domingo, 15 de septiembre de 2019

Ser sádica hoy (Parte II)





    En una conversación sostenida hace años en el marco de una fiesta BDSM, un amigo me confesó que si él se declarara sádico a cara descubierta, esa actitud le garantizaría una áspera y desagradable soledad dentro la comunidad BDSM argentina. Con mucho sentido del humor, me dijo Todos los dominantes estamos en permanente campaña electoral. Presentamos una plataforma prolija y demagógica para no perder votantes. Confesarse sádico equivale a suicidarse. Sádico suena a "me usó para divertirse y una vez que acabó, se vistió y se fue".  Andá a encontrar a una mujer que acepte eso.  

   Jamás olvidé esa charla con mi amigo y la recuerdo cada vez que hojeo cualquier sitio de Internet dedicado al BDSM. Aclaro en primer lugar que cuando hablo de sadismo en columnas como ésta, no me refiero a la administración controlada de dolor. Me refiero al sadismo como goce sexual egoísta, como ejercicio de poder arbitrario. En la comunidad  BDSM argentina, ese sadismo ya casi no existe (si es que alguna vez existió) y el consenso previo entre dominantes y sumisos es la moneda corriente. 

   Cuando hablo de consenso, me refiero concretamente a una negociación entre ambas partes acerca de cuales serán las características de la relación. Te prometo que no te voy a hacer nada que no te guste es un rompehielos clásico para iniciar el levante. Y del otro lado responden con frases del estilo Acepto ser tu sumisa pero me tenés que hacer esto y esto otro y mis límites son así y así. Es un lugar común en foros y comunidades BDSM que se planteen denuncias acerca del supuesto mal comportamiento del dominante cuando éste sólo privilegia su propio goce en lugar del de su sumisa. Un ejemplo típico de lo que digo se puede encontrar en las tan celebradas subastas de esclavos tan comunes en las fiestas BDSM. Dichas subastas de esclavos no son otra cosa que encubiertas subastas de amos: los supuestos esclavos ponen previamente sus condiciones de modo tal que sólo podrán ser adquiridos por los amos que cumplan con dichas condiciones.

    Es  evidente por más que se lo disimule que en el BDSM actual el verdadero control en las relaciones lo tiene la parte sumisa, que es quien domina en la realidad. Se asume como lógico que aspirantes a dominantes acepten mansamente limitar sus deseos para adaptarse a los gustos y necesidades de una pandilla de pseudosumisos que les dictan sus propias reglas.  

   Esta situación excede a todos los géneros pero se ha vuelto endémica en las relaciones amo - sumisa. No importa de qué lado del látigo estén, siempre deciden ellas es una máxima de acero que parece cumplirse en todos lados. Lo interesante es que cada tanto, aparece un amo que patea el tablero y se confiesa como lo que en realidad es. Una vez leí a uno que escribió Quien domina en realidad?, soy yo porque tengo el título? o en realidad es ella, por mi insufrible deseo de poseerla?. En un sitio web BDSM, una sumisa un tanto rebelde inició un debate titulado Hasta donde obedecer a un amo? y alguien le respondió con otra pregunta irónica que ponía de relieve la propia contradicción del planteo Y hasta donde un amo acepta ser obedecido? Esos son debates en que ninguna Dómina participaría porque, sin importar lo que exijamos, en el momento en que somos deliberadamente desobedecidas, la relación se acaba. 

   Por algo será que a las Dóminas bisexuales nos cuesta tanto someter mujeres; mucho más que someter hombres o travestis. Por más sumisas que intenten mostrarse, ellas están acostumbradas a dirigir desde abajo y no aceptan rendirse fácilmente. El topping from the bottom se ha institucionalizado tanto que ha terminado por volverse invisible. Ya nadie lo cuestiona ni lo debate. 

   Muchas veces me encuentro a mí misma explicando que mi esclavo no es mi esclavo porque a ambos nos divierta que él ocupe el lado sub en una relación consensuada. Mi esclavo es mi esclavo porque la razón de ser de su vida es complacerme y él goza cuando yo soy complacida. En el sexo, su goce se define a partir del mío.  

   Hace ya algunos muchos años, en la primera entrada de este blog, afirmé que me definía como mujer dominante porque mis relaciones sexuales se orientan hacia la total satisfacción de mis pulsiones eróticas. Dominar es darme los gustos es mi dogma. Este es mi concepto sádico de la dominación. 
  
