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sábado, 17 de agosto de 2024

Videoteca. Felinas en catsuit. Catsuits y disco pants II


   En 1959, la empresa Dupont patentó el polímero spandex, también conocido como elastano, con el nombre comercial LYCRA. Las prendas de spandex tuvieron un éxito enorme entre las chicas que bailaban en las discotecas del mundo entero. Tanto los catsuits como los pantalones elastizados les permitían bailar sintiéndose seductoras y libres a la vez. El efecto en la moda de la noche fue tan fuerte que los pantalones de spandex pasaron a ser conocidos como disco pants. 

   Para la misma época, los fines de los setenta y principios de los ochenta, comenzaron a salir del closet la subcultura leather y BDSM. En las discotecas y clubes nocturnos de todo el mundo, cultores de fetichismo leather y del spandex comenzaron a cruzarse. Las dominatrices comenzaron a usar spandex en sus atuendos eróticos. Actrices y cantantes reflejaron esa moda y como siempre ocurre, la popularizaron aún más.

   En la primera selección de videos dedicados a este fetiche,  están Ann Margret, Diana Ross, Cheryl Ladd, Raffaella Carrá, Erin Gray, Lynda Carter, Amanda Lear, Jaclyn Smith, Agneta Falskog, Frida Lingstadt y Olivia Newton John.  

   En esta segunda selección, podés disfrutar nuevamente de Agneta, Frida, Raffaella y Cheryl más Donna Summer, Kathy Sledge junto a Sister Sledge, Nadia Cassini, Moria Casán, Shauna Grant, Isabella Biagini y Farrah Fawcett.


Agneta y Frida, Abba en catsuits



Felinas en catsuit. Catsuits y disco pants II




Puesto 10. Donna Summer.

Bad Girls, un clásico de la música disco, por la Reina del Disco Donna Summer, en pantalones disco violeta. Los anteojos insinúan sexo y seducción, tanto es que hasta la policía llega a las 2:50 min para arrestarla.






Puesto 9. Raffaella Carrá.

Una Raffaella Carrá rara, con el pelo rizado y cantando en inglés pero siempre arrolladora, en este caso enfundada en su traje de spandex negro. La canción es Life is Rock and Roll. No puede haber una selección de videos de spandex sin incluir a la gran Raffaella. 







Puesto 8. Sister Sledge.

Otra girl band de la historia de música disco. Kathy Sledge y sus sisters en disco pants negros y cantando su clásico American Girls. 







Puesto 7. Nadia Cassini.

La digitalización no es buena pero alcanza para disfrutar de la bella cantante y actriz italiana Nadia Cassini, en un catsuit plateado.






Puesto 6. Cheryl Ladd.

Un hermoso video de pantalones ajustados de spandex pleno de los setenta, cuando se comenzaron a usar los pantalones adentro de las botas. Un Angel de Charlie, Cheryl Ladd, muy sexy, se infiltra en una red de trata que obliga a las chicas a filmar películas XXX. 






Puesto 5. Moria Casán.

Para quienes me visitan y no son de la Argentina, Moria Casán es una actriz y vedette argentina, de físico imponente, que protagonizó films picarescos en los años setenta y ochenta. Esta es una escena en donde luce disco pants violetas. También a Sudamérica llegaba la sexy moda del spandex. 





Puesto 4. Shauna Grant.

La bella rubia del porno de los ochenta, en dos escenas diferentes, cantando en un escenario y después, mostrando las tetas en el camerino. Los disco pants son blancos. Qué bella época para ser mujer! La película es de 1983, Suzi Superstar. La inolvidable Shauna Grant. 







Puesto 3. Isabella Biagini.

Ciao marziano es una comedia italiana de 1980 protagozada por Pippo Franco, pero lo que me interesa es la belleza eterna de Isabella Biagini en este catsuit de spandex rojo combinado con botas negras. 






Puesto 2. Farrah Fawcett.

Small sacrifices es un film de 1989 pero se refiere a una historia real ocurrida en 1983. Farrah Fawcett le pone el cuerpo a una asesina que es condenada y viaja a la cárcel en una camioneta policial pero vestida con disco pants dorado y botas negras. Great boots, le dice uno de los oficiales. 






Puesto 1. Abba.

En 1979, en el programa de TV español 300 millones, Abba hizo esta presentación en el marco de su LP Voulez Vous. Agneta Falskog y Frida Lingstadt en catsuits de tonos malva y muy marcados en sus montes de Venus. 





