Estás hecha toda una princesa pagana. Te amo más que hace un rato (y que hace años). Comenzás el juego muy presumida y se te nota una primavera floreciente en la sonrisa cómplice. Sabés que es un juego, pero ambas sabemos jugarlo. Me gusta verte tan mujer como deberían ser, pienso para mí, tantas de mis grises congéneres. Hasta este momento, ninguna de las dos había pensado en iniciar el sexo. Primero, la femenina seducción. Te ponés las botas y subís las cremalleras, te afirmás arriba de los tacos de quince mientras te acaricias las medias sedosas que te presté y te aprietan pero ya no te importa.
El Magazine Femdom de Mistress Roxy
domingo, 24 de diciembre de 2017
Feminización de una princesa pagana
jueves, 7 de diciembre de 2017
Asumir el poder
Hace un par de años, concurrí a una fiesta BDSM en Buenos Aires en donde una sumisa, preciosamente trajeada en su uniforme de mucamita, ofrecía con una bandeja algunos bocados y tragos a los participantes. La combinación de un piso irregular con una iluminación escasa es la mejor receta para accidentes que arruinen cualquier pretensión de femineidad glam. En un momento dado, muy cerca de donde yo estaba, la chica tropezó y todo lo que llevaba en la bandeja terminó en el suelo.
En ese momento, los roles desaparecieron. La rodeamos y le dijimos que no importaba, que no se preocupe. Ella se disculpó lo mejor que pudo, dejó la bandeja a un lado y se agachó para limpiar y juntar lo que había caído. Pero mi marido esclavo y otro sumiso que estaba a su lado se lo impidieron. Limpiamos nosotros que para eso estamos, fue la frase de mi esclavo. Así ocurrió. Al ver que ella insistía en colaborar, tuve que intervenir para detenerla. No te preocupes princesa. Ellos están siempre disponibles para todo lo que sea limpieza y servicio.
A veces, un episodio inesperado sirve como la anécdota perfecta para ejemplificar de qué estamos hablando cuando hacemos referencia al morboso placer antiigualitario que genera la estricta división de roles en el BDSM. La chica de la bandeja estaba claramente sirviendo en el rol de sumisa pero en mi presencia y ante una situación de necesidad, los esclavos varones debieron ponerse a su servicio de inmediato. Y lo hicieron disfrutando de su esclavizada situación. Ellos son hombres y saben que primero están las Mujeres. Así funcionan los estamentos cuando están claramente diferenciados y determinados por una deliciosa arbitrariedad biológica. Sexismo puro y duro. Ginarquía.
Pero a veces las diferencias no pueden establecerse tan claramente. En una fiesta de temática BDSM, casi siempre es posible apartarse del ruido ambiente y encontrar un rincón en donde fluya la armonía de la desigualdad Femdom. Pero las discos swinger de Buenos Aires son diferentes. Pese a que se manejan otros códigos, me gusta establecer estándares de dominación entre hombres y mujeres que no están habituados a convivir con la dominación femenina y así ver hasta donde puedo llegar en mi propósito. Muchas veces fracaso en el intento por someter pero las ocasiones en que tengo éxito pagan de sobra por las malas noches.
Cuando puedo armar en un reservado swinger alguna sesión colectiva – espontánea que incluye a hombres y travestis, me gusta disponer las cosas de manera tal que ellas gocen de alguna autoridad sobre ellos. Si tuvieron el valor de asumirse y de montarse como señoritas putas para vivir su noche, quiero que den el paso siguiente y asuman el poder que es propio de toda mujer seductora, sin importar que sean bellas o no o que cosa tengan en la entrepierna. Puede ser mediante el juego verbal o las posturas sexuales pero siempre busco que las mujeres seamos las reinas, las travestis las princesas y los hombres los caballeros al servicio de todas. Tristemente estoy acostumbrada a que sean las mujeres biológicas las menos dispuestas a jugar el juego y a asumir el poder inherente a su condición femenina. Se les nota demasiado a muchas de ellas que no están ahí por fantasía o placer sino porque han aceptado mansamente ser moneda de intercambio entre hombres.
Maquiavelo sostenía que el poder no requiere legitimaciones éticas. Si existe un poder, ese poder se legitima a sí mismo por su propia existencia. Las mujeres con poder sexual no necesitamos de la proclamación de ningún derecho que nos avale ni la construcción de artefactos dialécticos que nos justifiquen. Somos mujeres, somos deseadas y debemos hacerlo valer. Asumamos el poder que nos corresponde, hagámoslo por nosotras y también por ellos, que son tan felices cuando llevan a una Queen a su lado, incluso cuando deben arrodillarse para limpiar.
viernes, 1 de diciembre de 2017
Linda Evangelista by Steven Klein
La revista de modas W Magazine se caracteriza por producciones transgresoras en donde los grandes fotógrafos se permiten audacias creativas que no siempre serían aceptadas en las revistas tradicionales. En el año 2012, Steven Klein puso bajo su lente a la legendaria Linda Evangelista en una producción fetichista bautizada Super Linda, que nos lleva de vuelta al mundo de las superheroínas de los años sesenta y a los catsuits de AtomAge.
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viernes, 24 de noviembre de 2017
La Sissy y la Mujer
Quienes aspiran a desestructurar el BDSM desde la anulación de las etiquetas y los estereotipos que supuestamente nos restringen, ponen particular atención en los roles femeninos. Hay un especial énfasis en pretender estigmatizar como símbolos de opresión a las modas, el glamour y las tradicionales actitudes que llevamos incorporados como definición de lo femenino. Entonces, dentro de este microclima tan peculiar, quienes desean feminizar o ser feminizados no pueden responder directamente a la pregunta Cómo feminizar a un varón porque antes deben abordar la cuestión de qué cosa es ser femenina.
