martes, 29 de septiembre de 2026

Catwoman vs Black Cat. Una batalla comparativa

 





Origen

Catwoman: Selina Kyle, una ladrona de guante blanco que ha ejercido tanto como villana como vigilante enmascarada. Tuvo diversos orígenes dependiendo de cada nueva continuidad, mostrándola como una azafata con amnesia o incluso una ex prostituta. Fue una huérfana que huyó de un orfanato; tras fallar en su intento de sobrevivir como carterista se une a un circo donde pasa varios años hasta que regresa a Gotham y se vuelca a una vida como ladrona de guante blanco. Cruza varias veces camino con Batman, con quien llega a sentir una mutua atracción física, respeto y algo de admiración que la supo llevar por el camino del bien si la situación lo ameritaba.

Black Cat: Felicia Hardy, una ladrona de guante blanco, vigilante enmascarada y mercenaria. Es la hija de un renombrado ladrón de guante blanco que durante toda su infancia la instó a alcanzar el máximo potencial posible en cualquier cosa que emprendiera (ya sea el estudio, los deportes o las artes). Siendo una estudiante universitaria casi fue violada por uno de sus compañeros, pero fue rescatada por un joven llamado Ryan que se volvería su amigo, pero que terminaría siendo quien la ultrajara, ya que se consideraba en el derecho de hacerlo. Guiada por un profundo rencor, la estudiante que se volvería Black Cat se entrenó en artes marciales y métodos de defensa personal para asesinar a Ryan, pero él moriría en un accidente dejando a Black Cat frustrada al sentir que le robaron su venganza, por ello decide seguir los pasos de su padre y convertirse en ladrona.


Inclinación Moral y Ética

Catwoman: Neutral. Sus inicios la muestran como una ladrona y criminal común, haciendo blanco de hurtos a costosas piezas de arte, tecnología avanzada o información secreta; además de que llegó a inculpar a personas inocentes y a cometer actos de espionaje, traición y ecoterrorismo. Pero los años han demostrado que su naturaleza es intrínsecamente buena al mostrar una férrea consciencia ecológica y un respeto inherente por la vida cuando se descubrió que muchas de las personas a las que robó son gente corrupta o están envueltos en algún negocio turbio; además ha llegado a donar gran parte de lo que hurta a beneficencias y es considerada un miembro de la Familia Batman al haber colaborado con el héroe en reiteradas oportunidades.

Black Cat: Neutral. Aunque inició su carrera como una criminal (algo de lo cual se enorgullece), también ha demostrado poseer capacidades para el bien cuando considera que alguna misión o villano requiere que ella ayude. Ha cooperado con varios héroes, siendo Spiderman el ejemplo más común, con quien formó una pseudo relación bastante tensa basada en el mutuo deseo y atracción física más que en algo emocional. Ha intentado varias veces informar de crímenes o de los planes de un villano a grupos heroicos como los Avengers, pero su mala fama ha evitado que le creyeran, por lo que suele preferir trabajar sola o con un círculo pequeño de colaboradores.


Motivación

Catwoman: Intrínsecamente es la supervivencia; ella no se guía por grandes valores, como el honor, el patriotismo o el bien común, simplemente porque no cree del todo en ellos, pero actúa guiándose por sus propias convicciones según la situación. 

Black Cat: Inicialmente fue la venganza y el deseo de retribución. También la guía su avaricia y un fuerte sentido de autosuperación, lo que la ha llevado a aliarse con villanos temibles o personas de escasa moral con tal de sacar un beneficio directo o indirecto.


