lunes, 15 de junio de 2026

Marilyn. Cien años

 



   De no haber existido, tendríamos que haberla inventado. Habríamos hecho como los griegos con Helena de Troya, concentrar en su persona toda la belleza. Por ella no se ha armado ninguna guerra, aunque sí cierta revolución, y ambas son igual de míticas a su manera. Este 1 de junio se cumplieron cien años de la llegada al mundo de Norma Jeane Mortenson (1926-1962), esa diosa nacida de la espuma del celuloide como Marilyn Monroe y renacida gracias a Andy Warhol y tantos otros, de las aguas del arte pop. Y se reafirma como siempre y a la vez como nunca su inmortalidad, mientras el común de los mortales seguimos siendo devorados por el tiempo. Un siglo ya?

   En el Westwood Village Memorial Park de Los Ángeles, el mayor mito erótico del siglo XX descansa en un nicho tras una placa sencilla, con sólo un nombre y dos fechas: Marilyn Monroe, 1926-1962. Apenas un mármol marcado por las huellas de las manos de los visitantes. Algunos dejan flores, hay mujeres y travestis que estampan sus labios pintados, pero otros quisieron algo más permanente. Richard Poncher, un empresario, compró el nicho vacante directamente encima del de Marilyn para obtener una forma extravagante de fetichismo mortuorio: ser enterrado boca abajo, sobre ella. En 2009, poco después de su muerte, su viuda decidió terminar con ese capricho: vendió la cripta en eBay para pagar la hipoteca de su casa en Beverly Hills. La oferta superó los 4,6 millones de dólares. A pocos centímetros, Hugh Hefner había comprado en 1992 el nicho vecino. También él quiso quedar para siempre junto a la mujer a la que había ayudado a convertir en mito y mercancía cuando publicó sus fotos, desnuda, en el primer número de Playboy, en 1953.

   Hace falta comentar algo más?

  Marilyn nunca fue víctima dócil del dispositivo carroñero del cine; sin las armas suficientes, intentó rebelarse repetidas veces contra él, aunque no lo logró. Billy Wilder la dirigió y la maltrató tanto como la necesitó. Dijo una vez que si lo que quería era alguien puntual y capaz de aprenderse las líneas, tenía una vieja tía en Viena; el problema era que nadie pagaría una entrada para verla. Wilder no santificaba a Marilyn, la describía como un problema de producción y un milagro de pantalla. En una entrevista recordó sus retrasos enfermizos, las jornadas de rodaje alteradas por su culpa, las excusas inverosímiles. Pero, enseguida admitía la radiación única que salía de ella en la pantalla apenas aparecía.

   La posteridad separó las dos Marilyn: la del caos y la del glamour. Una llegaba tarde, olvidaba líneas, detenía rodajes, irritaba a directores. La otra cantaba I Wanna Be Loved by You con una mezcla de inocencia perversa y cálculo de mujer fatal que no ha perdido ni una gota de encanto.

   El episodio Kennedy llevó el caso Marilyn a otra escala. El 19 de mayo de 1962, en el Madison Square Garden, ella cantó Happy Birthday para John F. Kennedy en una gala de recaudación del Partido Demócrata, como saludo anticipado por el cumpleaños 45 del presidente. La escena duró poco pero quedó fijada para siempre: la luz sobre ella, el vestido color piel, la voz casi susurrada. Fue una forma de poner el deseo erótico en el centro del poder; Marilyn no cantaba para un galán de Hollywood, sino para el presidente de los Estados Unidos. Lo que en otra película hubiera sido un número musical, allí se volvió una controvertida escena institucional. La imagen alcanza para encender miles de conjeturas. Hay testimonios sobre un encuentro íntimo con JFK en marzo de 1962; hay rumores persistentes sobre Robert Kennedy; hay versiones contradictorias, silencios y un archivo que siempre arroja más dudas que certezas. La muerte de Marilyn, menos de tres meses después, hizo el resto. La investigación oficial habló de intoxicación aguda por barbitúricos y probable suicidio. A partir de los años sesenta, y con más fuerza en los ochenta, crecieron las teorías sobre asesinato, encubrimiento, mafia, CIA, Robert Kennedy, diarios desaparecidos y teléfonos intervenidos. La fiscalía de Los Ángeles revisó el caso en 1982 y no encontró pruebas que sostuvieran una teoría de homicidio. Pero las sospechas siguieron y siguen.

