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lunes, 19 de noviembre de 2018

La historia de la bota femenina. Honor Blackman y las kinky boots





   La serie británica The Avengers de los años sesenta marcó un antes y un después en la historia de la TV y más sutilmente, en la forma en que las pantallas mostraban al género femenino. Desde la primera temporada de The Avengers, los espectadores pudieron deleitarse y asombrarse contemplando a una mujer independiente y resuelta, con habilidades en artes marciales y que estaba a la par de su coequiper masculino (el inolvidable gentleman Patrick McNee) en cuanto a inteligencia y poder de resolución para enfrentar casos policiales. Cathy Gale era su nombre en la ficción. Ella era Honor Blackman.


   Michael Wittaker fue el vestuarista encargado de los diseños de Honor, que incluian cuero, catsuits y por supuesto, botas. El blanco y negro de la serie resaltaba el leather  look que era totalmente innovador si se lo comparaba con los estereotipos femeninos que aparecían en la TV de entonces; casi todas las chicas cumplían prolijamente sus roles de femme fatales, amas de casa, secretarias o las girl’s next door. Podían ser seductoras pero la pasividad era la norma. Los trajes de Honor, pensados inicialmente para darle poder y comodidad en las escenas en que luchaba y perseguía delincuentes, se volvieron rápidamente un clásico del sado y las botas que calzaba empezaron a ser conocidas como las kinky boots. La noción feminista que impuso The Avengers no era solamente presentar a una mujer como una líder, en igualdad con el hombre, sino la convicción de que su poder femenino la volvía más atractiva. Female power y sex appeal, todo en uno. Un cronista de la época la bautizó como la leather fetishist pinup.


   Cabalgando en la ola del éxito y para ganar más con la fuerte imagen fetichista de Honor en la serie, Patrick y Honor aceptaron en febrero de 1964 grabar un single pop titulado precisamente Kinky Boots. Según Honor, intentar grabar la canción fue al principio una pesadilla. Patrick desafinaba todo el tiempo y por eso el productor decidió que era preferible que recitara la letra. Fue como una broma, nos divertimos mucho haciéndola.








   La letra es explícita y no deja dudas sobre su mensaje Femdom. Las botas de Cathy Gale eran en 1964 un símbolo de female power y ya no estaban asociadas a un personaje femenino individual sino que representaban todo un estilo de sexualidad.


Everybody's going for those kinky boots, kinky boots, (boop, boop) Kinky boots, It's a manly kind of fashion that you borrowed from the brutes, Borrowed from the brutes, (boop, boop) Kinky boots. Fashion magazines say wear 'em, And you rush to obey like the women in a harem.


Full length, half length, Fully fashion calf length, Brown boots, black boots, Patent leather jackboots, Low boots, high boots, Lovely lanky thigh boot, We all dig those boots. Everybody's crazy for those kinky boots, kinky boots, (boop, boop) Kinky boots, And whether you're in evening dress or bathing suits, You wear boots, boots, kinky boots. There are twenty million women wearing kinky boots, kinky boots, Puss in boots, Footwear manufacturers are gathering the fruits, Gathering the fruits, (boop, boop) Kinky boots.


Advertising men say try 'em, And you all run amok like a flock of sheep to buy 'em. Sweet girls, street girls, Grumpy little beat girls, Square girls, cool girls, Sexy little schoolgirls, Maiden aunties, Mayfair debutantes, They all dig those boots. Everybody's rushin' for those Russian boots, Prussian boots, (boop, boop) Kinky boots, Both: Cover up those slender little tender foots with kinky slinky, Leather is so kinky, Come and get those kinky boots, boots, kinky boots.







   Con los años, la expresión kinky boots se volvería un clásico para definir en idioma inglés a la bota fetichista, a su condición de símbolo de la femineidad agresiva y del sado Femdom. Décadas después del lanzamiento de la travesura de Honor y Patrick, Kinky Boots, un musical de Broadway, daría la vuelta al mundo presentando un elenco de dragqueens montadas sobre unas parafernálicas botas rojas con unos tacones y unas plataformas que ni Honor ni sus vestuaristas de aquel lejano año de 1964 hubieran imaginado que alguna vez iban a existir .