Habilidades / Poderes

Catwoman: Posee una agilidad, flexibilidad, fuerza, rapidez y destreza acrobáticas que superan a varios atletas olímpicos llegando a demostrar que es capaz de levantar tres veces su propio peso, por lo que muchos creen (erróneamente) que posee alguna clase de poder sobrenatural o súper humano. Es una combatiente cuerpo a cuerpo avanzada, teniendo amplios conocimientos en boxeo, karate, jiu jitsu, capoeira, hapkido y kung fu, lo que la hace capaz de enfrentar con suma facilidad a varios oponentes que la superen en tamaño y fuerza. Posee grandes habilidades como ladrona, siendo experta en forzar cerraduras, anular sistemas de seguridad, el sabotaje y hackeo; también es diestra en el arte del disfraz y es capaz de moverse con gran sigilo, ocultándose entre las sombras (similar a un ninja). Tiene una afinidad natural y empatía con los animales –principalmente con los felinos– lo que le permite ser aceptada por una manada y cuyos miembros la protegerán del peligro como a un igual. Es experta en el manejo del látigo, siendo capaz de emplearlo como arma, medio de intimidación o como correa para aferrarse a lugares altos. Tiene un conocimiento básico en venenos y en la fabricación de antídotos usando plantas silvestres o materiales fáciles de encontrar en una farmacia.

Black Cat: Es una acróbata y atleta consumada, con una agilidad que iguala y/o supera a la de un atleta olímpico; está entrenada en diversas artes marciales, especializándose en karate goju-ryu, judo y aikido; por lo que es hábil en someter a contrincantes mucho más grandes que ella o incluso a ciertos tipos de súper seres. Tiene un instinto combativo natural, lo que la hace una feroz contendiente si llega a enfurecerse, en estos casos, gracias al flujo de adrenalina, se ve capaz de superar sus propios límites en fuerza y velocidad, habiendo llegado a superar ampliamente a contrincantes salvajes como Sabretooth, o expertos en combate como Shang-Chi. Es una experta ladrona, especializada en infiltración y robo de material u objetos vigilados bajo complejos sistemas de seguridad, por lo que es muy silenciosa y hábil para esconderse. Tiene la habilidad sobrehumana de influir o manipular de manera inconsciente el campo de probabilidad que está dentro de su rango de visión –también llamado Efecto Jinx; esto le permite causar eventos improbables pero no imposibles de mala suerte a las personas que la hagan sentir incómoda o furiosa; esta habilidad también le da una especie de sexto sentido que le permite encontrar de forma intuitiva la manera de escapar de una situación de peligro.


Medio de obtención de Habilidades / Poderes

Catwoman: En su tiempo viviendo en el circo fue entrenada como contorsionista, trapecista y acróbata, así como también en diversas artes marciales, a como forzar cerraduras y en el manejo del látigo; fue entrenada por Ted Grant (Wild Cat), con quien perfeccionó su estilo propio de artes marciales. También ha compartido sesiones de entrenamiento con Batman y el resto de sus aliados. Aprendió sobre venenos cuando estuvo asociada con Poison Ivy.

Black Cat: Su padre le dio clases de gimnasia cuando era niña, por lo que creció siendo naturalmente fuerte y atlética; se entrenó con diversos maestros de artes marciales, gimnastas y acróbatas. Gano su Efecto Jinx cuando se sometió a un experimento ilegal patrocinado (sin que ella lo supiese) por Kingpin para ganar súper poderes (similar al caso de los villanos Scorpion o Rhino). A fuerza de tratar de estar a la par de héroes como Spiderman o Daredevil, ha llevado su entrenamiento hasta los límites humanos, superando algunos de ellos.


Armamento

Catwoman: Su traje le brinda gran comodidad y le permite moverse a sus anchas mientras que la protege del frío, la humedad y tiene cierta resistencia al fuego; sus guantes y botas poseen unas garras retráctiles metálicas lo suficientemente fuertes y afiladas como para rasgar un chaleco antibalas, atravesar la capa de aluminio de un auto y ayudar a Catwoman a aferrarse a los muros y trepar como un gato. Su látigo de tralla personalizado pertenecía a un domador de bestias del circo donde pasó su infancia, está trenzado con cuero y tiras de alambre flexible reforzado y es un poco más largo que un látigo común, un golpe de este látigo puede abrir una profunda herida en la carne (siendo mortal si se golpea un punto vital), es lo suficientemente resistente como para soportar el peso de tres personas y no puede ser cortado con facilidad. En algunas oportunidades se la ha visto llevando unas lentes de visión nocturna que le permiten ver en la oscuridad o detectar sensores infrarrojos.

