Ser feminizados es una fantasía erótica favorita para muchos hombres pero en realidad no conoce restricciones de género. También una mujer biológica puede ser feminizada, aunque suene como un oxímoron o directamente como una provocación para el feminismo, siempre tan susceptible a encontrar resabios patriarcales en cualquier conducta.
La bimbo es un tipo de feminización que lleva a una mujer al nivel de una caricatura sexy. Casi siempre rubia, de tetas grandes diseñadas mediante implantes de siliconas, siempre divertida y fiestera, hipersexualizada en sus modales, maquillaje y vestimenta, la bimbo es el estereotipo perfecto de muchas fantasías masculinas que provoca escozor y críticas feroces en las feministas porque la bimbo es deliberada y escandalosamente superficial y tonta (lo que contribuye fuertemente a su sex appeal).
La bimboficación de una mujer es el equivalente a la sissificación de un varón porque se basa en la construcción artificial de conductas y apariencias que responden a un estereotipo socialmente condenado. De hecho, muchas travestis se inician buscando imitar el estereotipo bimbo, tan atractivo para ellas desde lo sensual - fetichista como desde lo psicológico. Las bimbos suelen autoproducirse como tales para su propia diversión, para prostituirse o simplemente como parte de una personalidad.
Las bimbos no siempre nacieron mujeres
El rastro de la bimbo originaria nos lleva a las legendarias starlets del cine de los años cincuenta: a las sirenas como Marilyn Monroe y Jayne Mansfield que fueron construidas por la maquinaria de Hollywood para vender una imagen sexy de las rubias divertidas. Pero fue en los años noventa cuando el prototipo de la bimbo se impuso a fuerza de una combinación de bustos siliconados y sexualidad desenfadada, con Pamela Anderson y Anna Nicole Smith como rutilantes modelos bombas a nivel mundial.
Anna Nicole Smith
Pamela Anderson
Muchas chicas que deseaban consagrarse en el porno, la fotografía erótica, la prostitución de alto nivel o simplemente buscaban sus cinco minutos de fama, imitaron el modelo de la bimbo, en alguna o en todas de sus formas. Programas televisivos las exhibían como llamativos fenómenos de circo mientras ellas contaban con lujo de detalles sus tratamientos estéticos, sus romances con actores o futbolistas y exhibían sin tapujos una inocente frivolidad que contradecía la sexualización de sus cuerpos. Algunas pagaron (y siguen pagando) un alto precio en su salud por el abuso de sustancias o la irresponsabilidad de los médicos y cirujanos que las trataron: incluso perdieron sus propias vidas. Así fue como la imagen de la bimbo y el propio uso del término se fue cimentando en la conciencia social contemporánea como un factor negativo más que una fantasía sexual. Bimbo era una palabra peyorativa. Casi un insulto.
La modelo erótica Sarenna Lee imitando a Marilyn
Me sorprendí mucho cuando me enteré que a través de las redes sociales, chicas jóvenes de hoy se reivindican a sí mismas como bimbos, revalidando el término como una opción tanto desde lo estético como desde lo sexual. De acuerdo a los nuevos tiempos, las chicas bimbos son ferozmente independientes y exhiben un estilo de vida en donde reina una hiperfeminidad que recuerda vagamente a una pinup modernizada, con acceso a toda clase de maquillajes y rellenos de colágeno.
Este es un ejemplo del fenómeno que ocurre cuando un término históricamente despectivo con el que se pretendía avergonzar a un grupo de personas se reforma culturalmente y cambia su significado. Las chicas ya no abordan la palabra bimbo desde la perspectiva negativa de ser juguetes sexuales para fantasías masculinas. Ser bimbo, como ser sissy, marica, queer, puto y tantas otras más, son distintas caras aceptadas dentro del amplio mundo de la diversidad sexual. La apropiación del término transmite poder y seguridad en lugar de vergüenza y rechazo.
Chrissy Chlapecka es una chica norteamericana que creó su cuenta de TikTok en el 2019 y ha acumulado más de cuatro millones de seguidores. Para Chrissy, una bimbo es una chica que quiere celebrar y apreciar su propia hiperfemineidad. Chrissy se presenta como una Barbie real y toda su apariencia es bimborosa, mágica. Pero detrás del maquillaje, las largas pestañas y las uñas imposibles, Chrissy se muestra ingeniosa e inteligente. Para empezar, ella y muchas otras como ella han montado su propio negocio online a partir de su condición de bimbos estereotipadas al extremo. Y les va muy bien. Parece que de tontas, estas chicas no tienen nada. Muchas feministas que viven teorizando sobre el lugar de poder que les debería corresponder a las mujeres en la sociedad actual deberían prestar atención a lo que una jovencita bimbo es capaz de lograr hoy gracias a una webcam.