   Lo que permanece inalterable son las películas: Los caballeros las prefieren rubias, donde la supuesta codicia de Lorelei Lee es inteligencia práctica; Cómo atrapar a un millonario, donde la belleza miope de Marilyn produce comedia física antes que glamour, La comezón del séptimo año, aunque la imagen del vestido que flota sobre el respiradero del subte haya devorado la película; Una Eva y dos Adanes, donde ella es Sugar Kane y entre Jack Lemmon y Tony Curtis componen una comedia perfecta, y, entre otras, Los inadaptados, donde ya no hay manera de separar la fragilidad del personaje del cansancio de la persona.

   Antes de los Kennedy estuvieron Joe DiMaggio Arthur Miller, dos formas casi opuestas de prestigio masculino alrededor de Marilyn. DiMaggio, el héroe del béisbol, parecía ofrecerle la promesa de una vida sólida, doméstica, fuera de los estudios; pero el matrimonio duró menos de un año y la escena del vestido blanco en La comezón, filmada ante una multitud en Nueva York (entre la que él se encontraba), condensó la incompatibilidad; lo que para Hollywood era publicidad, para DiMaggio fue una humillación intolerable. Después de su muerte, sin embargo, fue él quien organizó el funeral y mandó flores a su tumba durante años.

   Miller representó el polo inverso, la legitimidad intelectual. Marilyn se casó con él en 1956, estudió con Lee Strasberg, buscó papeles más serios y pareció acercarse a una cultura que ya no la mirara sólo como cuerpo. Pero también allí se quebró. Los inadaptados escrita por Miller para ella, terminó siendo su última película completa y el escenario de una separación en marcha.

   Entre DiMaggio y Miller queda una Marilyn tironeada por dos rescates imposibles: el de la mujer que debía ser protegida del espectáculo y el de la actriz que debía ser elevada por la literatura. Ninguno lo logró.




Fuentes:

https://www.mujerhoy.com/actualidad/marilyn-monroe-centenario-actriz-iconica-mito-exposiciones-vida-personal-20260601003514-nt.html

https://www.ambito.com/espectaculos/centenario-marilyn-el-mito-que-no-encuentra-paz-n6283002

lunes, 8 de junio de 2026

El siglo Marilyn

 

   Basta con mirar la cantidad de exposiciones, documentales y homenajes organizados estos días por el centenario de Marilyn Monroe para entender lo vigente que sigue siendo su figura. No deja de ser sorprendente que una artista que brilló en una era lejana, que murió hace más de sesenta años y cuyas películas rara vez se exhiben en salas de cine o plataformas siga siendo tan relevante. La suya es una imagen individual femenina extremadamente fuerte, quizás la más poderosa de la historia.

   Uno de los festejos más singulares ocurrió el viernes pasado en Palm Springs, Florida, USA, junto a Forever Marilyn la monumental escultura de casi ocho metros de altura que reproduce la célebre escena del vestido levantado por el viento. Más de mil personas caracterizadas como la actriz se reunieron para establecer un nuevo record Guinness de la mayor concentración de imitadores de una misma celebridad, en una orgía de vestidos blancos, pelucas rubias platinadas y labios rojos. Es necesario aclarar que la mayoría de aquellas marilynas nació con pene y testículos? La columna de mi blog Todas queremos ser Marilyn es el fruto puesto en palabras de años de intimidad y conversaciones con travestis que me confesaban su amor incondicional por una mujer que ya había muerto cuando sus padres ni siquiera se habían conocido.

   Marilyn me deslumbra desde lo sensual y femenino por su belleza desbordante y desde el sado, por su condición universal de inspiración sissy y encantadora dama pinup en guantes, corsetería, nylons y trajes de baño. Es con doce de sus famosas fotos en malla, bikini o bañador que le entrego todo mi amor y mi personal homenaje.



Enero



Febrero



Marzo



Abril



Mayo



Junio



Julio



Agosto



Septiembre



Octubre



Noviembre



Diciembre
  

martes, 26 de mayo de 2026

Sissy School. A jugar con las Barbies


   Una sissy disfruta de su femineidad de diversas maneras; la mas obvia es poniéndose sexy para ser cogida por machos ansiosos por gozar de su culito y de su boca o siendo la mucama consentida de una Dómina. En mi caso, a veces me gusta ser la Mother Roxy de mi comunidad sissy y con la ayuda de la AI, comprarles de regalo a mis chicas las muñecas más bellas y sensuales para que se diviertan sintiéndose las niñas que no pudieron ser.

