miércoles, 14 de octubre de 2020

10 Sensuales y Femeninas. Felinas en catsuit. Homenaje a Diana Rigg

 



   Para muchos jóvenes, Diana Rigg, fallecida el día 10 del mes pasado, era la anciana protagonista de Game of Thrones. Para otros ya mayores, fue la única chica Bond que logró llevar al altar a James en On Her Majesty´s Secret Service. Pero para la gran mayoría de los que amamos el fetiche, las heroínas Femdom o simplemente la britaneidad de los años sesenta, Diana es la protagonista de The Avengers. Diana Rigg es y siempre será la inolvidable Emma Peel.

   Sobre ella, la periodista Verónica Chiaravalli dijo estas palabras, que reproduje en una columna de hace años, que podés leer entera en Diana Rigg, pionera Femdom :

Ninguna con su charme. Nadie como ella para soltar una patada de karateca a la velocidad del rayo y capturar villanos sin mancillar su inquietante catsuit negro ni sus preciosas botas de caña alta, combinadas a la perfección con esos fabulosos vestiditos mínimos, de estampa psicodélica o geométrica. Emma Peel, la señora Peel, interpretada por Diana Rigg, fue la protagonista única de una serie irrepetible, Los vengadores, que durante ocho años, vale decir, toda la década de 1960, fascinó desde la televisión británica a los espectadores de todo el mundo.






   Dentro de la categoría de videos en catsuit de mi blog, Felinas en catsuit. El nacimiento del fetiche fue mi selección referida a los inicios del fetichismo del catsuit en los años sesenta. Entre las diez protagonistas, figuraba por supuesto Diana Rigg. En esta nueva selección, posteo cinco videos de Diana en The Avengers y cinco videos seleccionados de entre todas sus imitadoras; Uma Thurman, Sienna Miller, Elizabeth Hurley, Julie Strain y Emanuelle Vaugier. 


Felinas en catsuit. Homenaje a Diana Rigg


Puesto 10. Diana Rigg. Chessboard opening.
En esta breve escena de apertura, aparecen varios de los fetiches clásicos que harían famosos a The Avengers. El catsuit de Diana, el sombrero hongo junto al paraguas de Patrick McNee y el brindis con champagne. Emma Peel y John Steed, encantadores.




Puesto 9. Uma Thurman. The Avengers (1999).
Una remake para la pantalla grande de la vieja serie. Uma Thurman ocupa el rol de Emma Peel y Ralph Fiennes el de John Steed. Fue una película muy criticada y poco recordada, de la que rescato esta escena de lucha al mejor estilo de la karateca Emma original. 




Puesto 8. Diana Rigg. 
Emma se enfrenta en catsuit y botas con un bad boy. En un momento de la pelea, Steed entra en acción para apoyarla. Estas escenas de The Avengers hacían las delicias de los fetichistas de la mujer poderosa que castiga y golpea a hombres que no pueden resistirse. 





Puesto 7. Elizabeth Hurley. Austin Powers. International Man of Mystery (1997).
Una película de humor llena de reminiscencias del Swinging London de los años sesenta. En su rol de Vanessa Kensington, Elizabeth Hurley se calza un catsuit al mejor estilo Emma Peel para ser la coequiper del disparatado Austin Powers. Con el paso de las décadas, el catsuit de las heroínas ganó en ajuste al cuerpo e incorporó el escote como elemento de seducción. 





Puesto 6. Diana Rigg. 
Otra escena de lucha con un paisaje británico como marco ideal. El catsuit que Diana viste es algo diferente al clásico negro con cierres. Este es de tono azulado y lleva como accesorio un cinturón plateado que hace recordar al otro catsuit famoso de la década; el de Julie Newmar - Catwoman en la serie Batman.





Puesto 5. Emanuelle Vaugier. Blonde and blonder (2008).
Una sexy bailarina es en realidad una asesina que seduce a su víctima en un catsuit negro brillante y calzando botas negras.  





Puesto 4. Diana Rigg. 
Otra vez el catsuit negro con botas y guantes plateados. Emma Peel es capturada durante una investigación y Steed la rescata cuando la encuentra amordazada y envuelta en una alfombra. Cruce de fantasía fetichista con la damsel in distress.







Puesto 3. Sienna Miller. G.I. Joe. The Rise of Cobra (2009).
Una heroína sexy, dominante y despiadada se luce en este film futurista de ciencia ficción. Sienna Miller es The Baroness y lleva un catsuit con una gran hebilla en la cintura, al mejor estilo de Emma Peel. 






Puesto 2. Diana Rigg. 
Una de las primeras escenas filmadas por Diana en The Avengers. Steed la visita y la encuentra ensayando unos pasos de esgrima con un catsuit negro. El se prende como espadachín para ponerla a prueba y luego de su previsible derrota, todo termina con una muy inglesa taza de té. 