Black Cat: Su traje es de un material similar al cuero pero con varios estimuladores musculares microscópicos que le permiten aumentar hasta el triple su rendimiento físico, superando los de un humano normal. Sus guantes tienen ocultas unas garras retráctiles de policarbonato reforzado, sumamente afiladas pero delgadas y pequeñas como las de un felino, las que puede usar para sujetarse de los muros o como armas ofensivas; en sus muñecas lleva un cable de monofilamento oculto que puede lanzar unido a un pequeño gancho que le permite alcanzar alturas elevadas o columpiarse entre los edificios. Lleva unos lentes de contacto electromagnéticos que le permiten ver en el espectro invisible para el ojo humano, pudiendo ver en la oscuridad gracias a visión térmica o detectando radiaciones; sus aretes emiten un pulso que estimula los centros de balance de su cerebro, haciéndola inmune al vértigo y aumentando su equilibrio de manera sobrehumana.


Personalidad

Catwoman: En muchos aspectos es similar a un gato, es sumamente independiente, curiosa y elegante; aunque es muy segura de sí misma, es muy difícil para ella confiar plenamente en la gente, por lo que (aunque no lo demuestre) nunca baja completamente la guardia en presencia de otras personas. Posee un espíritu libre que no se ata a limitaciones o restricciones sociales o morales; para ella, hacer lo que quiere cuando se le antoja es parte primordial de su forma de ser, llegando a juzgar a las personas por sus actos y, si lo considera necesario, castigarlos de la forma más efectiva, simplemente porque se cree en el derecho de hacerlo ya que posee la fuerza y supo ver su oportunidad. Puede ser muy cambiante en sus apreciaciones, pasando de un gran apego por alguien, a un profundo desprecio y rencor, lo que la hace impredecible. 

Black Cat: A simple vista es una mujer elegante y refinada, bien adaptada para casi cualquier entorno social; pero a causa de haber sido víctima de un crimen sexual desarrolló una antipatía y desconfianza casi patológicas hacia los hombres en general; pero en lugar de actuar de manera sumisa o con rechazo hacia el género masculino, se volvió extrovertida y explotó su sexualidad para poder manipular a los hombres a su antojo. A pesar de que ha demostrado atracción por Spiderman, para ella esta no pasa de ser algo meramente físico, convirtiéndose rápidamente en un rencor insano si se siente agraviada de alguna manera. Es una persona independiente, solitaria, un tanto ególatra y bastante materialista que se mantiene fuera de la moralidad en blanco y negro, disfrutando de la vida acomodada que obtuvo con su carrera como ladrona, sabiendo que al no asesinar, explotar gente inocente o promover el consumo de sustancias para hacerse rica, eso la lleva a considerar que es mucho mejor que cualquier otro criminal.


Debilidades

Catwoman: Es una humana, por lo que está sujeta a las mismas limitaciones físicas frente a armas de fuego, armas contundentes o punzo cortantes, enfermedades o venenos que cualquiera con su edad, estado físico y entrenamiento. Su apego por los animales ha demostrado ser una debilidad, ya que se ha puesto varias veces en peligro para protegerlos o evitar que salgan lastimados

Black Cat: Es físicamente una humana común, por lo que puede resultar herida (o muerta) con métodos y armas convencionales, además sin sus armas o traje, sus habilidades físicas se mantienen dentro de parámetros humanos. No tiene pleno control sobre su Efecto Jinx, el cual a veces puede afectar a personas cercanas a ella de manera indiscriminada, aunque no se sienta amenazada.


Ventaja ante un oponente

Catwoman: Generalmente evita el conflicto directo salvo que guarde alguna clase de rencor hacia su oponente o este se encuentre en su camino. Suele emplear tácticas de manipulación usando su encanto y sensualidad; está dispuesta a jugar sucio, traicionar y atacar por la espalda o sin previo aviso si eso le significa la victoria o la oportunidad de escapar.

Black Cat: No suele iniciar una pelea a no ser que sea por causa de negocios (alguien roba algo de ella o se entromete en su camino) donde empleará el enfoque directo, rápido y efectivo. Si inicia un conflicto personal con alguien, es capaz de demostrar una gran crueldad, atacando diferentes frentes de la persona a la que quiere lastimar, como un gato jugando con su presa.