   Imagínense la felicidad de pasar noche tras noche vistiendo y desvistiendo a estas muñecas, desde los vestidos lujosos hasta los guantes y las carteras clutch. A las que participan en mi blog, con cual de todas les gustaría jugar más?  















































domingo, 10 de mayo de 2026

Videoteca. Cine Femdom. Dominatrices en la pantalla. Retro

 

   Las películas clase B de los años cincuenta y sesenta son parte fundamental de la historia del cine erótico. Sus directores lograron la hazaña de poder presentar en forma comercial fuertes escenas de SM, obviamente bajo un manto de moral (al final los devotos adoradores de las chicas malas reciben su castigo), y evitando por un lado la censura y por el otro caer en el circuito de la pornografía clandestina, donde seguramente se hubieran perdido para la posteridad.

   En aquel tiempo empezaron a surgir montones de distribuidores y productoras independientes que rodaban películas de bajo presupuesto en un intento de competir con las grandes de Hollywood. El espíritu de supervivencia los llevó a ofrecer a un público diferente, mayoritariamente hombres aburridos de una vida sexual convencional, aquel material sexual y efectista que los grandes estudios consideraban de mal gusto o de baja clase. Inadvertidamente para el cine oficial, estos cineastas independientes empezaban a mostrar en pantalla un cúmulo de fantasías sexuales que habitaban en los arrabales del sexo y que sólo se conocían en medios pornográficos. 

    En esta selección retro, traigo a mi blog escenas sado Femdom en films desde los años cincuenta hasta los primeros setenta. La mayoría son películas clase B, y del género conocido como sexploitation. También incluyo algunas joyas del Femdom cine convencional y la TV.  Espero que te gusten, que sepas apreciar el valor histórico de estas escenas y que me dejes tus comentarios y opiniones. 


Raquel Welch en The magic christian





Patricia Laffan, la devil girl que viene de Marte



Julie Newmar, Catwoman bondage Batman



Cine Femdom. Dominatrices en la pantalla.

Retro.


Puesto 10. Devil girl from Mars (1954).

Nyah es una sexy y dominante alienígena proveniente de Marte que aterriza en los páramos escoceses con el fin de secuestrar hombres terrestres para usarlos como reproductores y salvar su raza de la extinción. La protagonista del film es Patricia Laffan. En Wikipedia figura una interesante cita de The British 'B' Film:

Vestida como una dominatriz con casco de cuero, capa y botas de tacón aguja, Nyah es una figura genuinamente impactante en el sobrio mundo del cine británico de la época: es como si el submundo del fetichismo sadomasoquista hubiera emergido de repente, y con él, el inconsciente colectivo de la nación. Respaldada por el poder mecanizado de su fiel robot, imparte una carga sexual que el guión de la película lucha por contener. Nyah es una amenaza erotizada para un patriarcado que estaba cada vez más preocupado en los años de posguerra. Viene a convertir a los orgullosos hombres de la Tierra en esclavos sexuales de su orden matriarcal... Devil Girl from Mars es, por lo tanto, no solo un clásico camp sino un momento ideológicamente significativo en el cine británico de los años cincuenta.

La película completa está en YouTube pero alcanza con una escena, mejorada en color, donde se aprecia todo el poder fetish de la dominatrix extraterrestre que viene a buscar machos humanos para esclavizarlos y utilizarlos como reproductores de semen para las hembras de su planeta.  






Puesto 9.  Mondo Keyhole (1966).

Cathy Crowfoot y Carol Baughman son las dominatrices (Cathy es la morocha y Carol la rubia) que dan color a este film de sexploitation de los años sesenta, que narra una historia sórdida del derrumbe social y sexual de un matrimonio, que no es otra cosa que una excusa para exhibir el bajo vientre sexual de las fantasías de bondage y SM. 




Puesto 8.  Vicious Blondes (1968).

Dogging y pony play en esta obra de cine experimental clase B, en blanco y negro, con un inquietante fondo musical de free jazz que muestra sin pudor alguno a una rubia viciosa, Karla Fischer, divirtiéndose y humillando a un rico hombre de negocios al que previamente sedujo durante toda la película hasta convertirlo en su juguete. 





Puesto 7.  One shocking moment (1965).

