miércoles, 11 de enero de 2017

Erótica del pie






   La vestimenta de la prostituta es una rebelión a la gazmoñería y a las injusticias devenidas de esa deshonestidad antropológica. La moral vigente pretende soterrar a la prostituta en la vergüenza clandestina y en el burdel donde la lascivia realiza hazañas sexuales que la sociedad deja impunes. La sandalia con plataformas eleva a la prostituta del fango moral en que la hunde el uso social. Elevación de la digna belleza y del uso hedónico del cuerpo, que suplementa la estima que jaquea la hipócrita maledicencia. Empoderamiento momentáneo que aspira a consolidarse en la reivindicación del placer como instancia humanizante. Taco infinito que eleva al cielo que promete la emancipación de las condiciones oprobiosas de existencia de vastos sectores de la población. Alta daga que vence batallas seculares donde la invisibilización social ha sido la regla. Viboras de cuero que trepan por la pantorrilla sometiendo el vano orgullo del que busca en el cuerpo mercenario de la prostituta el placer que la señora de la casa, desde la sumersión de la chancleta, es incapaz siquiera de imaginar.






   High heels. Tacones altos. Tacos agujas. Procacidad del calzado que ubica al cuerpo en la paradoja de lo humano: lejanía de la tierra para instalarse en la erótica de la sangre y el semen. Construcción delicada y artística de la hetaira, sagrada e imprescindible. Extraño instrumento de la trascendencia en la ardiente brevedad de la carne. Elevada como una reliquia, hundida en la profana lascivia. Altar y burdel al mismo tiempo. Comunión etérea y cópula bestial. Tecnología de la lujuria montada en el cambrillón libertino que hace del pie una serpiente de la concupiscencia. El tacón desnuda a pesar de los atavíos. Prostituye angelicalmente. Habilita la ciudadanía del país de lo libidinoso. Eterno cancan del deseo en el burdel de la vida, extraña higiene de un sexo impúdico, lascivo, hedónicamente sucio. 




Textos: Abelardo Barra Ruatta

http://eroticadelpie.blogspot.com.ar/

jueves, 5 de enero de 2017

John D Green. Birds of Britain.



   En septiembre de 1967, el fotógrafo John D. Green publicó un libro con fotografías de cincuenta y ocho modelos y actrices emblemáticas del Swinging London. El libro fue bautizado Birds of Britain y fue un gran éxito vendiendo sesenta mil copias en pocos meses e imponiendo un nuevo formato para los libros de fotografía.  La primer foto fue disparada el 29 de abril de 1966 en su estudio del barrio de Kensington y mostraba a Mary-Gaye Curzon cubierta de aceite de auto. 

   El cumpleaños cincuenta de esta obra llega junto a otros aniversarios rockeros históricos de aquellos tiempos como Paint it Black de los Rolling Stones y Revolver de los Beatles. Londres sigue siendo como hace cincuenta años un sitio de gran efervescencia cultural y las Snap Galleries en Piccadilly homenajearon durante todo el año pasado a esta obra fundacional con una exhibición de sus más famosas pictures. Varias de las novias del rock como Jane Asher (McCartney), Pattie Boyd (Harrison) y Marianne Faithfull (Jagger) aparecen junto a actrices consagradas como Jane Birkin, Julie Christie y Martine Beswick. Mi primer calendario del 2017 es también un homenaje a las mas bellas Birds of Britain de los años sesenta.