Fuente:
https://www.vix.com/es/btg/comics/64916/batalla-comparativa-catwoman-vs-black-cat


jueves, 17 de septiembre de 2026

Spanking (VI). François Doppet

 




   El médico y militar francés François Amédée Doppet publicó en 1788 Aphrodisiaque externe ou Traité du fouet et de ses effets sur le physique de l’amour, un tratado médico - filosófico en el que analiza las relaciones entre la flagelación y el acto sexual. Doppet no oculta en ningún momento la finalidad de su obra: convencer a las autoridades francesas de la necesidad de prohibir los azotes en las nalgas a los niños. Tomando como punto de partida los anteriores estudios de Meibom y teniendo en mente las Confesiones de Rousseau, Doppet se propuso dos objetivos: mostrar la eficacia de la flagelación en el despertar de la voluptuosidad y criticar el uso inadecuado de los castigos corporales. Justamente por su poder para excitar los apetitos sexuales, Doppet sostiene que la flagelación debía evitarse en ámbitos educativos. Siglos después, si alguien cree que Meibom, Doppet o Rousseau estaban equivocados, que le consulte a cualquier dominatriz o simplemente a una prostituta moderna del bando de las sofisticadas.

   Teniendo en cuenta las creencias sobre la naturaleza mecánica de la reacción genital eréctil ante el estímulo de los azotes, Doppet aseguraba que muchos niños experimentaban la primera excitación sexual de su vida al ser azotados. La tesis de Doppet es que como consecuencia de esa experiencia iniciática, el niño iba a buscar ese placer entre sus propios compañeros como forma masturbatoria. Frente a la prohibición, ese placer se convertía en una obsesión y en la adultez, al intentar copular con su esposa, necesitaba que ella le azote para poder cumplir con el mandato conyugal. Así ambos eran infelices y él recurría a prostitutas flageladoras para satisfacerse.

   Doscientos cincuenta años después y habiendo leído tantos testimonios de esclavos BDSM que sufren por no poder encontrar una mujer que los acepte en sus gustos sexuales, entre ellos el spanking, me asombra la clarividencia de este médico francés.

   Admirador de los estudios de Rousseau, Doppet invitaba al lector a recorrer la obra educativa del filósofo ginebrino para comprender hasta donde podían llegar las consecuencias eróticas del despertar de la sensualidad infantil mediante el azote. No sólo había que mantener alejados a los niños de cualquier estímulo sexual prematuro, capaz de perturbar su desarrollo normal. Doppet va más lejos y sostiene que lejos de ser inocentes, los maestros que se especializaban en flagelar las nalgas de los niños como herramienta de castigo, ocultaban detrás de la vara sus tendencias sodomíticas. Y nuevamente el BDSM moderno le daría la razón: sodomía y spanking van de la mano en todos los gabinetes de las modernas dominatrices expertas en disciplina.

   Lo más interesante del estudio de Doppet es que no sólo condenaba el azote como castigo físico. En su libro, fue el primero en advertir que iba siempre relacionado con una ceremonia que buscaba avergonzar al castigado, obligado a exponer ante sus condiscípulos sus nalgas a ser azotadas. A pesar de su fidelidad a una explicación física del placer sexual originado en la flagelación, poco faltó para que Doppet encontrara que en la obligada revelación de lo prohibido, en la exhibición vergonzosa y humillante de las nalgas, se hallaba una de las claves del porqué la flagelación es capaz de generar tanta excitación. Casi sin saberlo, Doppet estaba golpeando la puerta del spanking como acting humillante: una de las más comunes experiencias en las sesiones BDSM, en las que los sumisos y sobre todo las sumisas buscan ansiosamente, histéricamente digo yo, que su supuesto sacrificio ocurra en presencia de testigos para satisfacer sus ansias exhibicionistas.





domingo, 6 de septiembre de 2026

Zdenka Podkapova by Christophe Mourthé

 

   Nacida en 1997, Zdenka Podkapova fue en su juventud campeona nacional de gimnasia en Checoslovaquia. Su carrera deportiva terminó cuando un fotógrafo descubrió su belleza fuera de lo común y la inició en el modelaje. El viento del azar arrastró a sus fotos hasta el escritorio de Christophe Mourthé. La relación entre Zdenka y Christophe fue la de un maestro con su musa inspiradora. Zdenka se dedicó a la fotografía fetichista, fue chica Penthouse en 2001 y participó como actriz en películas softcore de temática BDSM hasta su retiro de los films en 2010.  