Espero que esta colección de videos que se suman a tantas otras en la videoteca de mi blog te gusten y como siempre espero tus comentarios. 


Moria Casán en disco pants


Agneta Falskog en catsuit, Monte de Venus en primer plano


Donna Summer






viernes, 5 de enero de 2024

Trajes de baño vintage


   En Argentina, la llamamos malla enteriza. En España, bañador. En Colombia, hasta donde sé, vestido de baño. Es o no es un fetiche? Las chicas en playas y piletas la siguen usando pese al terreno que ganó hace décadas la bikini a dos piezas. Menos ostentosa pero sin dudas más elegante que la bikini, la malla enteriza ha sido modelada por las grandes estrellas de cine vintage, favoritas de mi blog cuando de fetiches históricos se trata. Trajes de baño vintage, un hermoso calendario para abrir un nuevo año en mi blog. 



Enero. Anita Ekberg



Febrero. Ava Gardner



Marzo. Brigitte Bardot



Abril. Elizabeth Taylor



Mayo. Farrah Fawcett



Junio. Jane Russell



Julio. Jayne Mansfield



Agosto. Julie Newmar



Septiembre. Mamie Van Doren



Octubre. Marilyn Monroe



Noviembre. Raquel Welch



Diciembre. Rita Hayworth

 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

De como los medios construyeron Dóminas


   La generación millenial nacida y criada en el siglo XXI  ha crecido inmersa en un mundo de cine, televisión y series en donde son cosa corriente las imágenes y escenas protagonizadas por mujeres fuertes que dominan a los hombres. Para esta generación, las heroínas románticas o las femme fatales del siglo XX son tan anticuadas y alejadas de su realidad como los personajes de una película de época del siglo XVIII. Sin embargo, la mujer con poder es una creación reciente de la cultura humana y muchas podemos atestiguar el crecimiento de dicha criatura desde sus primeros recorridos en las pantallas y las páginas de las revistas. 

   Siempre es difícil encontrar la punta del ovillo de un cambio social pero no creo equivocarme demasiado si propongo a dos series televisivas de los años sesenta como íconos fundacionales del poder femenino en los medios. Si bien el Femdom llevaba décadas habitando en los circuitos underground, fueron Batman y The Avengers las que abrieron la puerta y liberaron a la bestia. Los personajes femeninos de estas series, Catwoman (Julie Newmar) y Emma Peel (Diana Rigg), rompieron con muchas de las reglas no escritas que marcaban el rol de las mujeres en la televisión y el cine de aquella época. Por primera vez se mostraba en la pantalla que la belleza y el glamour  femenino no iban necesariamente por el lado de los vestidos sino por la ropa fetichista. Por primera vez las mujeres se mostraban sometiendo físicamente a los hombres en lugar de seducirlos con candidez y sumisión. Aquellos personajes femeninos fuertes y dominantes no tenían antepasadas. Eran novedosas y llamativas. Las chicas las observaban con curiosidad y los chicos las amaron para siempre. 



Julie Newmar como Catwoman



Diana Rigg como Emma Peel



   Emma Peel hacía triunfar el bien castigando a los bad boys con sus golpes de karate pero siempre tenía a mano una sonrisa y un gesto de seducción. Catwoman torturaba a Batman y a Robin con un sadismo que no estaba exento de humor. Eran chicas peligrosas pero no perdían el toque que las volvía  adorables. Muy lejos de los sórdidos cines donde reinaban las películas de sexo pajero, sus provocaciones tenían un aire juguetón y  podían transmitirse en horarios prime time para toda la familia. El simbolismo psicológico del fetichismo en esas escenas era muy profundo porque Julie y Diana rendían a hombres que parecían en principio fuertes pero que de pronto se mostraban débiles ante ellas. Del otro lado de la pantalla, los chicos podían comenzar a identificarse con el perdedor sometido por la sexy en lugar del clásico macho alfa ganador. Nunca sabremos cuantos millones de hombres a lo largo de todo el mundo le deben su sexualidad sumisa a aquellas meriendas de la tarde frente al televisor. 

