios. Esa forma de entrega de mi masculinidad, la pasé ya hace tiempo.
La ilustración central me resulta profundamente perturbadora. Lo primero que me produce rechazo, es que no hay ninguna mujer en la escena. A la vez, la sissy me encanta, me parece hermosa y dulce, con su camisón rosado y sus manos esposadas. Es enormemente seductor el modo en que Usted, Mistress Roxy, juega ese equilibrio entre el forzamiento y el abuso.
A medida que veo más tiempo la imagen, no puedo evitar identificarme con la sissy. Entregada a ese hombre que me atrae hacia sí con fuerza y que sé que me va a penetrar. Para ser completamente sincera, no sé si me produce placer o rechazo la situación, seguramente, ambas cosas. Precisamente el placer mayor para una Mujer Sádica, lograr que el hombre pierda por completo su identidad, al punto en que ya no sabe qué es lo que le gusta y lo que no. Está completamente en manos de su Dominadora.
Usted, Mistress Roxy, no es una dómina maravillosa. Es una Mujer maravillosa. Capaz de seducir con su belleza y su sadismo, por supuesto, pero también con inteligencia y ternura cuando es necesario. Eso la hace completamente irresistible. Si alguien cree que escapó de Su control, seguramente está equivocado. Usted manejará los tiempos y esperará Su momento. La presa, quiéralo o no, terminará, tarde o temprano, absolutamente esclavizada por Usted. Hay un enorme poder en Usted, que proviene se Su naturaleza dominante. Usted nació para ser servida por esclavos y esclavas. Usted, Mistress Roxy, genera en los demás, un enorme deseo de servirla.
Con todo mi amor y mi adoración. Para Usted, Mistress Roxy.
Princesa
Princesa, llegar a ese punto de dominación es un Nirvana que no es fácil de alcanzar. Ese punto que vos definiste muy bien como "equilibrio entre forzamiento y abuso" requiere de mucho pulso por ambas partes. Pero como muchas veces pasa, en la propia búsqueda, en el propio camino, está el descubrimiento de muchas maravillas desconocidas.
EliminarExcelente post con un remate brillante, Señora. Gracias por compartirlo! Daniel
ResponderEliminarGracias a vos por comentar
EliminarExcelente post, Señora! Para un varón heterosexual, sin duda es éste el último bastión de resistencia. Tal como Usted menciona, es la humillante entrega de la hombría.
ResponderEliminarConoce Usted como nadie la mentalidad del sumiso. Y el remate del post es la conclusión perfecta.
Como siempre, es un placer leer sus columnas, Señora!
Atentamente, daniel.
lo que vale, cuesta. Por eso, vale la pena intentarlo.
Eliminarsaludos, daniel
Creo que este tema da en el clavo en el tema fundamental: la libertad del sumiso dentro de una relación bdsm. En mi opinión, en una verdadera relación bdsm, se deben establecer unos marcos iniciales, que darán a la Ama el marco de referencia. Si el sumiso es de verdad y si la Ama interioriza de verdad que ella es el centro de la relación esos "límites" deben de ir moviéndose siempre hasta donde el placer de la Ama diga. En ese sentido, un sumiso de verdad, por muy hetero que sea, debería estar agradecido a que su Ama quiera romper sus "límites" para alcanzar su placer. Si el sumiso no encuentra placer en que su Ama lo despoje de su capacidad de decisión y lo lleve a donde él no pensaba es que no es sumiso, sino como usted dice en otro artículo malesub
ResponderEliminarEl sumiso es libre, que duda cabe. Pero en el caso de estas relaciones, es libre para obedecer, una libertad un tanto extraña pero se supone que le gusta. La realidad es que los sumisos, en realidad, son pocos.Lo que suele haber es coincidencia en roles complementarios para ciertas actividades sexuales fetichistas.
EliminarDe acuerdo completamente. Si entras en una relacion bdsm y eres sumiso de verdad los límites deberían solo ser un punto de partida. Si tu Ama desea ampliarlos siempre estará en su derecho y deberías estar agradecido. Es responsabilidad de la Ama conocer a su sumiso para variar la velocidad...pero nunca el rumbo. Además que regalo mayor para una Ama que un sumiso le entregue su cuerpo, incluso para que lo use con algo que a él no le gusta. Que a nadie le quede duda de que el sumiso notará el miembro de un hombre, pero en su mente y en la de Ama será ella quien lo hace. Excelente blog Sra
ResponderEliminarMuchas gracias. Me quedo con tu frase "Si entras en una relacion bdsm y eres sumiso de verdad los límites deberían solo ser un punto de partida". Si los limites no se mueven, la relacion se estanca y finalmente muere.
EliminarMe tomo como un gran halago que haya remarcado un punto de mi comentario. Es usted una referente para mi en el femdom y la sigo desde hace tiempo aunque por respeto nunca me atreví ni a comentar. Con su permiso seguiré comentando, esperando seguir aprendiendo de usted para aplicar más y mejor la ginarquía en mi ámbito personal. Un humilde saludo sra
ResponderEliminarMe alegro mucho de que me leas y me gusta que te empieces a atrever a comentar. Espero muchos mas comentarios tuyos.
EliminarQue gran frase "El sumiso rebelde es un oximoron". Pues claro. Si no es forzada, entonces es que no eres un sumiso, lo haces porque te gusta y si es forzada y quieres tener un ama...pues tendras que obedecerla no? porque sino sería tu ama de boquilla ya que si tu haces lo que te da la gana que sentido tiene llamarla Ama. Besos Mistress.
ResponderEliminarUN gusto volver a leerte, gerita
EliminarExcelente reflexion señora , Yo aun no lo eh hecho pero si es que mi ama me lo pidiera no podria negarme a complacer su deseo..puede que no me guste eso pero si verla complacida
ResponderEliminarque lindo comentario Luisina! Gracias!
EliminarSeñora me tiene enamorado su blog
ResponderEliminarMuchas gracias, Carlos. Espero mas comentarios tuyos.
EliminarEs una Diosa
ResponderEliminarLo tomo como un halago. Gracias
Eliminar