Enero




Febrero




Marzo




Abril




Mayo




Junio




Julio




Agosto




Septiembre




Octubre




Noviembre



Diciembre



domingo, 23 de agosto de 2026

Videoteca. Ladies in boots. Los 90's

 

   La bota sexy de los años noventa! Me hace muy feliz presentar esta selección de videos que me es muy querida entre todos mis fetiches personales. A mediados de 2017 comencé a engalanar mi blog con videos sobre la historia de las botas en las pantallas, comenzando por el inicio, con los años sesenta. Y así llegamos al 2026 y a la bota femenina de los noventa.

   A principios de la esa década y sin aviso alguno, explotó un Big Bang de las botas en las vidrieras, las calles y las pasarelas. Vogue declaró que 1993 era el Año de las Botas y se las usaba en una amplia gama de estilos, hasta la rodilla, por encima de la rodilla, en puntas o redondeadas, cortas al tobillo, con cordones o con cremallera y con tacones de todas las alturas y las formas. Por supuesto que las actrices en los films y las cantantes pop en los escenarios adoptaron rápidamente la tendencia y la difundieron por todo el planeta. 

   Décadas atrás, las botas femeninas se consideraban un símbolo de rebeldía y agresividad. Pero en aquel tiempo y gracias a innovadores como Gianni Versace y Dolce&Gabbana, representaron la visibilidad del BDSM a través de la moda. La bota de los noventa fue contemporánea de los videos más fetichistas de Madonna (Justify my love, Erótica, Human nature), de su libro Sex y de la renovada Catwoman, una dominatriz sádica protagonizada por Michelle Pfeiffer, que le abriría la puerta a una nueva generación de superheroínas poderosas y sensuales. Estos diez videos aspiran a reflejar esa época tan brillante como inolvidable. 

  

Julia Roberts, la inolvidable Pretty Woman en botas de vinilo











Julie Strain, superheroína en botas



Julia Ann y Janine Lindemulder, strippers en Blondage



   A modo de review, les presento un repaso de la videoteca de la historia de la bota femenina fetichista en mi blog, con los links correspondientes: 

Ladies in boots. Los 60's. Nichelle Nichols, Catherine Spaak, Sofía Loren, Ann Margret, Elizabeth Taylor, Mónica Vitti, Honor Blackman, Diana Rigg, Nancy Sinatra y Brigitte Bardot. 

Ladies in boots. Los 60's II. Susan Oliver, Isabella Biagini, Adrienne Corri, Mónica Vitti, Barbara Angely, Valerie Leon, Nancy Sinatra, Jane Fonda y Brigitte Bardot. 

Ladies in boots. Los 70's. Mónica Vitti, Ornella Muti, Jaclyn Smith, Carolyn Munro, Raquel Welch, Raffaella Carrá, Amanda Lear, Cherie Currie, Agneta Falskog, Frida Lyngstadt y Debbie Harry. 

Ladies in boots. Los 70's II. Siouxsie Sioux, Labelle, Marcia Barrett, Maisy Williams, Liz Mitchell, Cher, Raffaella Carrá, Amanda Lear, Debbie Harry Agneta Falskog, Frida Lyngstadt y Olivia Newton John. 

Ladies in boots. Los 70's y los 60's III. Nadia Cassini, Sylvie Vartan, Raffaella Carrá, Erika Blanc, María Bucella, Millicent Martin, Lynda Carter, Cheryl Ladd, Claudia Cardinale y Brigitte Bardot.

