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sábado, 28 de marzo de 2026

Videoteca. El trench coat


   El trench coat, llamado también gabardina, es una de las tantas prendas de origen asexuado y funcional, masculina en su concepción, que con los años se fue volviendo femenina y sexy. La historia enseña que fue la gran Greta Garbo quien lo puso en la primera fila de la seducción en varios de sus films. Parte infaltable del famoso estilo Garbo era el cuello levantado del trench a la usanza de los detectives y su cintura bien ceñida por el lazo, que oficiaron de camouflage tanto para su notoriedad como para ingresar a restaurantes cuyo protocolo prohibía el uso de pantalones entre sus comensales. Un evidente juego de géneros y una sutil proclamación de bisexualidad.


Sofìa Loren con el trench coat de Arabesque, acompañada por Gregory Peck



Romy Schneider con el trench coat de Max et les Fellaieurs



   La historia del trench nace en 1823 cuando Charles Mackintosh patenta una prenda impermeable a base de caucho. Se lo llama desde entonces mackintosh o simplemente mac. En 1876 Thomas Burberry da otro paso e inventa el burberry's en Londres. Humphrey Bogart lo hizo célebre en Casablanca (1942), Audrey Hepburn lo feminizó con pantalones capri y zapatos ballerina en Sabrina (1954) y también en la escena final de Breakfast in Tiffany's (1961). En los años siguientes, con la llegada del cuero y el vinilo, el trench no fue sólo funcional: pasó a ser sexy, moderno y ultrachic. 

   Las diez elegidas en escenas de cine vistiendo trench coat con un claro sentido fetichista son Uma Thurman, Rebecca Romijn, Pamela Anderson, Sofìa Loren, Olinka, Morgan Fairchild, Romy Schneider, Illona, Ginger Lynn y Malisa Longo.


El trench coat

10 y 9. El trench de cuero negro. 

Dos ejemplos del encanto del trench de cuero negro cuando lo visten detectives y femme fatales. Uma Thurman (The Avengers), atrapada en un laberinto de escaleras y Rebecca Romijn encontrándose con Antonio Banderas en la pasarela Debilly, frente a la Tour Eiffel (Femme Fatale).










8, 7 y 6. El trench de vinilo rojo. 

Imposible no mirar de pies a cabeza a estas tres bellezas y encandilarse con semejante explosión de brillo y color. Sofía Loren junto a Gregory Peck en Arabesque, la Marilyn porno francesa Olinka y finalmente Morgan Fairchild en un episodio de The city.  

 








5 y 4. El trench de vinilo negro. 

De aquí en adelante, todo es sexo. En estas dos escenas que siguen, las protagonistas son prostitutas callejeras parisinas exhibiéndose tras el brillo seductor del vinilo negro. Romy Schneider se pasea buscando clientes en Max et les fellaieurs e Illona hace lo mismo en Harcelement au feminin, en donde Laura Angel (en tapado de piel, para combinar fetiches invernales) la contrata para que atienda sexualmente a su amante. 







3, 2 y 1. El trench exhibicionista. 

Un clásico de la seducción femenina es abrirse el trench para exhibir la lencería y excitar a los hombres. Ginger Lynn (Beverly Hills Cox) es una detective llamada Susie Cox que se pasea por los bajos fondos del sexo con un trench transparente y un look muy parecido a la escandalosa Madonna de sus primeros años. Malisa Longo (La Señora del Orient Express) se propone provocar a su marido cornudo con quien comparte un camarote en el Orient Express, entregándose a dos desconocidos en un baño de caballeros en alguna estación de tren. Para completar los diez videos, la más sexy en corsette y botas, Pamela Anderson, simula prostituirse para poder ingresar a un departamento aprovechando las tendencias masoquistas de su víctima (Barb Wire). Los videos completos de Pamela como Barb, aquí.   

  



 





   Como siempre, me gustarìa leer tus opiniones y te sugiero que disfrutes de ésta otra selecciòn de videos dedicada al fetiche del fur fetish. 



lunes, 9 de octubre de 2023

La revancha de las bimbos


    Ser feminizados es una fantasía erótica favorita para muchos hombres pero en realidad no conoce restricciones de género. También una mujer biológica puede ser feminizada, aunque suene como un oxímoron o directamente como una provocación para el feminismo, siempre tan susceptible a encontrar resabios patriarcales en cualquier conducta.