Ser sádica hoy propone la existencia de una mujer que lleva una vida erótica y personal de alta gama porque es capaz de avasallar en cierto grado a las personas de su entorno.
 Mistress Roxy





sábado, 7 de septiembre de 2019

Ser sádica hoy (Parte I)





   Ser sádica hoy no tiene nada que ver con la clásica bruja malvada que odia a los hombres y goza con el dolor ajeno azotando a un pobre tipo que se deja golpear porque nunca tuvo a nadie que lo quiera. Ser sádica hoy propone la existencia de una mujer que lleva una vida erótica y personal de alta gama porque es capaz de avasallar en cierto grado a las personas de su entorno. Esas personas se rinden ante el poder erótico que nace de su sexualidad femenina y se sienten felices complaciéndola en todo lo que está a su alcance.

   En el imaginario colectivo, la mujer sádica y la dominatriz fetiche son lo mismo. Como las mujeres siempre dispusimos de un enorme arsenal de recursos de seducción para lograr imponer nuestros deseos, los hombres ya están acostumbrados a ver a las dominantes vestidas y adornadas con un estilo fetish. Nosotras sabemos desde la adolescencia que la moda sexy es un aliado que casi nunca nos falla. El fetiche y la elegancia realzan nuestra belleza y nos transforman en diosas terrenales del sexo.  

   Pero lo que realmente importa en el sadismo va mucho más lejos que pavonearnos con un look irresistible. Lo que las sádicas buscamos es someter a alguien a nuestros caprichos. Esa forma de ejercitar el sado me divierte y me estimula; así puedo conectarme con mi morbo y alcanzar mi plena satisfacción. Mi goce egoísta es la única regla. No niego que a veces debo conformarme, a falta de mejores opciones, a jugar al juego del intercambio de poder consensuado pero no le encuentro mayor relevancia. Ese tipo de sexualidad no me excita y el recuerdo de lo vivido rara vez supera una semana.

   Visto desde el lado opuesto, desde el punto de vista de un hombre con tendencias sumisas, el máximo placer es que una mujer avasallante y altanera lo someta, juegue con él y lo use para su entera diversión. El goce de él debe tener una directa relación con su condición de sometido a una mujer sádica. A mayor sometimiento de él, mayor poder de Ella. A medida que el contraste crece, crece también el goce sexual de ambos. 

   En un célebre pasaje de La Venus de las Pieles, Leopold Sacher Masoch pone en boca de Severin ese sentimiento de esclavitud del hombre, indefenso ante el poder erótico de Wanda, apelando a la metáfora del yunque y el martillo.

-Amo a usted de tal modo, con toda mi alma, con todo mi corazón, que la proximidad de usted, la atmósfera suya me son indispensables si he de vivir. Elija usted entre mis ideales. Haga usted de mí lo que quiera: un marido o un esclavo.

-Muy bien, dijo Wanda, frunciendo sus cejas enérgicas y sutiles. Ha de ser muy divertido dominar de tal manera al hombre que nos interesa y ama. Pero qué imprudencia dejarme escoger! Elijo, pues. Quiero que sea usted mi esclavo, mi juguete.

-Hágalo!, exclamé medio espantado, medio encolerizado. Si sobre la armonía de las ideas puede fundamentarse una unión, las pasiones en cambio proceden de los grandes contrastes. Nosotros somos dos contrastes que se yerguen hostilmente uno contra el otro, y si tengo que compartir ese amor, me es odioso, me causa miedo. Dado ese estado de cosas, no puedo ser sino martillo y yunque. Seré yunque. No puedo ser dichoso sin ver el objeto amado. Podría amar a una mujer, mas sólo siéndome cruel.

-Pero Severin, replicó Wanda casi enfadada, me cree usted capaz de maltratar a un hombre que me ama como usted y al que también yo amo?

-Porqué no, si precisamente por eso os adoro tanto? Sólo se puede amar lo que está por encima de nosotros; una mujer que nos abruma por su belleza, por su temperamento, su alma, su fuerza de voluntad, que se muestra despótica para nosotros.