En el cine erótico, también la bimbo dio una vuelta de tuerca a su propio estereotipo. Las bimbos ya no son tontas tetonas decorativas, son heroínas con trajes fetichistas que protagonizan fuertes escenas de acción. No son las chicas estilizadas y atléticas según el modelo de Wonderwoman o Catwoman sino escuadrones de rubias con licencia para matar y un indisimulado aire a dominatrices sádicas con escotes a punto de explotar. Estas escenas de Blonde Squad, del 2014, sirven como ejemplo de todo un género.
La bimbo del siglo XXI es una mujer con alta autoconfianza en sí misma, que ama su propia versión de la femineidad y la sexualidad y que está dispuesta a utilizarlas para su propio provecho sin rendirle cuentas a nadie y sin responder a ningún llamado moral que no sea el suyo propio. Una verdadera revancha bimbo.
La genial percepción de Vivienne Westwood sobre la corsetería se convirtió en el centro de sus trabajos y diseños logrando que en lugar de ser un símbolo de opresión, el corsette le devolviera a las mujeres una sensación de glamour y distinción imposible de obtener mediante otras prendas. Para 1980, otros diseñadores ya seguían su camino; genios contemporáneos como Jean Paul Gaultier y Thierry Mugler hicieron del corsette la armadura sensual de una mujer fetiche que parecía salida de una historieta de ciencia ficción. Ellos frotaron la lámpara y liberaron al genio que nunca más pudo volver a su encierro.
El párrafo anterior esta extraído de una columna posteada por mí hace años en donde me refería a la historia del corsette en el siglo XX. Me sirve como introducción ideal a este nuevo topten de videos: Corsettes. Los años fetichistas. La era fetichista en la corsetería comenzó como otras tantas modas en los años sesenta pero fue a partir de los diseños de Vivienne Westwood en los setenta y de la ola punk, que el corsette se afianzó como un elemento indispensable en el armario fetichista. Los ochenta y los noventa representaron la cumbre de la innovación y la sensualidad en corsetería: una era dorada que es recordada con mucha nostalgia en el siglo XXI.
Este top ten de videos es la continuación del que se enfocaba en el New Look y los años de la postguerra. Te sugiero que lo vuelvas a ver en este link para que disfrutes de esta historia encorsetada como un continuado en el tiempo de placeres femeninos. Respirá profundo, ajustá las tiras y volvete a enamorar del corsette.
Corsettes. Sexies y fetichistas.
Motorcycle bustier by Mugler
Puesto 10. Jane Fonda. El fetiche Barbarella.
Los vestidos metalizados con efecto cota de malla de Paco Rabanne significaron una revolución en la moda de la década del sesenta. El corsette espacial de la sexy astronauta Barbarella protagonizada por Jane Fonda es una hermosa muestra de aquel estilo revolucionario. Al salir del Orgasmatrón, el propio profesor Duran, el malo de la película, le alcanza su corto traje verde encorsetado que se aprecia mejor a partir de 1:54 min. Habrá sido éste el primer corsette fetichista de la historia?
Puesto 9. Cherie Currie y las Runaways. Corsette y punk rock.
Entrando en los 70's y montadas sobre la ola punk que no requería de un gran virtuosismo musical para hacer rock, The Runaways comenzaron a escribir su historia, tan breve como gloriosa. Cherie Currie era la primera voz y la frontwoman de la banda. Tan lejos de los antiguos grupos de chicas pop de dulces voces como de las cantantes hippies de la contracultura, las Runaways se mostraban como las chicas duras del punk, tanto en las letras como en la actitud. Cherie estuvo al frente durante los dos primeros LPs y en las giras de 1976 y 1977 hasta que su participación en la banda concluyó en medio de peleas y escándalos diversos. Cherry Bomb fue uno de sus grandes clásicos y en este video ella aparece con corsette y medias de red, al mejor estilo del punk a la Vivienne Westwood.
Puesto 8. Bulle Ogier. La dominatriz de los años setenta.