   La bimbo es un tipo de feminización que lleva a una mujer al nivel de una caricatura sexy. Casi siempre rubia, de tetas grandes diseñadas mediante implantes de siliconas, siempre divertida y fiestera, hipersexualizada en sus modales, maquillaje y vestimenta, la bimbo es el estereotipo perfecto de muchas fantasías masculinas que provoca escozor y críticas feroces en las feministas porque la bimbo es deliberada y escandalosamente superficial y tonta (lo que contribuye fuertemente a su sex appeal).

   La bimboficación de una mujer es el equivalente a la sissificación de un varón porque se basa en la construcción artificial de conductas y apariencias que responden a un estereotipo socialmente condenado. De hecho, muchas travestis se inician buscando imitar el estereotipo bimbo, tan atractivo para ellas desde lo sensual - fetichista como desde lo psicológico. Las bimbos suelen autoproducirse como tales para su propia diversión, para prostituirse o simplemente como parte de una personalidad.


Las bimbos no siempre nacieron mujeres



   El rastro de la bimbo originaria nos lleva a las legendarias starlets del cine de los años cincuenta: a las sirenas como Marilyn Monroe y Jayne Mansfield que fueron construidas por la maquinaria de Hollywood para vender una imagen sexy de las rubias divertidas. Pero fue en los años noventa cuando el prototipo de la bimbo se impuso a fuerza de una combinación de bustos siliconados y sexualidad desenfadada, con Pamela Anderson y Anna Nicole Smith como rutilantes modelos bombas a nivel mundial.


Anna Nicole Smith


Pamela Anderson


   Muchas chicas que deseaban consagrarse en el porno, la fotografía erótica, la prostitución de alto nivel o simplemente buscaban sus cinco minutos de fama, imitaron el modelo de la bimbo, en alguna o en todas de sus formas. Programas televisivos las exhibían como llamativos fenómenos de circo mientras ellas contaban con lujo de detalles sus tratamientos estéticos, sus romances con actores o futbolistas y exhibían sin tapujos una inocente frivolidad que contradecía la sexualización de sus cuerpos. Algunas pagaron (y siguen pagando) un alto precio en su salud por el abuso de sustancias o la irresponsabilidad de los médicos y cirujanos que las trataron: incluso perdieron sus propias vidas. Así fue como la imagen de la bimbo y el propio uso del término se fue cimentando en la conciencia social contemporánea como un factor negativo más que una fantasía sexual. Bimbo era una palabra peyorativa. Casi un insulto.



La modelo erótica Sarenna Lee imitando a Marilyn



   Me sorprendí mucho cuando me enteré que a través de las redes sociales, chicas jóvenes de hoy se reivindican a sí mismas como bimbos, revalidando el término como una opción tanto desde lo estético como desde lo sexual. De acuerdo a los nuevos tiempos, las chicas bimbos son ferozmente independientes y exhiben un estilo de vida en donde reina una hiperfeminidad que recuerda vagamente a una pinup modernizada, con acceso a toda clase de maquillajes y rellenos de colágeno.

   Este es un ejemplo del fenómeno que ocurre cuando un término históricamente despectivo con el que se pretendía avergonzar a un grupo de personas se reforma culturalmente y cambia su significado. Las chicas ya no abordan la palabra bimbo desde la perspectiva negativa de ser juguetes sexuales para fantasías masculinas. Ser bimbo, como ser sissy, marica, queer, puto y tantas otras más, son distintas caras aceptadas dentro del amplio mundo de la diversidad sexual. La apropiación del término transmite poder y seguridad en lugar de vergüenza y rechazo.

   Chrissy Chlapecka es una chica norteamericana que creó su cuenta de TikTok en el 2019 y ha acumulado más de cuatro millones de seguidores. Para Chrissy, una bimbo es una chica que quiere celebrar y apreciar su propia hiperfemineidad. Chrissy se presenta como una Barbie real y toda su apariencia es bimborosa, mágica. Pero detrás del maquillaje, las largas pestañas y las uñas imposibles, Chrissy se muestra ingeniosa e inteligente. Para empezar, ella y muchas otras como ella han montado su propio negocio online a partir de su condición de bimbos estereotipadas al extremo. Y les va muy bien. Parece que de tontas, estas chicas no tienen nada. Muchas feministas que viven teorizando sobre el lugar de poder que les debería corresponder a las mujeres en la sociedad actual deberían prestar atención a lo que una jovencita bimbo es capaz de lograr hoy gracias a una webcam.