   

   A más de un siglo de aquellos placeres malditos relatados tan brillantemente en La Venus de las PielesMadonna, en su canción Justify my love, compadece a las personas cuyos placeres dependen del permiso de otros. Como yo no tengo carencias afectivas de ningún tipo ni necesito validaciones sociales ni aprobaciones de ningún experto en BDSM, puedo permitirme el lujo de ser sádica al estilo Wanda y martillar a mi placer sobre el yunque sumiso de quienes me sirven sin pedir permisos ni tener que rendir cuentas por mis gustos o mis actos. Mis placeres no dependen del permiso de nadie. Pero soy perfectamente consciente que vivir esa libertad siempre implica un costo social. Un costo que puede llegar a ser muy alto.

   En el terreno superficial de la moda y el look, vestirnos en forma fetichista nos condena a las mujeres ya maduras a ser rechazadas por muchas de nuestras congéneres. En el terreno del sexo, las mujeres sádicas que nos exhibimos como tales y declaramos abiertamente nuestros gustos debemos pagar el precio del exilio de las comunidades BDSM, que deberían ser nuestro ambiente por naturaleza. Donde el consenso es la única norma, nosotras nunca seremos bienvenidas porque no aceptamos ser restringidas en nuestros deseos. Si nuestro placer nunca va a depender del permiso de ningún otro, mucho menos dependerá de alguien que por autodenominarse sumiso, nos pone límites para que terminemos haciéndole lo que él quiere.

   Como en todas las épocas de la humanidad, ser sádica hoy tiene un precio. Sólo vos sabrás si estás dispuesta a pagarlo.


(continuará)





domingo, 1 de septiembre de 2019

Escuela Sissy 2019



   Les voy a dar una sorpresa chicas, anuncié una tarde en mi Escuela para Sissies. Van a venir a visitarlas dos chicos lindos, de esos que yo suelo elegir cada tanto para darme un revolcón mientras mi marido me mira. Les hablé de mi Escuela, de mis nenus putitas y están muy intrigados. Tienen ganas de conocerlas. 

   Imposible explicarles el revuelo que se armó con este anuncio. Mis chicas olvidaron toda su educación y de pronto se habían convertido en una pandilla de gatas en celo, aplaudiendo, aullando y contoneándose como locas. Tuve que recurrir a toda mi severidad para restablecer el orden en el aula. Una vez contenidas (aunque yo notaba que más de una se toqueteaba, ansiosa, bajo su lencería), se me ocurrió una idea. Cada una va a sacarse una foto y vamos a publicarlas todas en la cartelera de la Escuela a modo de bienvenida. La foto es libre, que cada una elija la pose que crea más conveniente para seducir a los chicos.

   Les di el resto de la tarde libre para prepararse. Como mi actual plantel es de trece chicas, se me ocurrió que dos de ellas posasen juntas para así tener doce fotos y armar un calendario para mi blog. Las elegidas para posar de a dos fueron Susana y Nicole. También participaron Ivanna, Verónica, Dulciny y Coral a las que ya les dediqué una columna personal; pueden releerla siguiendo los links correspondientes.

   Al día siguiente, las chicas ya me habían entregado las doce fotos. Yo las dispuse tipo calendario y ahora vamos a verlas una por una.  
   
Empiezo con Sofía porque es para mí la más linda de todas. Alta y delgada, con un rostro raramente andrógino, Sofía es muy exhibicionista y no tiene reparos en exhibir su belleza, siempre  peinada y maquillada como si fuera una topmodel biomujer. Su foto es mucho más que una invitación al sexo, es toda una declaración estética. 

Enero. Sofía

  


El fuerte de Lorelei son las piernas. No le interesa demasiado el sexo; lo de ella es ponerse minivestidos ajustados y vivir 24/7 como una mujer mostrando las piernas en medias de nylon y zapatos altos. Lorelei tiene una altura y un porte que corta el aire a su paso y puede llegar a intimidar al principio. Pero es muy dulce y algo tímida. Por las noches, cuando se quita las medias y los zapatos, se masturba en su intimidad. 

Febrero. Lorelei




Dos nenus muy traviesas. Cuando les anuncié el concurso de fotos, de inmediato noté entre Susana y Nicole una mirada cómplice. Las vi haraganeando por el gimnasio, con estas botas de plataforma de tacón alto y me imaginé que planeaban algo juntas. Las muy putas se sacaron esta foto como jugando a que los dos chicos tiren una moneda al aire para dejar que el azar decida qué culo de ellas le toca a cada uno de ellos

Marzo. Susana y Nicole



Pamela es puro sexo y pasión. Tiene el culo muy bien dilatado y entrenado y no duda en ofrecerse sin temores a todo macho que se le pone a tiro. Tiene una linda dotación que he disfrutado personalmente y a diferencia de muchas de sus compañeras, no la oculta sino todo lo contrario. Pamela no es linda pero lo compensa con mucho puterío, como lo muestra con esta foto que se sacó en la cocina de la Escuela, bien invitante, con las bombachas caídas a media pierna y un consolador metido en el culo.