   Miss Honor Blackman – Miss Cathy Gale fue mucho más que la precursora de una mujer fuerte e independiente. El tono fetichista de su vestimenta trajo a la luz toda una subcultura leather que promovía un estilo de sexualidad BDSM que hasta entonces se había movido en las sombras de la noche londinense, promovida por revistas semiclandestinas como AtomAge. La actitud de Cathy Gale, sus botas y sus hazañas sometiendo a los bad boys de la serie a puro karate y cuero, despertaron toda clase de fantasías Femdom en muchas mujeres y también en muchos hombres que quizás desconocían sus tendencias sumisas.

 
   El carácter Femdom de The Avengers se reforzaría en el siguiente ciclo de la serie, protagonizado por la sexy Diana Rigg como Miss Emma Peel. Sería Diana y no Honor quien encarnaría para la posteridad a la Femdom británica por excelencia, dominante y glamorosa a la vez. Pero nadie que ame el fetiche debería olvidar a Cathy Gale, la adelantada institutriz del mundo del cuero y las botas. En palabras de Brian Clemens, productor de la serie: Cathy was the first really emancipated feminist and I'm quite proud that we did it first. Fue gracias a mujeres como Honor Blackman que el feminismo y el fetichismo, dos conceptos hasta entonces separados, comenzaron a caminar juntos de la mano calzando las primeras kinky boots.




Una protagonista del musical Kinky Boots



Honor







lunes, 14 de agosto de 2017

Videoteca. Ladies in boots. Los 60's


   Creo que este es el momento justo para hacer una breve pausa en la historia de la bota femenina fetish, una historia que he desarrollado en mi blog a lo largo del 2017 y que hasta ahora se relaciona con tres nombres estelares: André Courrèges, Yves St Laurent y Beth Levine. Cada uno de estos genios del diseño tiene su correspondiente entrada y la puedes seguir con el link correspondiente. Hoy quiero ilustrar lo dicho en aquellas columnas con estos diez videos protagonizados por algunas de las más bellas y famosas actrices de los años sesenta luciendo las botas típicas de la época.




Sofía Loren



   Promediando los sesenta, la bota femenina ya era definitivamente un ícono fashion y estaba asociada a un concepto de elegancia muy diferente al de años anteriores. Aquella era una concepción nueva de la moda, que reflejaba las libertades y la independencia sexual de las mujeres. Pero al mismo tiempo, las botas continuaban asociadas a su pasado prostibulario; un accesorio básico para cumplir fantasías sadomasoquistas y de cambio de roles. Ambos aspectos se entremezclaban en una interesante combinación que se acentuaría en los años siguientes, cuando las botas alcanzaron el status de calzado ideal para las prostitutas callejeras, las strippers y para toda mujer que deseara resaltar su atractivo sexual.

   En estas diez escenas seleccionadas del período 1963 - 1968, ya se aprecia muy bien de que iba la nueva moda fetichista de las chicas dominantes y aventureras calzando botas. 


Nancy Sinatra


Diana Rigg




Ann Margret




Marcello Mastroianni le quita las botas a Catherine Spaak



Ladies in boots. Los 60's 


Puesto 10.  Nichelle Nichols. Star Trek 

La serie Star Trek salió al aire en 1966 por la cadena norteamericana NBC y en su primera fase abarcó setenta y nueve episodios en tres temporadas hasta 1969. Su autor Gene Roddenberry imaginó una comunidad humana viajando por el espacio en el siglo XXIII en la nave Enterprise en donde no existirían ni el racismo ni el sexismo. Nichelle Nichols, bella, negra, inteligente y de fuerte carácter, fue un símbolo de ese concepto tan audaz para su época. Nichelle ocupaba el rol de especialista en comunicaciones, pieza clave en una nave espacial. Ella era la Teniente Uhura, un apellido que significa libertad en idioma swahili y es protagonista de otro de mis topten de videos Star Wars Fetish. En esta escena, las coloridas vestimentas de Nichelle y de su enemiga, acentuaban el carácter fetish de las botas.