Seguimos en los lejanos años setenta. Maitresse fue una de las más importantes películas en la historia del cine BDSM porque ya nos mostraba en aquel tiempo al mundo secreto de la dominatriz profesional y los placeres hedonistas que ella proporcionaba a sus esclavos. El fetiche del corsette está presente en todo momento porque el atuendo de la dominatriz Mme. Arianne, protagonizada por Bulle Ogier, casi siempre incluye un corsette de cuero que ajusta su cintura. Los primeros momentos de este video muestran a una sumisa ajustando las tiras para llevar su cintura al mínimo: una imagen que recuerda a la legendaria escena de Vivien Leigh y su esclava negra en Gone with the wind(ver en este link) pero en onda sado.
Puesto 7. Iman. La dominatriz de los años noventa.
Saltamos algunas décadas, llegamos a los años noventa, la moda fetichista llega al mainstream y llegan cambios en el look de las Dóminas. El negro absoluto y el cuero dejan más lugar al latex, al vinilo y a los tonos rojos, como los que muestra el corsette y los guantes de la bella top model Iman, en una de sus raras incursiones en el cine. Exit to Eden es una comedia de 1994 que mezcla el género policial con el romance, ambientada en una isla que es una especial de resort Femdom lleno de dominatrices y esclavos.
Puesto 6. Pamela Anderson. La superheroína fetish. .
Barb Wire (1993) con todas sus falencias y su ridícula e inconexa trama, no deja de ser un paraíso para fetichistas. Todo este video, desde el revoleo de las piernas embotadas de Pamela Anderson, su cintura ajustada dentro del corsette de cuero y la forma en que abre su trench para exhibirse, son una fiesta para los ojos. Barb Wire fue un modelo para todas las heroínas y villanas fetish que se multiplicaron en el cine en el siglo XXI. Seguí los videos de Pamela - Barb en este link.
Puesto 5. La motocicleta de Mugler.
El motorcycle corsette dress fue parte de la colección primavera - verano 1992 de Thierry Mugler. Su aparición mediática más conocida son unos breves segundos en el video Too Funky de George Michael. En pasarela, sólo pude encontrarlo en la YouTube durante pocos segundos de esta pasada de la modelo Niki Taylor. Construido en una aleación de diversos polímeros plásticos más metales, el corsette más famoso de Mugler es parte desde el año 2001 de las colecciones del Metropolitan Museum of Art de New York. Una semblanza más completa de su historia puede encontrarse en este link.
Puesto 4. Daryl Hannah. El fetiche en el porno de los noventa.
The last days of Frankie the Fly es una historia en donde se mezcla la mafia con las chicas del sexo. Frankie forma parte del grupo de gangsters pero una noche conoce a Daryl Hannah y se enamora de ella. La chica es peligrosa: una actriz porno y prostituta que viste la ropa fetichista como arma de guerra. Lo mejor de la escena va desde el inicio hasta los 0:40 minutos. La cámara la enfoca cuando se apresta a filmar una escena porno típica de los años noventa: Daryl peina su peluca Bettie Page, se pone gloss en los labios y se ajusta los cinturones del corsette. El resto del video es una delicia para fans de las rubias altas en botas negras pero el corsette se luce poco; casi que ni se lo aprecia bajo la chaqueta.
Puesto 3. Erica van Briel y el corsette Mugler. .
Cuando sus detractores lo acusaban de diseñar ropa imposible de usar para mujeres reales y que sus colecciones parecían salidas de un sex shop, Thierry Mugler respondía con humor La comodidad no es mi prioridad. Mugler supo intuir como pocos el espíritu de una era: el auge de las supermodelos, la moda de lujo como fenómeno televisivo de masas y el uso de elementos clásicos del fetichismo combinados con alta costura. En este show de 1997, sobre la salida de la modelo argentina Valeria Mazza, la modelo y actriz belga Erica Van Briel desfila un espectacular corsette triangular metalizado con guantes blancos.
Puesto 2. Nadja Auermann. El corsette metalizado de Mugler.
Nada mejor para ilustrar el concepto Mugler en la moda de los noventaque este desfile de la super top Nadja Auermann en un show de 1995 conocido como el Circo, (Cirque d`Hiver) vistiendo corsette y guantes metalizados. Si te quedaste con ganas de ver más glamour, cuando la metalizada Nadja va saliendo de escena, la legendaria Jerry Hall va llegando envuelta en pieles. La pasada de Jerry Hall, junto con Eva Herzigova y Claudia Schiffer, está en este link del blog.