   En el cine erótico, también la bimbo dio una vuelta de tuerca a su propio estereotipo. Las bimbos ya no son tontas tetonas decorativas, son heroínas con trajes fetichistas que protagonizan fuertes escenas de acción. No son las chicas estilizadas y atléticas según el modelo de Wonderwoman o Catwoman sino escuadrones de rubias con licencia para matar y un indisimulado aire a dominatrices sádicas con escotes a punto de explotar. Estas escenas de Blonde Squad, del 2014, sirven como ejemplo de todo un género.





   La bimbo del siglo XXI es una mujer con alta autoconfianza en sí misma, que ama su propia versión de la femineidad y la sexualidad y que está dispuesta a utilizarlas para su propio provecho sin rendirle cuentas a nadie y sin responder a ningún llamado moral que no sea el suyo propio. Una verdadera revancha bimbo.




martes, 21 de julio de 2020

Los precursores. Armando Huerta, The Dark Lord of Pinups


   Nacido en México en 1969, Armando Huerta es un destacado artista enfocado al arte de las chicas pin ups y superheroínas. En su trabajo, Armando utiliza pincel y aerógrafo en lugar de arte digital y se arroga, mitad en serio mitad en broma, el título honorífico de The Dark Lord of Pinups, aunque reconoce influencias de Hakime Sorayama y de Olivia de Berardinis. Sus retratos de divas como Bettie Page o Julie Strain llevan consigo el indeleble estilo de Olivia (Yo era superfan de Bettie en los noventa y eso me llevó a conocer el trabajo de Olivia, confesó una vez).

  




















































viernes, 18 de mayo de 2018

Videoteca. Heroínas Femdom. Asesinas sexy.






   A diferencia de mi top ten de videos anterior sobre Heroínas Femdom (Heroínas Femdom. Los comics), en esta nueva serie hay muy poco de las simpáticas heroínas de historieta y en cambio hay mucho de chicas duras. Estas diez son malas en serio. Tan sexies como letales. Asesinas. De esas que seducen a un hombre para que baje las defensas y así poder liquidarlo más fácil, con la sonrisa en los labios. Si te gusta ver a sádicas despiadadas en acción, este post es tu lugar. Bellas mujeres que se visten para matar y.... matan.


 Heroínas Femdom. Asesinas sexy.



Pamela Anderson en Barb Wire



Stacie Randall en Goulies



Angelina Jolie en Mr & Mrs Smith



Asesina 10. Julie Strain. Enemy Gold (1994). 

Una morocha de 1,85 m. de altura y físico imponente en cuero o en bikini, siempre con botas altas. Julie Strain fue la reina de las películas de clase B de los noventa. En aquellos años, Julie creó un arquetipo de mujer poderosa, que pegaba y disparaba sacudiendo su melena negra y sonriendo con sadismo. Incomparable.








Asesina 9. Stacie Randall. Ghoulies IV (1994).

Mezcla de cine de terror con humor, Ghoulies conformó una saga de cuatro películas que hoy no es muy recordada. Stacie Randall hace de Alexandra, una asesina serial en traje de dominatriz que ha establecido un pacto con fuerzas diabólicas para llegar a dominar la Tierra. En esta escena, se carga a unos cuantos guardias de un museo para apoderarse de una joya ancestral con la que podrá liberar a Fausto. 









Asesina 8. Brigitte Nielsen. Body Count (1995).

Si en los ochenta y los noventa Julie Strain era la morocha sádica, Brigitte Nielsen era la rubia de pelo corto. Ambas tenían un look perfecto para encarnar personajes de mujeres brutales y despiadadas. En Body Count, Brigitte finge ser una bella damsel in distress que seduce a un grupo de policías pidiendo auxilio mecánico. Pobres tipos.  






Asesina 7. Tura Satana. Faster Pussycat Kill! Kill! (1965). 

