viernes, 24 de julio de 2026

Sacher - Masoch. Lo frío y lo cruel.

 




   Los principales datos que poseemos sobre la vida de Leopold Sacher–Masoch provienen de su secretario y del libro que escribió sobre él su esposa, Aurora Rumelin, quien adoptó el nombre de Wanda, la heroína de La Venus de las Pieles (Wanda von Sacher–Masoch, Confession de ma vie) en donde ella presenta una imagen demasiado inocente de sí misma y así como se ha pretendido encuadrar a Masoch como un masoquista, se pretendió que ella fuese sádica en la vida real.

   Leopold von Sacher–Masoch nació en Lemberg, hoy es Ucrania, pero en aquel momento era Galitzia, en 1835. Sus ascendencias fueron eslavas, españolas y bohemias. Influye en toda su obra literaria el problema de las minorías, las nacionalidades, los movimientos revolucionarios y las cuestiones sociales: son frecuentes las descripciones de la organización de los pequeños pueblos, los campesinos y sus conflictos con la administración del Imperio Austrohúngaro. Se desempeña primero como profesor de historia en Graz, y comienza su carrera literaria escribiendo novelas históricas con las que obtiene un éxito inmediato. En Francia, las editoriales publicarán traducciones de sus novelas y cuentos. Una de sus traductoras llegó a presentarlo como un moralista severo, autor de novelas folclóricas e históricas, sin aludir en lo más mínimo a la entraña erótica de su obra. Es evidente que, atribuidos al alma eslava, sus fantasías sexuales no incomodaban tanto. 

   Masoch habla un lenguaje en el que lo folclórico, lo histórico, lo político, lo místico y lo erótico, lo nacional y lo perverso se mezclan íntimamente, formando una nebulosa que oculta por momento a los azotes y los fetiches. No le agrada pues, ver a Krafft–Ebing servirse de su nombre para designar una perversión sexual. Masoch fue en su tiempo un autor célebre y respetado. Hizo un viaje triunfal a París en 1886, donde se lo condecoró y recibió la entusiasta acogida de Le Figaro y de La Revue de Deux Mondes.

   De acuerdo a lo que se ha escrito sobre él, son célebres los gustos eróticos de Masoch: jugar al oso o al bandido; hacerse cazar, atar, infligir castigos, humillaciones e incluso intensos dolores físicos por parte de una mujer opulenta envuelta en pieles y empuñando un látigo; vestirse de criada, multiplicar fetiches y disfraces; publicar avisos clasificados, firmar contratos de esclavitud con la mujer amada e incluso llegar a prostituirla. Una primera aventura con Anna von Kottowitz inspira La mujer divorciada; otra con Fanny von Pistor es la semilla de La Venus de las Pieles. Aurore Rümelin adopta el seudónimo de Wanda y se casa con Masoch en 1873. Será su compañera más famosa; dócil, exigente y desbordada, todo a la vez. Como en sus personajes, la suerte de Masoch en el amor es la decepción, como si el poder del disfraz fuese también el del malentendido. En 1887, Sacher–Masoch se casa con la institutriz de sus hijos. Una novela de Myriam Harry, Sonia en Berlín, hace un interesante retrato de Masoch en su retirada final. Muere en 1895, víctima del olvido en el que ya había caído su obra.

   Esta obra sin embargo es importante e insólita. El destino de Masoch es doblemente injusto. No porque su nombre haya servido para designar el masoquismo, al contrario; sino ante todo porque, a la par que ese nombre entraba en la circulación corriente, su obra iba cayendo en el olvido. Es indudable que sobre el sadismo se publican libros que no revelan ningún conocimiento de la obra de Sade. Pero la reflexión clínica sobre el sadismo se beneficia singularmente de la reflexión literaria sobre Sade. En cuanto a Masoch, la ignorancia de su obra resulta sorprendente, aun en los mejores libros sobre el masoquismo. Sin embargo... no ha de pensarse que Masoch y Sade son algo más que simples casos entre otros, y que ambos tienen algo esencial que enseñarnos, uno sobre el masoquismo tanto como el otro sobre el sadismo?

   Una segunda razón redobla la injusticia de la suerte de Masoch. La que afirma que Masoch sirve de complemento a Sade. No es este el motivo por el que quienes se interesan por Sade no manifestaron interés especial por Masoch? Demasiado de prisa se entiende que basta trocar los signos, invertir las pulsiones y figurarse la gran unidad de los contrarios para obtener un Masoch a partir de Sade. El tema de una unidad sadomasoquista, de una entidad sadomasoquista, fue muy perjudicial para Masoch. Este no sólo padeció un olvido injusto sino también una injusta complementariedad, una injusta unidad dialéctica. Porque en cuanto se lee a Masoch, se siente cabalmente que su universo no tiene nada que ver con el de Sade. No se trata sólo de técnicas, sino de problemas, inquietudes y proyectos en extremo diferentes. No vale objetar que el psicoanálisis mostró hace tiempo la posibilidad y la realidad de las transformaciones sadismo–masoquismo. Lo que está en cuestión es la unidad misma de lo que se da en llamar sadomasoquismo. 

   Puesto que el juicio clínico está repleto de prejuicios, hay que volver a empezar todo por un punto situado fuera de la clínica, el punto literario, la lectura de Sade y Masoch, la obra literaria, desde donde fueron nombradas aquellas perversiones por primera vez.