Puesto 1. Madonna. El cone bra de Gaultier.
Uno de mis rituales fetichistas predilectos cada vez que visito Londres es entrar al Hard Rock Café para volver a ver con mis propios ojos el corsette de pechos cónicos que Madonna usó en la gira Ambition Blond de 1990. A diferencia de la emoción que me provoca el resto de la memorabilia rock & pop, cuando estoy de pie frente a la vitrina que exhibe el célebre cone bra, siento que tengo frente a mí a la simbolización de un cambio social. El cone bra es mucho más que una prenda sexy.
Aquel corsette con pechos en forma de cono desafiaba paralelamente a la moda y al concepto de mujer tradicional. En lugar de las suaves y dóciles curvas que el corsette tradicional generaba, Madonna cargaba en sus pechos a dos armas fálicas y puntiagudas que desterraban toda idea de femineidad pasiva y acentuaban la imagen agresiva y dominante que revoloteaba a lo largo de todo el show.
Además deExpress Yourself, el otro punto fuerte del show era Like a virgin, en donde Madonna, se masturbaba en una cama, también vestida con aquel corsette. Cuando Madonna me llamó por primera vez en 1989, fue dos días antes de mi desfile de prêt-à-porter y pensé que mi asistente estaba bromeando, dijo Gaultier en una entrevista de 2001 con el New York Times. Yo era un gran admirador de ella y a la vez ella sabía lo que quería.
El corset es opresivo solo cuando se lleva por obligación. Cuando se lo despoja de aquello, se convierte en un símbolo de liberación sexual.
Nacido en México en 1969, Armando Huerta es un destacado artista enfocado al arte de las chicas pin ups y superheroínas. En su trabajo, Armando utiliza pincel y aerógrafo en lugar de arte digital y se arroga, mitad en serio mitad en broma, el título honorífico de The Dark Lord of Pinups, aunque reconoce influencias de Hakime Sorayama y de Olivia de Berardinis. Sus retratos de divas como Bettie Page o Julie Strain llevan consigo el indeleble estilo de Olivia (Yo era superfan de Bettie en los noventa y eso me llevó a conocer el trabajo de Olivia, confesó una vez).
Mi heroína favorita de todas ellas es la primera, la diablesa de botas negras con flamas rojas porque era el avatar con la que empecé a conocer en Internet a mi amiga y amada Carol LadyLu.
A diferencia de mi top ten de videos anterior sobre Heroínas Femdom (Heroínas Femdom. Los comics), en esta nueva serie hay muy poco de las simpáticas heroínas de historieta y en cambio hay mucho de chicas duras. Estas diez son malas en serio. Tan sexies como letales. Asesinas. De esas que seducen a un hombre para que baje las defensas y así poder liquidarlo más fácil, con la sonrisa en los
labios. Si te gusta ver a sádicas despiadadas en acción, este post es tu lugar. Bellas mujeres que se visten para matar y.... matan.
Heroínas Femdom. Asesinas sexy.
Pamela Anderson en Barb Wire
Asesina 10. Julie Strain. Enemy Gold
(1994).
Una morocha de 1,85 m. de altura y físico imponente en cuero o en bikini, siempre con botas altas. Julie Strain fue la reina de las películas de clase B de
los noventa. En aquellos años, Julie creó un arquetipo de mujer poderosa, que pegaba y
disparaba sacudiendo su melena negra y sonriendo con sadismo. Incomparable.
Asesina 9. Stacie
Randall. Ghoulies IV (1994).
Mezcla de cine de terror con humor, Ghoulies
conformó una saga de cuatro películas que hoy no es muy recordada. Stacie
Randall hace de Alexandra, una asesina serial en traje de dominatriz que ha
establecido un pacto con fuerzas diabólicas para llegar a dominar la Tierra. En
esta escena, se carga a unos cuantos guardias de un museo para apoderarse de una joya
ancestral con la que podrá liberar a Fausto.
Asesina 8. Brigitte
Nielsen. Body Count (1995).
Si en los ochenta y los noventa Julie Strain era la morocha sádica, Brigitte Nielsen era la rubia de pelo corto. Ambas tenían un look perfecto para encarnar personajes de mujeres brutales y despiadadas. En Body Count, Brigitte finge ser una bella damsel in distress que seduce a un grupo de policías pidiendo auxilio mecánico. Pobres tipos.