Ladies in boots. Los 80's. Steffanie, Angelique Pettyjohn, Olivia Newton John, Siouxsie Sioux, Cherie Currie, Maria Ford, Claudia Christian, Amber Lynn, Sybil Danning y Farrah Fawcett.


   Las protagonistas de estos diez videos que representan lo que fue la bota de los años noventa son Joan Severance, Laure Sainclaire, Daryl Hannah, Janine Lindemulder, Julia Ann, Demi Moore, Cher, Julie Strain, Gina Gershon, Elizabeth Berkley, Julia Roberts y Madonna 


Ladies in boots. Los '90s


Puesto 10. Joan Severance. Black Scorpion (1995)

Darcy Walker es policía de profesión pero tras la muerte de su padre construye un alter ego de heroína enmascarada por fuera de la ley para investigar su muerte y castigar a los culpables. En esta escena, se traviste de prostituta callejera al estilo Pretty Woman en botas altas negras pero al verla no quedan dudas que Joan Severance construye un roleplaying mucho más sexy y atractivo que el que hizo famosa a Julia Roberts. El productor Roger Corman lo confesó claramente: Quería hacer una Superman Spiderman Batman pero femenina. Quería una actriz alta, guapa y con una figura estupenda. Es muy interesante la recopilación que hace Wikipedia de las críticas recibidas por este film y su protagonista. 





Puesto 9.  Laure Sainclaire. Labyrinthe (1999)

Labyrinthe es una versión porno francesa de Alicia en el País de las Maravillas con la hermosa Laure Sainclaire como la rutilante protagonista. En la escena final, después de pasar ilesa (y orgásmica) por toda clase de ambientes y fantasías, se presenta en la mazmorra del castillo vistiendo botas rojas y máscara, lista para ser la esclava de una dominatriz.   




Puesto 8.  Daryl Hannah. The last days of Frankie the Fly (1996)

Los primeros 45 segundos de este video son la gloria de todo fetichista por la forma en que Margaret (Daryl Hannah), una actriz porno que se ve envuelta en turbios negocios mafiosos, se pinta los labios, se ajusta el corsette y se peina la peluca a la Bettie Page. Las botas aparecen después, ya con Daryl en la calle y con su natural melena rubia. 





Puesto 7.  Janine Lindemulder y Julia Ann. Blondage (1994)

Dos hermosas rubias protagonizan un ardiente show erótico - lésbico entre caños de poledance, vestidas con el mejor red and black vinílico en la lencería, los guantes y las botas. Interesante: Janine Lindemulder y Julia Ann no sólo actuaban estos shows ante las cámaras sino que además lo hacían en vivo sobre los escenarios. Son tan parecidas las dos que se hace difícil distinguir cual es cual.







Puesto 6. Demi Moore. Striptease (1996).

Una historia que pintaba para sexy pero que no es otra cosa que una novela sensiblera y moralista que deja en claro que las bailarinas de cabaret son buenas chicas que tuvieron mala suerte en la vida y tienen que bailar, desnudarse y hacer todas estas cosas horribles y degradantes sólo por necesidad. A pesar de todo, Striptease y Demi Moore han resistido el paso de las décadas para convertirse en una referencia histórica inevitable para las actuales artistas de poledance. El video reune las dos escenas de Demi bailando en botas, en este caso son rosadas, con el taco grueso y con los lazos por delante que se hicieron populares en los noventas. La primera parte es en el cabaret, con poledance y silla; la segunda como table dancer privada.  





Puesto 5. Cher. Heart of Stone Tour (1990) 

El maestro del diseño Bob Mackie es el responsable de la Cher semidesnuda y en botas altas que conmovió los escenarios desde esta gira Heart of Stone Tour en 1990. Este look de Cher fue estrenado un año antes cuando filmó el polémico videoclip de If I could turn back time y pasó a ser una de sus marcas registradas durante más de un cuarto de siglo. Catsuit de encaje, una prodigiosa melena enrulada y botas negras de taco bajo, agregando a veces una chaqueta de cuero. 