Faster Pussycat! fue filmada en blanco y negro, lo que contribuye a reforzar la estética fetish de nuestra heroína. Violenta, descarnada y por momentos confusa, relata las aventuras de un peligroso trío de chicas delincuentes que arrastran su pasado por dondequiera que van sin esperanza de redención alguna. Un film más con el estilo de aquellos años que apenas sería recordado de no ser porque a medida que la historia transcurre en medio de una pesadillesca sucesión de torturas, violaciones y maltratos, Russ Meyer va esculpiendo sobre el personaje de Varla una obra maestra de sadismo femenino; una salvaje guerrera samurai, tan sexy como cruel, enfundada en jeans ajustados y turgentes senos, ojos delineados de negro brillando siniestramente detrás de sus largas pestañas



Varla apreta el acelerador para aplastar a su víctima contra el paragolpes del auto. El auto se atasca en la arena. Una escena favorita para los fans del stucking fetish (mujeres manejando y enterrando las ruedas en arena, barro o nieve). Tura Satana, una pionera de las chicas rudas. En el link anterior está la historia de su vida y de Faster Pussycat Kill! Kill!






Asesina 6. Pamela Anderson. Barb Wire (1996).

Pamela Anderson, una diosa leather en corsette, guantes largos, pantalones de cuero y botas. El look fetichista más erótico para la rubia más sexy. Barb debe enfrentar a una banda de secuestradores para liberar a un rehén. Mucho cuidado con ella, no le gusta que le digan baby.






Asesina 5. Ursula Andress. The 10th victim (1965). 

Una bella stripper guarda un arma secreta en sus tetas. Mientras los hombres la rodean fascinados, ella esconde dos pistolas en las tazas de su corpiño. Lentamente, se acerca a su víctima y elige el momento de disparar. Décadas después, Austin Powers y sus Fembots harán una recordada parodia de esta escena inolvidable de Ursula Andress.





Asesina 4. Charlize Theron. Atomic Blonde (2017).

Qué puede ser más fetichista que Charlize Theron como una espía internacional rubia y sexy que frente a una emboscada, usa sus tacos altos como letal arma de defensa? 






Asesina 3. Angelina Jolie. Mr y Mrs Smith (2005). 

Una asesina a sueldo se hace pasar por dominatriz profesional para acercarse a su víctima y poder matarlo en silencio. Seducción, BDSM, crimen y escape. La señora Smith, Angelina Jolie, con la misión cumplida.  










Asesina 2. Famke Janssen. Goldeneye (1995)

Las chicas Bond siempre fueron peligrosas pero Famke Janssen se lleva las palmas en todas las listas como la más mala y dominante de toda la saga. Como una mantis religiosa, Xenia Onatopp atrae a su víctima para matarla en pleno sexo, estrangulándola con sus poderosas piernas mientras ella goza su orgasmo de asesina.







Asesina 1. Rosario Dawson. Sin City (2005)  y Sin City II A dame to kill for (2014).

Sin City es el título de una serie de historietas creadas por Frank Miller y publicadas por Dark Horse a partir de 1991. La adaptación para cine del 2005 fue dirigida por el propio Miller, Robert Rodríguez y Quentin Tarantino.  Al igual que en la historieta original, el uso del color en la película está limitado a algunas situaciones y personajes y el contraste con el blanco y negro dominante resalta los aspectos fetish y oscuros de los personajes. La gran masacre es la historia más Femdom de todas. Las protagonistas son Gail (Rosario Dawson), Miho (Devon Aoki) y las putas de Old Town, un barrio donde las chicas de la noche ponen sus propias reglas pero viven en constante fricción con la policía. Miho es la ninja asesina letal pero Gail es la líder, la latina bella, sádica, dominante y perversa. Años después llega Sin City II A dame to kill for, con mucha menos repercusión que la primera. En esta segunda parte, Rosario cede el protagonismo Femdom a Eva Green pero retiene un papel secundario y junto con la nueva Miho (Jamie Chung) siguen siendo chicas de armas tomar. Como en ninguna otra asesina sexy de esta serie, yo siento que Gail goza sexualmente cuando tira a matar. Por eso es mi preferida.     












lunes, 2 de mayo de 2016

Videoteca. Guantes largos en el cine. Las Divas Modernas (1975 - 2000)


