domingo, 17 de junio de 2018

Gene Bilbrew. Feminización









   Gene Bilbrew es considerado uno de los padres del comic fetichista. Nacido en Los Angeles en 1923 como Eugene Bilbrew, trabajó en arte gráfico desde muy joven hasta que en 1953, se vinculó con Eric Stanton y con Irving Klaw. Sus trabajos en fetish art comenzaron a llamar la atención y Bilbrew se convirtió en uno de los principales colaboradores de la célebre revista fetichista Exotique, publicada por Leonard Burtman entre 1955 y 1959, donde publicaba sus trabajos bajo el pseudónimo ENEG.


   Estos son algunos de los dibujos de Bilbrew explorando la temática de la feminización forzada y el travestismo Femdom.   






















































domingo, 10 de junio de 2018

Dominar es darme los gustos




   Egoísta. Ególatra. Altanera. Así nos denuncian a las Dóminas, pretendiendo descalificarnos. Lo peor es que tienen razón. Yo siempre gocé el sexo haciendo lo que quise, como quise y cuando quise por la simple razón de que pude hacerlo y entonces lo hice. Así me place. En el sexo, soy YO y primero Yo. Yo busco el placer, y si lo encuentro, lo quiero todo para Mí.

   No soy humilde. No tengo porqué serlo. Mi identidad de Ama no la construí sobre caridades ajenas ni necesidades o carencias. Al pedestal del Femdom hay que subir con un esbelto movimiento de cintura, melena soberbia y mirada altanera. No se sube arrastrándose, ni pidiendo permiso, ni por la gracia de algún sumiso que te valide con su entrega. Las formas son cuidadas y estereotipadas pues la esencia de la dominatriz lo amerita. Sin formas no hay esencia. En la dominación femenina, las formas lo son todo.

   Si leíste por ahí que una Ama es una especie de mamita que se dedica a cuidar las necesidades de los sumisos, yo agrego que es muy probable que ella no tenga gran cosa para dar. Quizás por eso, ella te necesite como sumiso. Mujeres incapaces de desarrollar mecanismos de seducción en su vida sexual terminan volcándose hacia la protección de otros como un escapismo. Ya sabemos que cuando se trata de una mujer, la sociedad premia el sacrificio altruista. También en el BDSM. Allá ellas. 

    El mío es un comportamiento vampírico más que narcisista. No se trata de creerse superior y esperar la ofrenda sino que Yo quiero algo (todo) del otro sin otra lógica ni explicación que mi placer. Así me encuentro con Mi identidad domme y el otro, al entregarse puede decirse así mismo sumisoYo soy quien pone los colmillos en el cuello de un objeto sexual, sin importar su condición de sujeto porque sólo busco la savia sumisa para llegar a Mi máxima satisfacción, que no tiene por qué traducirse en su orgasmo aunque casi siempre termina así. 

   Dominar es darme los gustosExijo y me dan. Y como me dan sin reparos, más me envicio. Ese capricho de viciosa mezclado con la dosis justa de altanería, es lo que nos caracteriza a las Dóminas como las grandes egoístas del sexo. 





lunes, 4 de junio de 2018

Magenta, on the cover of a magazine



   Magenta es la obra maestra pin up - Femdom del italiano Nik Guerra. Le he dedicado ya algunas entradas en mi blog y creo que también se merece ésta, en donde su sensual figura ilustra las tapas de libros y revistas de comics eróticos. Este es el calendario de Magenta, on the cover of a magazine.



Enero



Febrero



Marzo



Abril



Mayo



Junio



Julio



Agosto



Septiembre



Octubre



Noviembre



Diciembre

sábado, 26 de mayo de 2018

Poder femenino y naturaleza humana







Una reflexión sobre el poder femenino de cheshirecat de Mistress Roxy.


   Porqué los empresarios y los futbolistas salen con topmodels?

   Para responder a esta pregunta, se podría exponer una sesuda tesis describiendo los antivalores de las sociedades patriarcales, la exaltación machista de la belleza femenina como objeto de consumo por parte del hombre, etc, etc. Pero la respuesta es más simple, no tiene nada de sociológico y está escrita en el diccionario de la sabiduría popular. Ellos lo hacen porque pueden hacerlo.

   En el terreno de las comunidades BDSM, alguien también puede preguntarse porqué las mujeres dominantes sólo aceptan rodearse de quienes reconocen su jerarquía y suelen estar cortejadas por hombres sumisos que no ofrecen reparos para cumplir con todo lo que ellas requieren y exigen de acuerdo al estilo de vida que ellas consideran propio de su condición.

   La respuesta es la misma que en el caso anterior. Ellas lo hacen porque pueden hacerlo.

   El "Ellas pueden hacerlo" nos remite a la eterna discusión sobre qué es el poder en las relaciones humanas y sexuales. El poder es la posibilidad que tienen unos de imponer su voluntad a otros pasando por alto toda resistencia. Cuando en lugar de resistencia, se obtiene obediencia, el poder se transforma en dominación. Esa obediencia a la dominación puede obtenerse mediante tres formas: los derechos legales, los mandatos tradicionales y la naturaleza humana.

   Según el filósofo Max Weber, el poder se vuelve autoridad legítima cuando los individuos que componen la comunidad creen en la legalidad de un sistema de derecho. De acuerdo a esta primer forma, cuando dos o más personas establecen reguladamente mediante consensos previos cuales van a ser los derechos y la obligaciones de cada parte en una relación BDSM, se ha establecido entre ellos un sistema de derecho que legitima la autoridad de quien domina sobre quien se somete. En cambio, en los personajes de Sade, estratificados en la Francia prerrevolucionaria, se da por sentada la superioridad de unos sobre otros, una superioridad que nadie discute y está basada en mandatos y tradiciones que se remontan a los tiempos del Imperio Romano. De acuerdo a esta segunda forma, una parte de la sociedad, por una cuestión de noble cuna y avalada por un arbitrario mandato divino, tiene poderes sobre los bienes, la libertad y hasta sobre la vida de otros. 

   Existe un tercer factor, además del derecho y las tradiciones, mediante el cual el poder obtiene obediencia. Un poder puede ejercerse porque del otro lado hay alguien cuya naturaleza lo impulsa a la sumisión. Toda la obra literaria de Leopold Sacher-Masoch tiene como piedra angular el reconocimiento de un poder femenino que nace de la belleza y capacidad de seducción de la mujer y que es capaz de arrastrar a los hombres a la sumisión explotando su naturaleza lujuriosa y su tendencia al amor romántico llevado al extremo. Las mujeres que saben excitar a los hombres mediante el deseo fetichista son dueñas de un enorme poder sexual. Es un poder fascinante porque tiene muy poco de consciente, nace de profundas pulsiones que habitan en la mente humana y no está avalado por derecho alguno aunque uno de los puntos culminantes de La Venus de las Pieles es la redacción de un contrato de esclavitud voluntaria que formaliza la relación entre Wanda y Severin.

   En sus novelas, Sacher-Masoch expuso hasta donde es capaz de llegar un hombre de tendencias sumisas con tal de complacer a la mujer que adora. Si no fue el primero, seguramente fue el más poético en describir la naturaleza del corazón masculino que late al ritmo del ferviente deseo que le despierta la déspota bella y altanera. En pleno siglo XXI, cuando las sucesoras de Wanda se aprovechan de nosotros y ejercen el poder de su seducción sexual para hacernos sentir que estar a su servicio es lo mejor que nos puede pasar en la vida, es inútil preguntarles porqué lo hacen. Ellas lo hacen porque pueden hacerlo. 

cheshirecat de Mistress Roxy








Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...