Puesto 4.  Julie Strain. Enemy gold (1993)

El cine clase B de los noventa fue una fuente inagotable de fantasías fetichistas dado que las compañías que filmaban con bajo presupuesto podían permitirse atrevimientos en escenas de sexo que las grandes, comprometidas con mayores presupuestos, nunca hubieran podido procesar. Los films de Andy Sidaris y los protagónicos de la heroína Julie Strain son el mejor ejemplo. Asesinas y mafiosas crueles, tan bellas y mortales como escotadas y fetichizadas, estas chicas malas poblaban sin pudores las pantallas clase B y removieron las fantasías en las mentes de millones de hombres sumisos. 





Puesto 3.  Elizabeth Berkley y Gina Gershon. Showgirls (1995)

En su momento, Showgirls fue destrozada y acribillada por toda la crítica hasta el punto tal que significó la definitiva destrucción de la carrera de su protagonista. Treinta años después, Showgirls se ha convertido en una película de culto. Así es la historia, con sus modas de idas y vueltas. El film trata sobre una retorcida relación de amor - odio entre dos coristas: Elizabeth Berkley, una principiante trepadora dispuesta a todo para triunfar sobre los escenarios y Gina Gershon, la reina del show que se siente desafiada y atraída a la vez por su novel competidora. 

En esta escena, Elizabeth y las coristas están muy sexies entre motos y bailarines leather gay. El look es netamente sado: botas altas, maquillaje muy fuerte, pelucas bob negras y corsettes de vinilo con las tetas al aire. A los 0:20 min., aparece Gina como la gran estrella del show, descolgándose con sogas sobre el escenario. Al 1:07 min. va en busca de Elizabeth y el juego de persecución lésbico comienza una vez más. Acosada sin tregua por su rival, Elizabeth intenta cumplir con la rutina coreografiada y la furia se lee en sus ojos mientras Gina juega provocativamente con ella, la somete y la humilla delante de todos dejando bien en claro quien es Ama y quien es esclava.  







Puesto 2.  Julia Roberts. Pretty Woman (1990)

Mujer Bonita (Pretty Woman) sigue haciendo historia más por su subtexto fetichista que por su argumento o las actuaciones de sus protagonistas. Su mérito no trasciende de ser una sosa y remanida comedia romántica, típica de aquellos años. Pero Pretty Woman terminó siendo para los fetichistas de las botas un ícono inoxidable, a prueba del paso de las décadas, que nos etiquetó para bien o para mal como putas a todas las mujeres que amamos lucir cuero y vinilo hasta más arriba de la rodilla. Ratificando una vez más que una imagen vale más que mil palabras y argumentaciones, el poster de la película, con una sonriente Julia Roberts apoyada en el hombro de Richard Gere y calzando las famosas botas de puta, ha marcado a fuego el imaginario colectivo fetichista.

Todo el look de Julia Roberts en los primeros treinta minutos del film no deja dudas: las botas de vinilo negro son parte integral de una imagen de prostituta, junto con la peluca rubia y la minifalda de lycra. Esta impresión se confirma plenamente cuando más tarde, durante las negociaciones previas al coito con Gere, se descubre que guarda sus condones en la parte superior de la bota. Amada y odiada por partes iguales por los amantes de las botas femeninas y a treinta y cinco años de su estreno, puede gustar o no pero siempre se piensa en Pretty Woman cuando se habla de la película de las botas. 






Puesto 1.  Madonna. Vogue (The Girlie Show) (1993)

El album Erotica, el libro Sex y el  primer set del Girlie Show titulado Dominatrix, proclamaban que Madonna había dejado atrás la provocación chispeante y sexy para adentrarse sin temores en aguas más turbias de la sexualidad humana. Con diseños de vestuario de Dolce&Gabanna, Madonna era claramente una dominatriz en escena, adorada por igual por sus coristas y sus bailarines. El momento cumbre llega a los 3:50 min cuando ella camina con sus botas lace de taco grueso sobre las espaldas de ellos, en una lujuriosa alfombra humana. Si la gira anterior, la Blond Ambition, fue la del corsette de Gaultier y la masturbación en la cama durante Like a Virgin, el Girlie Show sería la fiesta de la Dómina sexy. 






Strike a pose, Madonna


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...