- las mujeres somos bellas
- para nosotras toda diversión sexual es accesible. Girls have more fun.
viernes, 17 de noviembre de 2017
La historia de la bota femenina. Pierre Cardin
Los años sesenta no sólo fueron la década de los Beatles y el rock and roll. También fueron los años en que la humanidad se entusiasmaba por la exploración espacial y las historias de ciencia ficción. El espíritu de la época se reflejaba en las pasarelas de la moda, donde las modelos desfilaban luciendo diseños que parecían salidos de fantasías tecnológicas y futuristas visiones de mundos desconocidos. Aquella era una moda excitante para las chicas porque rompía con toda la estética establecida por la generación de sus madres y a la vez simbolizaba que los placeres del sexo estaban al alcance sin necesidad de sellar compromisos ni de cumplir mandatos.
Pierre Cardin, nacido en Italia en 1922, fue mucho más lejos que sus competidores, asociando para siempre su nombre con la experimentación y el diseño de la nueva moda espacial. Pierre había abierto su propia maison en 1953 y durante los años sesenta se especializó en incorporar materiales que hasta entonces eran considerados como no convencionales. Vinilos, plásticos y metales empezaron a ser corrientes ya no como accesorios sino como parte esencial de sus diseños. En una entrevista, Cardin afirmó que las prendas que prefiero fueron inventadas para una vida que todavía no existe, el mundo del mañana.
En 1968, la Space Age Collection de Cardin marcó un nuevo rumbo en la moda presentando toda clase de looks brillantes y coloridos inspirados en la serie de TV Star Trek y en films de ciencia ficción como 2001 Space Oddity. Los guantes largos operagloves volvieron a las pasarelas pero adaptados a una moda fetichista, muy diferente del concepto elegante y clásico de los guantes de gala en las décadas anteriores. Pero por encima de todas las demás prendas, la colección Cardin de 1968 pasó a la historia porque fue la colección de las botas. Las modelos de Cardin calzaban botas altas, muy altas, bien arriba de las rodillas, botas vinílicas que brillaban reflejando las luces y se llevaban todas las miradas.
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| Pierre |
sábado, 11 de noviembre de 2017
La secta del BDSM
posteado con la firma de
domingo, 5 de noviembre de 2017
Femdom en la noche de Buenos Aires. Halloween en Class
Le doy click a la pagina de Facebook de Class y digo sí. Noche de Halloween. Finalizo los arreglos familiares para poder salir. Ahí estaré, en la fiesta de Halloween de una disco swinger. Una más después de tantos años....
No había en esta noche un dresscode específico. No quise ir de diablita ni de brujita, me vestí fetiche - dominatriz, como de costumbre cuando salgo pero, como si fuera una premonición, mi escote lucía mucho mas descarado que en otras oportunidades. Al llegar al guardarropa y sacarme el tapado, casi estaba con las tetas al aire.
Mis fantasías de bruja lésbica ya habían empezado a revolotear por el ambiente cuando Mariela, nuestra hada madrina del swinger porteño, presentó a la stripper de turno. Así fue como tuve el placer de deslumbrarme con Romina, una belleza rubia, maestra en el arte de contonearse arriba de sus tacones de acrílico; los mismos que en los foros fetichistas son llamados con justa razón CFM (come and fuck me heels).
Pero si la noche ya se había puesto hot con la danza sensual de Romina, nada me había preparado para
lo que vendría. Cuando Mariela presentó a las chicas que habían ido
caracterizadas, como de la nada apareció frente a mí un portento de mujer, vestida del más negro gótico y contoneándose sobre unas sandalias
megaplats cuyos tacones debían de alcanzar los veinte centímetros. Lo de ella no era caminar, ella cortaba el aire a cada paso. Mi esposo y yo nos quedamos con la boca abierta al verla pasar
a buscar su premio a la mejor caracterizada. Pensamos..debe ser otra stripper.
La beso suavemente primero, con pasión después, cuando siento que ella me deja avanzarla. Me la como con los ojos, avanzo hasta pegarme a ella, siento su aliento, su perfume. Retrocedo, le admiro sus increíbles zapatos, subo mi mirada hasta su entrepierna, la acaricio ahí. Ella me sonríe y bailamos enlazadas por las cinturas. Como me gustan tus tetas me susurra, besándomelas. Ondea mi cabellera, nuestros dedos juegan y se entrelazan. Hablamos, bailamos, nos reímos. Me cuenta donde vive, sus experiencias en el sexo. Cuando le pregunto su edad y me dice diecinueve, siento una extraña sombra de inhibición. Mis cinco décadas de vida me pasan su factura de una forma descarnada. Pero cuando levanto la vista y me pierdo otra vez en su ojos y en su sonrisa y ella vuelve a besarme las tetas, el deseo me gana otra vez. El deseo siempre me gana.
(Los dibujos que adornan esta columna son obra de Hayden Williams)
jueves, 2 de noviembre de 2017
Agent Provocateur. Naomí Campbell by Ellen Von Unwerth
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| Ellen y Naomí |
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miércoles, 25 de octubre de 2017
Heroínas. Vampirella
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| La Vampirella de Marc Texeira |
La historia de Vampirella bajo la dirección de Harris prosiguió sin mayores sobresaltos pero tampoco demasiados éxitos. Recién en 1996 se estrenó una película destinada al video hogareño que no llegaría a los cines. En esa película, Vampirella fue protagonizada por Talisa Soto en una producción con escasa promoción que hoy apenas se recuerda. En la personificación de Talisa, Vampirella es más una heroína experta en artes marciales que una erótica devoradora de cuellos.
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| Talisa Soto |


































