   En los años setenta, los años de mi infancia, Charlie´s Angels representó otra vuelta de tuerca hacia la femineidad poderosa. Las protagonistas no eran tan sensuales, costaba encontrar alguna escena fetichista y los guiones eran cuasi infantiles pero menuda revolución era poner en pantalla a tres bellas mujeres solteras e independientes resolviendo casos policiales que hasta ese momento era casi por completo un asunto para hombres duros. Yo todavía recuerdo el cosquilleo que me provocaba ver a Farrah Fawcett y a sus compañeras, con sus melenas setentosas, sacando los revólveres de sus carteras y enfrentando situaciones difíciles a pura acción y me puedo imaginar lo que podrá haber causado en la psiquis de los varones de mi edad. 






   A fines de los setenta y principios de los ochenta llega la siguiente revolución bajo el formato del video clip. La música ya deja de ser sólo canciones y adopta para siempre el formato audiovisual, sale del tocadiscos y llega masivamente a los televisores. Madonna conducirá gran parte de su carrera a partir del arte de la expresión en el video combinando canciones pop con sexualidad fetichista para construir un imperio donde la regla es el poder femenino. Más allá de los talentos artísticos, la cultura pop promociona explícitamente a este nuevo tipo de mujer dominante que cautiva y atrae a hombres y mujeres por igual. Paralelamente, la videocasetera hogareña lleva el porno a los dormitorios matrimoniales y las productoras de films XXX comienzan a descubrir que la demanda de Femdom fetichista crece continuamente. El aura dominante que comenzaban a irradiar las nuevas divas en los medios despertaba cada vez más la naturaleza sumisa en los hombres. Y las mujeres también se iban atreviendo a disfrutar de ese nuevo rol.

   El mundo de la moda no permanece ajeno a estos cambios. Son los años noventa, el reinado de las supermodelos está en su apogeo y genios vanguardistas como Jean Paul Gaultier, Thierry Mugler y Gianni Versace transforman las pasarelas en verdaderos dungeons fetichistas para que las modernas dominatrices desfilen osadas fantasías eróticas en latex, cuero y vinilo. Los tacones crecen en altura y osadía; las botas vuelven a llegar bien arriba de la rodilla. Una de las más famosas colecciones de Versace fue la de la temporada 1992 – 1993 y se llamó Miss SM. 

   En el cine de aquellos años, comenzaron a ser cada vez más populares las películas protagonizadas por mujeres de físicos poderosos como Julie Strain y Brigitte Nielsen. Tan fuertes como malvadas, esas heroínas mataban y torturaban a los desdichados hombres que se cruzaban en su camino y exorcizaban la oculta fantasía de muchos sumisos de ser pisoteados y aplastados por crueles mujeres gigantes. Pero el gran paradigma de la mujer fetiche vuelve a ser Catwoman, esta vez interpretada por Michelle Pfeiffer en Batman returns. Aquella nueva Catwoman fue un personaje que dejaría una huella imperecedera en la sexualidad Femdom. Es una pena que todo el film se haya centrado tanto en los aspectos visuales (el catsuit de vinilo, el látigo, la rubia belleza helada de Michelle) mientras que la mirada psicológica del juego de poder que propone Selina – Catwoman queda en un segundo plano. De todos modos, el cine entrega pocas metáforas sobre la dominación femenina tan punzantes como la forma en que Selina Kyle enfrenta su destino sin retorno de mujer – gato que paga el precio de su feroz independencia frente a un insípido Bruce Wayne que se limita a ponerse el traje de Batman para jugar un juego de rol del que entra y sale sin consecuencias.


Michelle Pfeiffer como Catwoman


   Otros dos personajes contemporáneos de aquella Catwoman también marcarán la naturaleza de la mujer dominante en el cine y la proyectarán sobre toda la sociedad. Son Catherine Tramell y Rebecca Carlson, interpretados respectivamente Sharon Stone en Basic Instinct  y Madonna en Body of Evidence. Ambos films son un paso adelante en el desarrollo de tramas cinematográficas en donde una bella mujer de fuerte carácter se revela como dominadora de hombres desde el intelecto, además del sexo. Es interesante que los hombres que las enfrentan también se consideran a sí mismos inteligentes y capaces. No son sumisos pero ellas saben combinar de modo tan demoledor y desprejuiciado su seducción junto con la inteligencia que ellos van cayendo en sus redes de poder sin siquiera advertirlo. Catherine y Rebecca son la perfecta encarnación de un tipo de mujer sádica y moderna que rompe barreras y consigue todo lo que se propone combinando sexo con inteligencia en las dosis adecuadas. 