Puesto 1. Julie Strain. (Fit to kill, 1993).
Andy Sidaris fue conocido en los años ochenta y noventa como el director por excelencia de las películas clase B. La letra B le correspondía por plena justicia debido a su escasa calidad cinematográfica y porque sus films rebosaban de bullets, bombs and boobs (balas, bombas y tetas). Reclutaba a sus sensuales actrices entre modelos de Playboy y Penthouse y sabía como hacerlas lucir entre persecuciones de autos, intrigas, escotes y  peinados ochentosos. Una de las  más famosas fue Julie Strain. En esta escena, luce su imponente físico en un catsuit negro que ya era un clásico en las heroínas de acción. 







Muchas gracias Diana



miércoles, 7 de octubre de 2020

Meses de encierro Femdom

 



   Cuarentena. Estoy aislada y encerrada en mi casa. A mi alrededor, las parejas que no conviven se resignan a una castidad forzada o a organizarse en encuentros clandestinos propios de adolescentes de los años setenta. Pero por otro lado, los hombres casados sumisos están todo el día en convivencia cotidiana con sus Señoras. Es el caso de mi marido esclavo.

    A lo largo de los años, este blog vino reflejando con afecto y entusiasmo hacia mis lectores muchas de mis aventuras por la noche Femdom de Buenos Aires. Reproduje lo mejor que pude mis experiencias en bukkakes desenfrenados, amores lésbicos en ambientes swingers, sesiones BDSM en dungeons, travesuras con chicas cross, ardientes experiencias de sissismo y feminización forzada. Pero de repente me vi obligada a vivir meses de encierro en mi propio calabozo y teniendo como único partenaire sexual al prisionero legitimado por la ceremonia del matrimonio. El mismo prisionero que lleva como orgulloso collar de esclavo a la libreta roja que me define como su señora esposa. El se define con humor con el título de Conde de Cheshire y es a la vez la sissy secreputa y adoratriz de Mistress Roxy. Todo un medallero que se saca lustre con la actual situación de confinamiento a tiempo entero.

   La vida sexual en mi dominación BDSM es una sola. No hay un lado luminoso - benevolente y un lado perverso - oscuro. La puta señora que hay en mí se maneja con absoluta suficiencia tanto en la monogamia como en la orgía. En la monogamia, los aderezos se regulan con mano de experto cocinero al cual se le ofrecen cuatro ingredientes básicos; inagotable fantasía, dormitorio privado, closet fetichista y vasta experiencia. Como si fuera la armonía lenta y cadenciosa de un blues que parece repetitivo pero a la vez transmite una emoción incomparable.

   Con la intención de compartir un poco de mi mundo de estos meses, les cuento algunos detalles muy personales que destaco como propios de esta cuarentena.

   Mi gata esposo me roba descaradamente mi tapaboca leopard print cada vez que llego de la calle pues descubrió el placer fetichista de gozar del aroma a lipstick que queda en la tela. Según cuenta el experto en estudiar cuanto signo de sensualidad y femineidad destile de mí, el tapaboca con fragancia a mi lipstick es mucho más agradable que el alcohol en gel. La imagen de la columna lo ilustra

   Una rutina muy casera tiene que ver con la llegada de productos por correo. El timbre suele sonar a la mañana y a veces todavía estamos remoloneando en la cama. Y como yo duermo en camisolín de raso, el Conde me deja preparado su joggineta deportiva amplia y escasamente sexual para que tipo bombero rápido, me lo ponga en segundos para recibir la encomienda y firmar los papeles lo más pronto posible evitando abrir la puerta en ropa de cama inconveniente. Cada tanto me pregunta con ironía Qué se siente vivir la inversa del sissismo con mi ropa de algodón? Nos reímos porque si esa situación fuera a la inversa, la cosa para él sería paradise.

   Otra actividad que nos tiene muy entretenidos es planificar los paseos y viajes que podríamos hacer juntos, soñando con el día en que esta pesadilla mundial termine. El lo hace como si fuera una joven nouvelle que fantasea con la luna de miel, agregando todo el tiempo ideas y aventurillas sado - fetichistas. Eso me ayuda a soñar y admitir nuevos horizontes que no incluyen el roce humano de otros cuerpos que hasta el año pasado formaba parte insustituible de mi sexualidad.

   Por último se me ocurre comentarles que con el casi infinito tiempo que compartimos en casa, sincronizamos juntos las columnas de este blog en forma mucho más coordinada y afín. La búsqueda de material a compartir se hace mucho más relajada y agradable y se vuelve un romance en sí mismo. Porque para poder seducir a un lector, primero debo ser yo la seducida. Por lo tanto, el sacrificado esclavo vive sumergido en un mar de videos e información que alude a la historia del Femdom, en imágenes plenas de estética femenina y en ediciones en vivo de mis ideas y pensamientos plenos de fetiches y diablura erótica. Las disfrutamos primero entre los dos y luego las potenciamos para compartirlas con nuestros seguidores.  