Abril. Pamela





Yo fui la responsable del debut sexual de Dulciny como mujer. La historia está en esta columna. La inicié ofreciéndola como prostituta y sin saberlo, marqué su sexualidad para siempre. Desde entonces, el fetiche de Dulciny es ponerse en venta como si fuera una muñeca sexual pero no lo hace para ganar mucho dinero, al contrario, su tarifa es la de una vulgar puta barata porque eso le permite tener muchos clientes por día que satisfacen su vicio de hacerlo por dinero. Su foto la muestra en una de sus poses favoritas de chica de placer.

Mayo. Dulciny



Mi idea del concurso de fotos fue el disparador decisivo para que Diana por fin se atreva a hacer realidad el sueño de su vida. Me lo había dicho una vez, el día que le tomé el examen de ingreso. Mi mayor deseo es meterme en un baño de hombres vestida de puta y que cualquiera que entre me coja de parada por el culo. Y lo hizo. Y me mandó su foto para que yo pueda comprobarlo. Diana estuvo todo el día ausente de la Escuela y cuando finalmente apareció, con las medias de red rotas y las botas negras todas chorreadas de semen, apenas si podía caminar. Pero jamás la había visto tan sonriente. Los sueños de mis chicas están para ser cumplidos. 


Junio. Diana





Natasha es la más romántica de las sissies de mi Escuela. Todo en ella son peluches, ropa femenina color de rosa y gestos aniñados. Le pone mucha atención a su look, a los detalles de sus anillos, lazos, moños, aros, pulseras  y collares. A toda esa parafernalia sissy se le suma que Natasha es una nenu muy bonita, de rasgos dulces y femeninos. Todas las chicas la quieren mucho a Natasha y siempre están revoloteándole alrededor para mimarla y besarla. En su foto, quiso mostrarse como una adolescente sorprendida por un chico mientras escribe su diario íntimo de colegiala. 


Julio. Natasha




Patricia es la secreputa de mi Escuela. Una travesti con muchos años que se incorporó atraída por mi carácter de dominadora femenina, una experiencia nueva para ella. Se ganó el cargo de mi secreputa personal porque me asombra día a día con su fuerte personalidad. Para tentar a los muchachos, eligió este look de medias bucaneras blancas con tacos altos rosados que destacan su peluca renegrida. Me gusta conversar con Patricia porque tiene muchas experiencias sexuales y todas son muy interesantes. 

Agosto. Patricia




Ivanna fue educada en el rigor de la petticoat discipline británica, la línea cultural más ortodoxa del sissismo. Esta clase de sissies, criadas bajo la versión british rule de la feminización que se remonta a los castigos humillatorios de la época victoriana, son muy aficionadas a los protocolos ceremoniales y a las reverencias. No pueden concebir al sissismo sin asociarlo a vestimentas y normas de conducta que simbolicen su condición inferior frente a las Mujeres que ellas adoran servir. Ivanna ama su traje de sissy maid y yo estaba segura que ese era el look con el que pensaba presentarse ante los chicos. 

Septiembre. Ivanna




Ay, Verónica, que loca me volviste! Siempre fue la más puta de la Escuela y la más desafiante. Cuando supo que su compañera Diana quería fotografiarse semidesnuda en un baño de hombres, no quiso ser menos. Aprovechando su agresiva belleza de rubia putón, se plantó en botas de taco, short de spandex y guantes largos en el baño de hombres de un elegante shopping. Tuve que ir a buscarla horas después e intentar apaciguar el escándalo que provocó. Entre risas, me contó que cuando dos hombres entraron conversando en el baño, ella les ofreció una mamada a los dos juntos. La muy puta no se detuvo hasta que le enlecharon la cara y después salió del baño, relamiéndose y muerta de risa de su hazaña, a saludar a sus esposas que los esperaban impacientes afuera. Todavía le goteaba la cara cuando la metí en mi auto para devolverla a la Escuela.  