Faster Pussycat! fue filmada en blanco y negro, lo que
contribuye a reforzar la estética fetish de nuestra heroína. Violenta,
descarnada y por momentos confusa, relata las aventuras de un peligroso trío de
chicas delincuentes que arrastran su pasado por dondequiera que van sin
esperanza de redención alguna. Un film más con el estilo de aquellos años que
apenas sería recordado de no ser porque a medida que la historia transcurre en
medio de una pesadillesca sucesión de torturas, violaciones y maltratos, Russ
Meyer va esculpiendo sobre el personaje de Varla una obra maestra de sadismo femenino; una salvaje guerrera samurai, tan
sexy como cruel, enfundada en jeans ajustados y turgentes senos, ojos
delineados de negro brillando siniestramente detrás de sus largas pestañas
Varla
apreta el acelerador para aplastar a su víctima contra el paragolpes del auto. El
auto se atasca en la arena. Una escena favorita para los fans del stucking
fetish (mujeres manejando y enterrando las ruedas en arena, barro o nieve). Tura Satana, una pionera de las chicas rudas. En el link anterior está la historia de su vida y de Faster Pussycat Kill! Kill!
Asesina 6.
Pamela Anderson. Barb Wire (1996).
Pamela Anderson, una diosa leather en corsette, guantes largos, pantalones de cuero y botas. El look
fetichista más erótico para la rubia más sexy. Barb debe enfrentar a una banda de secuestradores para liberar a un rehén. Mucho cuidado con ella, no le gusta que le digan baby.
Asesina 5.
Ursula Andress. The 10th victim (1965).
Una bella stripper guarda un arma secreta en sus tetas. Mientras los hombres la rodean fascinados, ella esconde dos pistolas en las tazas de su corpiño. Lentamente, se acerca a su víctima y elige el momento de disparar. Décadas después,
Austin Powers y sus Fembots harán una recordada parodia de esta escena inolvidable de Ursula Andress.
Asesina 4.
Charlize Theron. Atomic Blonde (2017).
Qué puede ser más fetichista que Charlize Theron como una espía internacional rubia y sexy que frente a una emboscada, usa sus tacos altos como letal arma de defensa?
Asesina 3.Angelina Jolie. Mr y Mrs Smith (2005).
Una asesina a
sueldo se hace pasar por dominatriz profesional para acercarse a su víctima y poder matarlo en silencio. El primer video es de seducción, BDSM y crimen. El segundo, el escape de la señora Smith, Angelina Jolie, con la misión cumplida.
Asesina 2.
Famke Janssen. Goldeneye (1995)
Las chicas Bond siempre fueron peligrosas pero Famke Janssen se lleva las palmas en todas las listas como la más mala y dominante de toda la saga. Como una mantis religiosa, Xenia Onatopp atrae a su víctima para matarla en pleno sexo, estrangulándola con sus poderosas piernas mientras ella goza su orgasmo de asesina.
Asesina 1.
Rosario Dawson. SinCity (2005) y Sin
City II A dame to kill for (2014).
Sin City
es el título de una serie de historietas creadas por Frank Miller y publicadas
por Dark Horse a partir de 1991. La adaptación para cine del 2005 fue dirigida por el propio Miller, Robert
Rodríguez y Quentin Tarantino. Al igual
que en la historieta original, el uso del color en la película está limitado a
algunas situaciones y personajes y el contraste con el blanco y negro dominante
resalta los aspectos fetish y oscuros de los personajes. La gran masacre es la
historia más Femdom de todas. Las protagonistas son Gail(Rosario Dawson), Miho
(Devon Aoki) y las putas de Old Town, un barrio donde las chicas de la noche ponen
sus propias reglas pero viven en constante fricción con la policía. Miho es la ninja asesina letal pero Gail es la líder, la latina bella, sádica, dominante y perversa. Años después llega Sin City II A dame to kill
for, con mucha menos repercusión que la primera. En esta segunda parte, Rosario cede el protagonismo Femdom a Eva Green pero retiene un papel
secundario y junto con la nueva Miho (Jamie Chung) siguen siendo chicas de armas tomar. Como en ninguna otra asesina sexy de esta serie, yo siento que Gail goza sexualmente cuando tira a matar. Por eso es mi preferida.