Dirigida por Ted Mikaels, cuenta la historia de la decadencia de un matrimonio convencional que termina por explotar cuando el marido se deja envolver por el ambiente de un club nocturno en donde conoce a Tanya, una dominatriz interpretada por Verné Martine. Y una noche Tanya lo visita y lo flagela sin piedad.





Puesto 6. Olga´s house of shame (1964).

Otro clásico del sexploitation de bajo presupuesto pero de altísimo y encantador morbo sadomaso. Protagonizada por Audrey Campbell, este film es el tercero de una trilogía que relata las aventuras de Olga, una sádica proxeneta que no vacila en torturar y castigar sádicamente tanto a sus pupilas como a los hombres que se atreven a cruzarse en su camino. Esta escena es especial porque  Audrey - Olga tiene como asistente a la bomba pinup Jackie Miller, que además de modelo de fotos eróticas actuó en muchos films del género.




Puesto 5. Baba Yaga (1971). 

Una fotógrafa de Milán (Isabelle de Funes) conoce a una extraña mujer madura (Carroll Baker) que le regala una muñeca vestida en forma sadomasoquista. Comienza entonces a vivir una serie de extrañas experiencias sexuales donde se mezclan lo real con lo onírico. En un momento, la muñeca cobra vida (Ely Galleani) e Isabelle se ve arrastrada por sus propias fantasías de esclava lésbica. 





Puestos 4 y 3.  Sylva Koscina y Elke Sommer. Deadlier than the male (1967). Raquel Welch. The magic christian (1969).

Dejo de lado el cine clase B y paso a dos escenas sado Femdom del cine clásico y con bellas estrellas de los sesenta disfrutando su rol de sádicas malvadas. Sylva Koscina y Elke Sommer son dos asesinas que matan por dinero y por deporte, a tal punto en que el film fue conocido en castellano como Muñecas que matan. La escena se inicia como la fantasía dorada de cualquier sumiso, Sylva lo tiene atado mientras lo besa pero cuando llega Elke y juntan ponen el reloj de una bomba en marcha, se entiende que el muchacho está condenado a muerte. The magic christian es un supuesto barco de lujo cuya sala de máquinas, en una broma pensada en la escena de la galera romana de Ben Hur está al mando de la Sacerdotisa del Látigo (Priestess of the whip), la espectacular Raquel Welch vestida de gladiadora romana y marcando el ritmo de remo a las esclavas, semidesnudas y encadenadas. Cuando un grupo de viajeros pretende interferir, entre ellos Ringo Starr y Peter Sellers, ella los expulsa a latigazos Out of my Galley!!!, Fuera de mi galera!!! pero claro, uno de ellos se abre el pecho y le suplica a la diosa que lo azote de nuevo. 






Puesto 2.  Julie Newmar. Batman (1967).

That Darn Catwoman es uno de los capítulos de la serie Batman en donde podemos disfrutar de la belleza fetish de Julie Newmar como Gatúbela más una de las más notables acciones sádicas que se pueden ver en una pantalla. Para poder concretar un robo y librarse de la oposición de Batman, Catwoman droga a Robin con un "cat - afrénico" y tras hacerlo perder la consciencia, lo pone a trabajar para ella. Captura a Batman, lo ata y lo somete a una tortura con bondage en una gigante trampa para ratones. Me pregunto lo de siempre: como el ambiente camp de esta serie, colorido y humorístico, les permitió a sus creadores poner en escena en horario prime time y apto para todo público a una de las más perfectas exhibiciones de sadismo femenino de toda la historia de los medios.




Puesto 1.  Bettie Page. 

Atada y sometida, en bondage y azotada, spankeada y humillada, pero siempre divertida,  Bettie Mae Page, nacida en 1923 en Nashville, Tennessee y fallecida en Los Angeles en 2008, es la mujer más trascendente en la historia de la sexualidad fetichista. Hugh Hefner, para quien modeló en Playboy en 1955, dijo de ella Fue una mujer notable, un ícono de la cultura pop que ejerció una gran influencia sobre la sexualidad y las tendencias en la moda, alguien que provocó un tremendo impacto en nuestra sociedad Este video corresponden a la época de oro de Bettie como modelo BDSM, desde 1952 a 1957, cuando fue filmada y fotografiada por Irving Klaw, dejando un poco de lado la inocencia de la chica pinup para adentrarse en el bondage con poses y actitudes fetichistas. Esta vez, una sádica Ama se divierte sometiéndola.





ALGUNOS AFICHES DE LOS FILMS POSTEADOS EN ESTA ENTRADA













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