Octubre. Verónica




Coral es mi sueño oriental, mi katoey personal. Yo la entrené y sobre todo, la desvirgué (y como me costó hacerlo, lo podés leer en esta columna). Siempre la amenazo con que voy a devolverla a Thailandia para prostituirla en Phuket o en Pattaya, como tantas otras ladyboys. La otra noche, la sorprendí probándose un soutien con relleno y posando para el espejo como si tuviera tetas. Le dije, No, Coral, vos no sos una travesti, vos sos mi katoey, sos un nene afeminado, tan afeminado que te hiciste nena. Se colgó de mis brazos y me besó apasionadamente.


Noviembre. Coral




Adriana es la excelencia en femineidad en mi Escuela. Camina en tacos altos como una modelo, siempre está perfectamente maquillada y sus maneras son propias de una lady pero quienes la conocemos sabemos que oculta un secreto. Adriana en el sexo es solamente activa. Ella excita a los hombres con su atractivo femenino pero una vez que los tiene calientes, los da vuelta y los encula sin titubeos. Las demás chicas de la Escuela están excitadísimas con Adriana pero ella las ignora porque no le interesan demasiado las mujeres. Sólo se calienta ante la idea de sodomizar a un hombre varonil. Cuanto más masculinos parecen, más le gustan. Verla en acción es de película porno; tan rubia y tan señora, mientras le rompe el culo a un machote. En su foto se muestra muy sexy en lencería negra pero a modo de aviso, deja aparecer la verga entre sus piernas.

Diciembre. Adriana




   Espero que este calendario sissy te haya gustado, que me dejes algún comentario y no te olvides de responderme una pregunta o si querés las dos (según tu inclinación sexual). 

  • A cual elegirías si visitaras mi Escuela? 
  • Cual de todas te gustaría ser si dos lindos muchachos te visitaran? 




sábado, 24 de agosto de 2019

Sado argentino. Blanca Nieves Abratte y los cadetes.






   Los vecinos del Barrio Norte de Buenos Aires veían con orgullo cómo los cadetes del ejército participaban todos los domingos de la misa de la Iglesia de San Nicolás. Los impecables uniformes militares y los sables exhibidos en las cinturas contrastaban con sus caras todavía aniñadas. Los cadetes, luego de la misa, daban un paseo por la avenida Santa Fe, concitando la mirada de las chicas de los barrios opulentos de Buenos Aires. Un domingo primaveral de 1942, un grupo de cadetes se hallaba reunido en la esquina de Junín y Santa Fe. Delante de sus ojos pasó un descapotable blanco conducido por una joven mujer que parecía salida de una película de Hollywood. La muchacha dedicó a los cadetes una mirada provocativa y una sonrisa. Como adolescentes que eran, no atinaban a reaccionar. Uno de ellos gritó algo, seguro de que la mujer aceleraría y se perdería calle abajo. Sin embargo, el auto blanco se detuvo, retrocedió unos metros y la muchacha, desafiante, preguntó al cadete:

   - Me habla a mí, soldado?

  El chico balbuceó algo incomprensible, enrojeció y como una tropa en retirada, todos retrocedieron un paso.

  - Quién diría, con esos sables tan grandotes, parece que todavía no están listos para la guerra… duplicó la apuesta la muchacha, mirando a los cadetes de arriba abajo.

   Uno de ellos, creyendo que la mujer estaba trabajando, asomó unos billetes desde el bolsillo.

   - Me ofende, soldado, dijo ella, acariciando la fálica palanca de cambios. Yo no cobro, al contrario.

   La chica tenía diecinueve años y les explicó que muy cerca, en Junín 1381, un amigo fotógrafo estaba preparando unas fotos para una muestra y necesitaba muchachos atléticos para que posaran. Y les contó de otra amiga suya que también estaba en el departamento.

   - De paso, les dijo, pueden ganarse unos pesos.

   La chica se llamaba Blanca Nieve Abratte. A ninguno de los cadetes les faltaba dinero viniendo de las familias mas pudientes del país pero aquel de paso, parecía una oferta mucho mas atractiva que el dinero. Blanca Nieve los invito a subir a su cabriolet y cuatro de ellos subieron. Otros tres se encaminaron de pie al estudio fotográfico.