   Hace algunas semanas, la triste noticia de la muerte inesperada de Prince me hizo recordar una noche inolvidable que protagonicé en La Casona del Sado de Buenos Aires durante una fiesta BDSM. Junto con Ursula, una joven y bella Dómina amiga, hicimos arrodillar a más de veinte sumisos formando un círculo, inmóviles y mirando el piso. Cuando les poníamos un pie bajo su vista, ellos debían besar el tacón o la caña de nuestras botas. Esa noche, Ursula lucía sus brillantes botas negras que contrastaban con las mías, plateadas, de altas plataformas y tacones de quince. Por los parlantes del salón sonaba Cream, el clásico de Prince del album Pearls and Diamonds. Lo hermoso del recuerdo es que mientras nos movíamos bailando al ritmo de la canción y yendo de sumiso en sumiso, cada vez que nos encontrábamos en el centro del círculo nos acariciábamos y besábamos sin que ellos pudieran verlo (aunque sospecho que más de uno habrá levantado la cabeza para espiarnos). Nuestro baile erótico en ese círculo de sumisos arrodillados quedó inmortalizado con el nombre de El Reloj del Sado.

   Tiempo después, descubrí el videoclip de Cream, una obra de arte que toda mujer fetichista de los guantes largos debe conocer y que es el primero de los diez que componen ésta, la tercera parte de la historia del guante largo operaglove, la que va de los años setenta hasta el fin de la década del noventa.

   En las últimas décadas del siglo XX, el guante largo había cedido relevancia como adorno femenino para lucir en sociedad. Se lo consideraba una prenda arcaica propia del pasado. El cine lo homenajeaba solamente en películas y series de época que reflejaban otros tiempos ya idos, cuando los brazos enguantados de las mujeres reinaban supremos en fiestas y cenas de gala. Al mismo tiempo, quizás como reacción, el guante largo se fue convirtiendo en una prenda fetish infaltable en el atuendo de las dominatrices y comenzó a ganar espacio en un terreno nuevo y fértil: el videoclip. Cuatro de ellos adornan esta colección. El primero de ellos es Cream, mi recuerdo inolvidable de Prince (y de Ursula). 




Los operagloves de Joan Collins  en los '80s




  Guantes largos en el cine 
Las Divas Modernas (1975 - 2000)



Puesto 10. Prince. Cream (1991).

El video arranca con Prince llegando a una estación de tren rodeado por sus bellas y glamorosas coristas. A los 2:00 empieza la música y aparecen las chicas con los corsettes, los portaligas y los guantes negros. 

 




Puesto 9. Sonia Braga. Moon over parador (1988).

Sammy Davis Jr le pone la voz al clásico de Cole Porter Beguine to Begin con un ritmo de merengue sudamericano mientras la sensual Sonia Braga se contonea en un ajustadísimo traje dorado. La fogosa morocha brasileña, Doña Flor y Gabriela de Jorge Amado, en su máxima y hermosa expresión.





 

Puesto 8. Julia Roberts. Pretty Woman (1990).

El previsible final del cuento de hadas de la prostituta que asciende en la escala social vía el levante de un millonario. En este caso, los guantes largos blancos de Julia simbolizan la oposición a las sexies botas vinílicas negras y a su pasado de puta callejera. Pasemos por alto esta falsa dicotomía lo antes posible. Guantes largos y botas altas pueden y a veces deben ir juntos.






  

Puesto 7. Amanda Lear. Enigma (1978).

La diosa ambigua por excelencia.  Enigma, del disco Sweet revenge de 1978, es uno de los clásicos de su repertorio. Amanda Lear reinó en los años dorados de las discotecas europeas y neoyorquinas con su sensual voz grave a puro brillo y glamour gay. Sus aventuras sexuales con personajes como Mick Jagger o David Bowie son parte de la gran historia de la música pop. En su espléndida madurez en los años noventa, protagonizó inolvidables desfiles como topmodel fetichista para Thierry Mugler y otros diseñadores. Los guantes que luce no son estrictamente operagloves porque no cubren los codos pero la femineidad y la gracia con que se mueve y se los quita desde los 1:55 min. bien vale una excepción.







Puesto 6. Julie Strain. Fit to kill (1993).

La big beautiful woman más famosa de las películas fetichistas y clase B de principios de los noventa, chica Penthouse y presentadora de Playboy TV, siempre encarnando papeles de femme fatale dominante tan sexy como perversa. En esta escena, se aprovecha de su poder seductor para robar una caja fuerte.








Puesto 5. Emanuelle Seigner. Bitter Moon (1992).