Extraído de Lo frío y lo cruel, Gilles Deleuze





domingo, 5 de julio de 2026

Christophe Mourthé

 

   Definir a Christophe Mourthé como un fotógrafo fetichista es hacerle un muy pequeño homenaje a este maestro de la lente. Solamente por haber sido quien lanzó la carrera parisina de Dita Von Teese, ya se merece un lugar en el BDSM Hall Of Fame, si el mismo existiera. En 1998, Christophe conoció a Dita. Cautivada por su visión y sus ideas, ella aceptó dejar Estados Unidos para ir a París y sumergirse en su mundo de brillos y su tradición de cabaret. La colaboración entre ambos se convirtió en una larga alianza, contribuyendo a escribir un nuevo capítulo en el glamour del burlesque contemporáneo. Juntos, combinaron la estética del Hollywood clásico, la elegancia de la pin-up tradicional, un fetichismo refinado y el poder de la mirada fotográfica. Gracias a esta colaboración con Christophe, Dita Von Teese se convirtió en algo más que una modelo sexy: se consagró como un ícono del fetichismo moderno, la heredera de Bettie Page. No conforme con su trabajo como fotógrafo de modelos sado, Christophe desarrolló una exitosa carrera como director de cine erótico a partir del 2001 cuando todavía había espacio y presupuesto para las lujosas películas que hicieron historia en el porno francés. 

   Este calendario es apenas un inicio de lo que pienso ir mostrando en mi blog acerca del gran Christophe Mourthé.  


Fuente:

https://www.facebook.com/christophe.mourthe/about?locale=es_LA

https://christophemourtheartphotography.com/about-me/


Enero




Febrero




Marzo




Abril




Mayo




Junio




Julio




Agosto




Septiembre




Octubre




Noviembre




Diciembre


viernes, 26 de junio de 2026

Bukkake (parte II)






   De cualquier forma en que se la presente, una escena de bukkake siempre ha sido uno de los actos sexuales más controvertidos. Feministas de renombre lo han catalogado como lo más grosero y degradante que puede filmarse o fotografiarse para someter a una mujer como objeto de placer para la excitación masculina. Seguramente desconocen que el bukkake proviene de una tradición milenaria de misticismo y sensualidad, es una de las más bellas expresiones artísticas de la sexualidad oriental y posee un misterioso poder sugestivo que excede al fetichismo sexual.

   Mis primeros accesos a los placeres del bukkake y la eyaculación facial provienen de mi curiosidad adolescente. El sexo oral me parecía un juego divertido y excitante; me atraía la pornografía menos convencional, la que no mostraba solamente penetraciones de mujeres desnudas. Después llegaron las primeras experiencias sexuales con varones; ellos siempre bien dispuestos a dejar su ofrenda sobre mí. La videocassetera a escondidas también aportó lo suyo: nunca olvido la fascinación con que contemplaba a aquellas viejas reinas del porno de los ochenta y noventa que solían exhibirse golosas y triunfantes con dos o tres de sus bien dotados amantes eyaculando al mismo tiempo sobre sus bellos rostros maquillados.

   El bukkake es una práctica sexual cuyas raíces se remontan a antiguas tradiciones sexuales japonesas y casi siempre se lo relaciona, para mi disgusto, con la humillación sexual de la mujer que lo protagoniza. La multimillonaria industria sexual y fetichista del Japón está inundada de semen chorreando en las caras de mujeres sumisas, casi dolientes, en una especie de degradante tortura facial provocado por la eyaculación continua de varios hombres sobre ellas. Me gusta más la otra versión, totalmente opuesta, que viene de China y que está relacionada con las antiguas prácticas taoístas de las Tigresas Blancas. La belleza, la estética en el sexo taoísta, es esa mujer cubierta de semen pero de ningún modo humillada sino sonriente, energizada como una renovada flor de loto dado que a través del semen, la mujer absorbe la energía sexual masculina y así rejuvenece.


El Dragón, al agazaparse la Tigresa ante él

se siente arrastrado hacia su boca

El Loto Rojo de la Tigresa se apodera

de la preciosa perla del Dragón

y ella se escapa de un brinco

llevándose su presa



   En las prácticas de las Tigresas Blancas, la única función de los hombres denominados dragones es aportarle a la Tigresa su semen y con él, su energía sexual, su chi. El Loto Rojo es la lengua de la Tigresa, que ella usa para lamerlo y chuparlo, excitándolo hasta la eyaculación.

   Fellatios y bukkakes son parte inseparable de la sexualidad de travestis y sissies. Ellas disfrutan sintiendose putas felatrices; para ellos es más fácil disfrutar así que mediante una penetración anal que puede llegar a ser dificultosa. Las palabras habitualmente despectivas petera, chupapija, etc..son música para sus oídos.

   Otras habitués a gozar de los derrames faciales de semen son las chicas, biológicas o trans, que cumplen con el estereotipo de la bimbo: siempre sonrientes y muy divertidas, como tontas Barbies prostituidas con sus bocas llenas y sus mejillas embadurnadas. La perversión máxima convertida en un juego erótico casi infantil, casi inocente…

   La visión colectiva no suele vincular a las dominatrices con el bukkake, quizás por el viejo prejuicio, casi imposible de desterrar, que las mujeres dominantes restringen el orgasmo de los hombres. La diferencia está, creo yo, en la suma de actitudes de la mujer que protagoniza la acción. Por ejemplo, cuando planeo una relación sexual que finalizará en un bukkake, no permito que ninguno de los varones participantes me tome de la nuca o de la cabeza durante el sexo oral. Me gusta estar sentada cruzando las piernas calzando botas y tenerlos a ellos parados y desnudos a mi alrededor. Ademas, dirijo la conversacion erótica para excitarlos. 

   La ropa fetichista, el clothed female naked male, la palabra obscena y excitante, la postura y los gestos...todos son mensajes verbales y gestuales que dicen que la dominacion fluye desde Mí hacia los hombres. En general, ellos lo entienden y se someten sin temores. Son ellos quienes deben complacerme. Quienes no lo hacen, mejor perderlos que encontrarlos.

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