   Cuando llegaron, los siete chicos fueron invitados  a sentarse en un amplio living. Blanca Nieve se quitó el abrigo exhibiendo un cuerpo impactante y los invitó con whisky. Les dijo que en un momento llegaría su amiga, que podían ponerse cómodos mientras paseaba sus curvas delante de los ojos excitados de los cadetes. Algunos se iban quitando la ropa. Blanca Nieve comenzó a intercambiar caricias con todos, los abrazaba y besaba fugazmente pero no se entregaba a ninguno. Los chicos estaban visiblemente excitados, algunos comenzaron a darse placer entre sí. La muchacha los instaba a exhibirse ante ella y ante los demás y comparaba los atributos de todos ellos. Cuando les propuso iniciar la sesión de fotos, no obtuvo ninguna resistencia. Entonces apareció en escena el fotógrafo: Jorge Ballvé Piñero, un joven apenas mayor que ellos. La sesión terminó en una orgía homosexual. La única que no participó fue Blanca Nieve, que aprovechó el tumulto para escabullirse.

   Aquel encuentro fue el primero de una serie de fiestas con invitados cada vez más numerosos, pertenecientes todos a distinguidas familias de la sociedad porteña. Tan multitudinarias llegaron a ser estas orgías que el departamento resultó pequeño. Así, Rómulo Naón, un asiduo habitué de estos encuentros, generosamente ofreció su amplia casa de la calle Beruti 2576. Naón, era hijo de Rómulo Naón, intendente de Buenos Aires durante 1932. Entre los concurrentes, además de Ballvé Piñero y Naón, estaban Duggan, Brest, Zubizarreta, Subercaseaux y Ostwald, entre una extensa lista de apellidos ilustres pertenecientes al ejército, la iglesia y la alta sociedad.

   Todos los participantes quedaron retratados en poses sexuales relacionadas con la disciplina militar. Cadetes del ejército sin más ropas que el cinturón, las botas y el sombrero, disciplinando a algún señor que, en cuatro patas, buscaba su merecido castigo. Algunas escenas eran realmente crueles, de un sadismo manifiesto.

   En la contemporánea Alemania de Hitler se había puesto en vigencia todo el repertorio mítico del hedonismo grecorromano. La exaltación de la virilidad, el desprecio por las mujeres, la apología del militarismo, la creencia en una raza superior que se imponía por la humillación y la fuerza y la veneración de los símbolos paganos como la cruz esvástica no solo invadían la esfera publica sino también los ámbitos privados y los predisponían al sexo sádico homosexual.

   Durante la Segunda Guerra Mundial, la Argentina también tuvo sus propias orgías nazis. Estas fiestas a las que eran llevados los cadetes primero con engaños y después con amenazas, iban sumando cada vez más adeptos hasta que Blanca Nieve cometió el error fatal. Vio la posibilidad de ganar más dinero que el que le daban por seductora de cadetes y apoderándose de un grueso álbum de fotos, intentó un torpe chantaje que terminó sacando a la luz lo que sucedía en aquellos departamentos del elegante Barrio Norte de Buenos Aires.

   Desde que se radicó la primera denuncia en la fiscalía a cargo de Luciano Landaburu, el escándalo fue mayúsculo. El juez Ocampo Alvear impulsó la investigación y ordenó una requisa en el Colegio Militar; en las gavetas de varios cadetes se encontraron cartas y nombres de muchos concurrentes. La noticia se filtró a la prensa y estalló todo por el aire.

   Blanca Nieve Abratte, Jorge Ballvé Piñero y Rómulo Naón encabezaban una lista de más de treinta detenidos y procesados. Una veintena de cadetes del Colegio Militar fueron expulsados, dados de baja o detenidos. Por esos días, los cadetes no podían pisar las calles sin ser sometidos al escarnio público. Naón, Ostwald y Subercaseaux lograron huir al Uruguay. Jorge Duggan, un famoso arquitecto, luego de cumplir la condena, se suicidó.

   La sexualidad nunca esta ajena a la vida social de sus protagonistas. Los hechos de esta historia fueron un antecedente de los dramáticos cambios políticos que se avecinaban. En efecto, el escándalo de los cadetes iba a ser usado como excusa para justificar el golpe militar nacionalista de 1943 que conduciría al ascenso al poder del coronel Juan Domingo Perón.




Ilustración: Bill Ward
Extraido de:  Federico Andahazi, Historia Sexual de los Argentinos. Vol II.  


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