Enero. Suzanna Leigh




Febrero. Fay Browning




Marzo. Jane Asher




Abril. Jane Birkin




Mayo. Julie Christie




Junio. Marianne Faithfull



Julio. Martine Beswick




Agosto. Mary-Gaye Curzon




Septiembre. Pattie Boyd




Octubre. Sue Cornwallis




Noviembre. Sue Murray




Diciembre. Sybilla Edmostone



miércoles, 28 de diciembre de 2016

Sado




   El sado es el impulso sexual que me excita. Un hechizo sin religión, sin ética y sin creencias que sólo apunta  a ponerme caliente para gozar al máximo. El sado no es una destreza en la aplicación de técnicas de tortura o de castigo sobre otra persona para alimentar un ego. El sado es ejercido por mujeres que a la hora de fornicar (qué palabra tan bíblicamente condenatoria!) utilizamos toda la maquinaria de seducción femenina a fondo y sin retaceos para adueñarnos del deseo de otras personas y ponerlo a nuestro servicio. Así llegamos al climax erótico físico mientras que nuestro esclavo o esclava, ocasional o no, también degusta de una intensa sensación de placer sibarita. 

   El sado femenino puja contra la deserotización que acarrea el dogma heteronormo y falocéntrico. Choca de frente contra los ambientes supuestamente alternativos en lo sexual como el BDSM o el swinger en donde la hembra es alentada a erotizarse bajo condiciones controladas que conservan el orden social creado por hombres que pretenden ser a la vez fabricantes y destinatarios del emputecimiento femenino. 







   El sado no alimenta egos. El sado nutre al eros  y alimenta tremendas pasiones. Pasiones como la idolatría desatada del esclavo hacia la Señora que él adora o la lujuria irracional y antisocial que impulsa a una mujer a poner su placer cómo única variable válida a satisfacer. El sado es una alteración social de la ética que transforma cada encuentro sexual en perversidad ritualizada.

   El sado es irreconciliable con la sociedad. Con toda sociedad. No puede ser parte consciente de un evento social. Una sociedad (una comunidad BDSM por ejemplo) no es sexualmente sádica pues toda sociedad debe responder a un sistema de normas colectivas que inevitablemente chocan contra el individualismo del goce. La palabra consenso y su hiper - uso en los debates en los sitios web sobre BDSM, es entendida como excusa para la aprobación del empleo de técnicas supuestamente sádicas pero desarrolladas en entornos previamente domesticados y esterilizados para evitar desvíos que podrían ser peligrosos. El consenso en la técnica es una caricatura del sado.

   El sado no sigue un manual de  procedimientos ni se regula por decálogos de buenas intenciones ni puede organizarse con meses de antelación como si fuera un conjunto de celebraciones escolares. Aunque las comunidades BDSM pretendan disfrazarlo con calendarios, reglamentos y aprobaciones, Nosotras Las Sádicas sabemos que el sado.... el sado es otra cosa. 



Feliz 2017 Sado, Sensual y Femenino

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Gernot





  En el ambiente del dibujo artístico, el nombre Gernot es mucho más que una referencia como dibujante de mistresses sado. Es un artista plástico genial de gran renombre internacional gracias a sus trabajos como pintor y escultor. Nacido en Alemania en 1969, Gernot ganó fama desde muy joven por sus inquietantes pinturas al óleo de criaturas monstruosas y desolados paisajes de destrucción post industrial. Ferviente admirador de Emma Peel, la heroína de The Avengers interpretada por Diana Rigg,  Gernot se dejó llevar por su pasión por las chicas fetish de los años sesenta y así fue como en la década del noventa comenzó a dibujar arte erótico y fetichista desde la inspiración de su peculiar estilo. Comenzó a interesarse en Bettie Page y en antiguas películas de vampiros de clase B de los años cuarenta y cincuenta, desarrollando un género de pinups high-tech, sádicas y voluptuosas pero a la vez perversamente aniñadas. Al mismo tiempo, su trabajo escultórico se enriquecía cada vez más con el aporte de materiales clásicos del BDSM como latex y goma. Sus dibujos comenzaron a ser cada vez más valorados y comenzó a ser un habitué en la revista Marquis y en otras publicaciones fetichistas. En el 2011, el éxito de su libro Bizarre Gallery. The Art Of Gernot, lo consagró definitivamente entre los grandes del género. Estas son algunas de sus obras maestras fetichistas que hoy engalanan mi Magazine. Gernot.












































Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...