   Esta columna pretende ser solo una breve reseña de como los medios masivos del siglo pasado, el cine y la televisión, contribuyeron a moldear lo que hoy en pleno siglo XXI reconocemos como la mujer Femdom. Como todo estereotipo, como todo molde, puede gustarte o no. 



Sharon Stone como Catherine Tramell


Madonna como Rebecca Carlson

 

martes, 1 de septiembre de 2020

Mario Casilli. El glam de los ochenta



   Los años ochenta fueron la década de las hombreras, de los maquillajes fuertes, de los peinados extravagantes y de los espléndidos excesos. Mario Casilli fue el fotógrafo que mejor supo capturar en imágenes a esas hermosas mujeres en su mejor momento y así logró definir para siempre a la cultura pop de los ochenta. Las estrellas del momento lo adoraban porque no había nadie como él para hacerlas lucir como lo que en realidad eran: fabulosas divas de un mundo de fantasías.

   Nacido en 1931 y fallecido en 2002, Casilli se convirtió entre 1957 y 1981 en uno de los fotógrafos de Playboy más prolíficos, retratando con su cámara a muchas de las legendarias Playmates. Durante los ochenta, Casilli amplió su portfolio y comenzó a filmar y a fotografiar a las estrellas de la música y la televisión de más alto perfil en Estados Unidos. Fueron esos trabajos los que le ganaron el reconocimiento mundial. 

   En noviembre de este año 2020, la editorial Reel Art Press lanzará Mario Casilli, el primer libro dedicado a sus retratos, los que supieron definir a toda una época. El libro cuenta con foto de tapa y prólogo de Joan Collins, una de sus musas favoritas.







Posé para él muchas veces y colaboramos en innumerables portadas de revistas de TV Guide y, por supuesto, en la inolvidable portada de la revista Playboy. No creo que ningún fotógrafo haya sabido capturar el absoluto glamour y la maravillosa decadencia de los ochenta en la forma en que Mario lo hizo.
Joan Collins






No hay duda de que Mario Casilli fue uno de los fotógrafos más glamorosos de su tiempo, y tuve el honor de ser protagonista de muchos de sus retratos. Su talento para iluminar la foto hacía que cualquier mujer se viera exquisita. Mario amaba a las mujeres, y cuanto más adornadas y bellas estuvieran, mejores eran sus fotos. 
Joan Collins


Enero. Joan Collins




Febrero. Dolly Parton




Marzo. Sheena Easton



Abril. Fran Drescher



Mayo. Jaclyn Smith





Junio. Morgan Fairchild




Julio. Joan Collins




Agosto. Loni Anderson




Septiembre. Lynda Carter




Octubre. Joan Collins



Noviembre. Dorothy Stratten




Diciembre. Farrah Fawcett




Mario y Joan

jueves, 16 de enero de 2020

Melenas femeninas. Farrah Fawcett y el feathered





   A diferencia de lo que ocurre con los accesorios como las botas, los zapatos o los guantes, las mujeres no solemos hacer de nuestro pelo un fetiche porque no siempre somos conscientes de su enorme poder erótico. Pero ocasionalmente ocurre que el cine o la televisión llevan al estrellato a actrices o cantantes cuyo peinado marca una tendencia y convierte a su poseedora en un sex symbol para la posteridad. 

   En la historia del fetiche de la melena femenina, mi blog tiene hasta hoy una entrada dedicada a Verónica Lake, una diva del Hollywood clásico cuyo estilo de peinado peekaboo hizo furor en los años cuarenta, y otra dedicada a Debbie Harry, la cantante de Blondie cuya corta melenita rubia fue su sello distintivo, además de aportarle el nombre a la banda. 

   Sólo para completar algunos datos imprescindibles, el nombre verdadero de nuestra heroína de hoy ( la tercera después de Verónica y Debbie ) es Ferrah Leni Fawcett, nacida en Corpus Christy, Texas, en 1947 y fallecida demasiado pronto con apenas 62 años. Convertida de Ferrah en Farrah con a, fue modelo publicitaria desde inicios de los años setenta y comenzó a trabajar como actriz en roles menores a partir de su relación sentimental con el actor Lee Majors con quien se casó en 1973. En septiembre de 1976, salió al aire el primer capítulo de Los Angeles de Charlie con Farrah en el papel de la sexy detective Jill Munroe, un personaje que la convirtió en un mito.