   Muchas de nuestras cotidianas anécdotas no son transferibles al papel; a veces es un poco dificultoso autoobservarse. Espero que mis lectores quieran compartir conmigo sus vivencias más eróticas para aplacar la angustia de la pandemia y hacer de su historia del 2020 una confluencia de sexo sado sensual y femenino.


jueves, 1 de octubre de 2020

Las selfies de Kimmy Kuraiko


   Kimmy Kuraiko es una joven modelo fetichista alemana de quien tengo muy poca información por fuera de sus fotos en redes sociales y sus videos en YouTube. Es muy seductora sacándose selfies en su propia casa e imagino que mis seguidoras chicas sissies se sentirán muy atraidas por su estilo. La gran pasión de Kimmy son las botas y los zapatos Pleaser de megaplataformas y taco aguja. Supongo que no le deben faltar adoradores sumisos que la agasajen con regalos que ella después luce en sus piernas mientras comparte sus selfies en las redes. 





Enero




Febrero




Marzo




Abril




Mayo




Junio




Julio




Agosto




Septiembre




Octubre




Noviembre




Diciembre

martes, 22 de septiembre de 2020

De rodillas ante la bota fetichista







   Ocurrió el año pasado pero desde que estamos en cuarentena y los boliches swingers tuvieron que cerrar, parece que hubiera sido hace  un siglo. Estábamos en Class Swinger Hot una noche de miércoles con mi marido esclavo, él como siempre acompañándome fielmente en mis aventuras por los reservados en busca de travestis y muchachos dotados, cuando desde la pista de baile anunciaron que estaba por empezar el show de strippers. Bajamos la escalera y nos acomodamos cerca del escenario en el momento en que la anfitriona de la noche nos anunció que Noelia salía a escena.

   Noelia es diferente a casi todas las bailarinas strippers que circulan por la noche de Buenos Aires. Su estilo es dominante y lo resalta en cada movimiento. En lugar de una aburrida música de adagio, suele elegir temas de AC/DC como The jack, para darle una sensualidad rockanrolera a sus shows; una actitud que se suma a sus botas brillantes de megaplataformas y taco aguja que le dan un aspecto entre excitante y diabólica que me seduce sobremanera. 

   Las strippers en Class Swinger Hot suelen iniciar el show recorriendo la pista para juguetear un poco con quienes miramos, seduciendo principalmente a los hombres presentes para luego desnudarse bailando en el poledance del escenario. A veces, consigo que ellas se sientan atraídas por mis ardientes miradas cargadas de deseo lésbico y logro que se me acerquen. Con Noelia tuve un crash especial; ya nos habíamos enlazado por la cintura en otra noche hot en la que me quedé extasiada al acariciarla por unos segundos gracias a su perfume y a la suavidad de su piel. Esta vez me acaricié las tetas mirándola fijamente mientras le lanzaba besos al aire. Ella me devolvió una sonrisa y en un momento se me acercó, cortando el aire a su paso con sus contoneos.

    Entonces fue cuando mi esclavo tuvo hacia ella un gesto inesperado. En un segundo, se arrojó a sus pies y le besó las botas. Fue una sorpresa general: un hombre arrodillado en el piso ante su esposa y besando las botas de la stripper. Lo que es costumbre en el Femdom suele ser chocante en el swinger. Ella me besó fugazmente y me susurró: Se nota que lo tenés bien entrenado. Se alejó sonriendo a seguir su encantadora rutina en el poledance mientras mi marido esclavo se ponía de pie con la satisfacción de la misión cumplida en su rostro.







   La conducta de mi esclavo seguramente sorprendió a muchos de los presentes pero no a mí. Como dominatriz fetichista, sé perfectamente hasta qué punto ciertos elementos fetiche como las botas de Noelia tienen el poder de disparar los deseos más sumisos de un hombre. Pero al mismo tiempo, tambien sé que suelen generar resquemores en las mujeres que no los comparten.

    Los clásicos fetiches de los hombres (botas, tacos altos, vinilos, latex, cuero) suelen estar ligados por las mujeres a sentimientos oscuros y a relaciones enfermizas. Perverso y obsesivo son adjetivos con los que ellas suelen calificar a los hombres fetichistas. La publicidad alrededor de las dominatrices y nuestros seguidores sigue siendo negativa. En realidad, los fetiches femeninos siempre son elementos glamorosos que nos hacen ver más bellas. La maravillosa y sabia Ama Eva suele decir simplemente Fetiche es ponerte guapa para el sexo. Cada mujer, no importa físico o edad podría ser una diosa fetichista si así lo deseara y acceder a un reino mágico.





   Los fetiches que habitan mi vestidor así como las botas de Noelia, tienen el poder de ser profundamente transformativos. Cualquier chica crossdresser podría explicar perfectamente lo que se siente cuando ensaya dar unos pasos arriba de un par de tacos altos o cuando se mira al espejo con un corsette que le otorga una curva en la cintura. Son sensaciones imposibles de capturar en natural. Por supuesto, no son objetos diseñados para dar comodidad o confort. Fueron creados para que las mujeres podamos convertirnos en hechiceras invocando la magia de la seducción femenina. Las imágenes fetichistas están íntimamente ligadas tanto al placer del sexo como a darle al mismo una dimensión teatral. Pero por encima de todo, el fetiche es belleza. Y a mí me gusta la belleza y me gusta por sobre todo sentirme bella.




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