La escena que siempre recordaremos cuando se piensa en un baile con seducción lésbica entre bellas damas enguantadas. Emanuelle Seigner seduce a Kristin Scott Thomas bajo la sorprendida mirada de su marido Hugh Grant.







Puesto 4. Pamela Anderson. Barb Wire (1996).

Toda la película Barb Wire es una gran orgía de prendas fetichistas pero es en esta escena donde la rubia Pam luce como en ningún otro momento los negros guantes largos de raso más un vistoso anillo.







Puesto 3. Raffaella Carrá. Mañana (1978).

Una diva rubia baja del ascensor de la confitería El Molino, de Buenos Aires. Raffaella se muestra muy sobria y elegante diferente a esa explosión de energía que fue su sello, pero no por eso menos bella y atractiva con sus guantes negros, muy enjoyada. 





  

Puesto 2. Joan Collins. Joseph and the amazing technicolor dreamcoat (1999).

José el Soñador (así se la conoció en castellano) fue la primera ópera rock compuesta por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice. Basada en el libro del Génesis, nos cuenta en versión musical la historia de José, el hijo de Jacob, y de sus hermanos que lo venden como esclavo a Egipto. Fue estrenada en Londres en 1968, recorrió los teatros del West End durante años y llegó finalmente a Broadway en 1982. La obra fue llevada al cine recién en 1999 con la divina Joan Collins en el rol de la perversa esposa de Potiphar, que exhibe su sensual poder femenino desde su entrada a los 1:40 min. Joan Collins, una diva de varias épocas. Nacida en 1933 y protagonista de muchos films en los años cincuenta y sesenta, recién en su madurez alcanzó el estrellato a partir del éxito de Dynasty.  







Puesto 1. Madonna. Open your heart (1986).

A partir de la década del ochenta, la sensualidad femenina lleva el sello de Madonna. Ella utilizó el videoclip como nadie lo había hecho hasta el momento; una vía de expresión de fantasías sexuales femeninas, siempre al límite de lo escandaloso pero sin perder jamás el equilibrio ni el sentido de la estética. 

Un año antes Madonna había recreado a Marilyn Monroe en Material Girl, una suite erótica en el estilo de Diamonds are the girl's best friend. Open your heart, extraído de su tercer album True blue, la muestra en una pose sexy de bailarina stripper sobre una silla, vestida con guantes largos, corsette y tacos altos, en un indisimulado homenaje a Liza Minelli en Cabaret y a Marlene Dietrich en The Blue Angel.  

Si bien el final del video muestra a una dulce Madonna que baila con el niño protagonista, la escena en donde él la observa dentro del peep show fue muy cuestionada por la prensa y por organizaciones sociales. Ella les daría en los años siguientes muchos y más contundentes motivos sobre los cuales escandalizarse. 







Pamela Anderson



domingo, 5 de abril de 2015

Conejitas de Felices Pascuas

 
   El conejo en los Estados Unidos tiene un significado sexual y lo elegí porque es un animal fresco y vivaz. En primer lugar te huele, luego se escapa, entonces trata de volver y entonces te deja acariciarlo y jugar. Una chica sexy se parece a un conejo: alegre y bromeando. La chica que nosotros hacemos popular, la Playmate, no es sofisticada ni inalcanzable. Ella es una chica joven, puede ser la chica de la puerta de al lado. No es la mujer fatal llena de ocultamientos; la conejita juega desnuda, le gusta jugar porque es feliz.

Hugh Hefner. Reportaje a la revista Look por Oriana Fallaci, 10 de enero de 1967.


   Para celebrar estas Pascuas, qué mejor que un calendario de conejitas. Son once tapas de distintas épocas, que arrancan con la célebre primera Playboy de la historia con Marilyn Monroe en la portada. Y para el final, la foto del mes de diciembre y con espíritu navideño, la famosa foto de Bettie Page, conejita de enero del año 1955. Porque Bettie también fue playmate.



Enero. Marilyn Monroe


Febrero. Jaclyn Smith


Marzo. Joan Collins


Abril. Brigitte Nielsen


Mayo. Claudia Schiffer


Junio. Farrah Fawcett


Julio. Cindy Crawford


Agosto. Anna Nicole Smith


Septiembre. Madonna


Octubre. Dita Von Teese


Noviembre. Pamela Anderson


Diciembre. Bettie Page


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