  En 1976, la moda glamorosa de las melenas femeninas voluminosas estaba en su apogeo, estimulado por las chicas dancing queen que brillaban bajo las luces en las noches de discoteca. El peinado feathered (traducido como corte de plumas o corte emplumado) era uno de los más populares. El cabello estaba en capas, con una separación lateral o central y cepillado hacia atrás a los lados, dándole a todo el volumen del pelo una apariencia similar a las plumas de un pájaro. Nadie popularizó el pelo largo en capas como lo hizo Farrah Fawcett y las ondulaciones de su melena fueron reclamadas por las mujeres en las peluquerías de todo el mundo.

   Así como las botas y la minifalda fueron símbolos de la liberación sexual femenina en la década anterior, el Farrah hairdo, siempre asociado a su sonrisa y sus grandes ojos claros, remitía a una mujer libre y deportiva que era tan dura luchando como hábil para seducir, que no renunciaba a divertirse de noche y que sabía manejarse en ambientes que todavía eran netamente masculinos sin perder jamás su halo glamoroso. Su peinado, además de feathered, se llamaba también Lioness debido a que por su volumen, parecía la melena de un león. Farrah era leona y ángel al mismo tiempo. 








    Mientras la prensa de espectáculos lanzaba duras críticas sobre la mediocre performance actoral de las tres actrices (Farrah, Jaclyn Smith y Kate Jackson), sus infantiles guiones y lo inverosímil de algunas escenas, millones de niñas en Occidente jugaban a ser Angeles, la mayoría querían ser la Farrah del grupo y en sus casas se miraban al espejo tratando de imitar su peinado. La masiva popularidad que alcanzó el tándem Farrah Fawcett - Charlie's Angels hace olvidar por momentos que Farrah sólo participó en la primera temporada de la serie para luego ser reemplazada por Cheryl Ladd. Fueron apenas unos pocos meses en el aire, los suficientes para erigirla en un fenómeno cultural y sexual que marcó la moda y la estética femeninas por las décadas siguientes. 









   Mientras la fama crecía y los ratings iban en aumento, Farrah aparecía cada vez más en comerciales de televisión y propagandas en revistas sacudiendo su melena para vender shampoo, secadores de pelo, jabones, cepillos para brushing y hasta cremas de afeitar para hombres. Fue entonces cuando una empresa de publicidad le propuso fotografiarla para un poster. La idea original era que posara en bikini pero ella optó por un traje de baño de una pieza color rojo para ocultar una cicatriz en el abdomen que tenía desde niña. 

   La historia detrás del poster es sorprendente. No hubo set de fotografía ni vestuarista ni peinadores. Farrah fue fotografiada en su propia casa de Los Angeles que por entonces compartía con su esposo Lee Majors. La malla roja era suya y ella misma se peinó según su propio estilo. De todas las fotos tomadas, ella eligió la que finalmente aparecería en el poster. El fotógrafo, Bruce McBroom, dijo años después Fue la pose de Farrah, la malla de Farrah y la idea de Farrah. Yo sólo apunté y disparé.





   La imagen de Farrah Fawcett, con su sonrisa de Angel y dejando caer su cabeza hacia atrás mientras las ondas doradas de su melena feathered juegan gloriosamente sobre sus hombros, fue la imagen que supo capturar el espíritu de toda una época. Farrah era mucho más que una bella mujer; era la justa combinación de diversión algo inocente con rubia sexualidad explosiva. Fue el poster más vendido de todos los tiempos y sólo en Estados Unidos se vendieron doce millones de copias.

   El submundo del crossdressing no podía ser indiferente al fenómeno Farrah Fawcett; las pelucas con su peinado son un clásico para todo hombre que fantasea con feminizarse. Como una Marilyn Monroe transportada a los años setenta, Farrah es una eterna diosa marica secretamente adorada por travestis de todo el mundo; una maestra sissy para imitar en todos sus gestos y manerismos. 





   En 2011, dos años después de su viaje al paraíso de las rubias, el Smithsonian Institute incorporó a sus colecciones a aquella malla roja junto con una copia del poster y otros objetos de memorabilia de Charlie's Angels como parte de un legado cultural a ser resguardado para las futuras generaciones. La melena rubia feathered y su poseedora son hoy patrimonio de toda la humanidad.













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