Puesto 9. Catherine Spaak. L' uomo dei cinque balloni  (1965).

Sumisa adoración de botas por parte de Marcello Mastroianni hacia Catherine Spaak. Marcello la ayuda amorosamente a quitarse las brillantes botas thighhighs y no duda en adorarla y besarle los pies.








Puesto 8. Sofia Loren. Arabesque. (1966).

Otra recordada escena de foot fetish disimulada en medio de una trama de espionaje en Medio Oriente. Alan Badel se derrite con los pies de Sofía Loren probando zapatos para al final elegir un par de botas blancas.






Puesto 7. Ann Margret. El profeta (1968).

Vittorio Gassman es un ermitaño anacoreta que lleva años aislado en las montañas de Italia hasta que es obligado a volver a Roma, donde conoce a Ann Margret, una bella pelirroja de estilo hippy que gusta de andar en moto con botas negras y un  minivestido muy corto. Una escena siempre recordada por los fans de las chicas motoqueras.






Puesto 6. Elizabeth Taylor. Reflections in a golden eye. (1967).

Durante décadas, el cine sólo permitió botas en las mujeres cuando asumían roles masculinos o montando caballos. Así es que no podía faltar en este topten una escena de una lady en botas de montar. Dirigida por John Huston y ambientada en un cuartel militar del sur de los Estados Unidos, Reflection in a golden eye refleja con sutileza pero sin ocultamientos los deseos homosexuales de un militar de alta graduación (Marlon Brando) y el sadismo femenino de su adúltera esposa Leonora (Elizabeth Taylor), que no conforme con engañarlo con otros oficiales, lo humilla constantemente por su falta de atenciones sexuales hacia ella. La pasión de Leonora por los caballos y su look de amazona (pantalones ajustados, fusta y botas de montar) en un ambiente machista y conservador, le otorga una fuerte simbología fetichista a su propio carácter sádico y dominante.






Puesto 5. Mónica Vitti. La ragazza con la pistola. (1968).

Este film fue el lanzamiento de Mónica Vitti para el público inglés. Filmada parcialmente en Bath, esta escena muy fetish la muestra con una chaqueta de vinilo y el maravilloso marco de la Royal Crescent de Bath como fondo.







Puesto 4. Honor Blackman. The Avengers (1963 - 1964).

The Avengers fue la gran sensación de la TV inglesa de la década del sesenta. El protagonista es Mr Steed (Patrick McNee), un gentleman egresado de Eton, impecablemente trajeado en Savile Row, con sombrero bowler y paraguas, que se mueve por Londres resolviendo toda clase de misterios. Pero en lugar de tener a su lado una bella asistente pasiva como marcaba la norma, él se inclina ante el poder y la inteligencia de su coequiper femenina; una mujer que rompe con todas las reglas de lo que hasta entonces se entendía como femineidad. Honor Blackman, nacida en 1925, estaba cercana a los cuarenta años cuando interpretó a Cathy Gale, la experta en artes marciales, cuya característica era vestir kinky black leather outfits; catsuits, trajes y botas de cuero diseñados por Michael Wittaker y Frederick Starke, siempre sospechados de haberse inspirado en los diseños de AtomAge. En Francia, la serie fue conocida como Chapeau Melon et Bottes de cuir, una excelente síntesis de la sensación provocada por el look fetish de Cathy en contraposición con el estilo tan clásicamente british del inolvidable Mr Steed. En palabras de Brian Clemens, productor de la serie: Cathy was the first really emancipated feminist and I'm quite proud that we did it first. 






Puesto 3. Diana Rigg. The Avengers. A touch of Brimstone (1966).

Para 1964, Honor Blackman estaba filmando Goldfinger junto a Sean Connery como la nueva villana Bond y su lugar junto a Mr Steed en The Avengers quedaba vacante. Su sucesora sería Diana Rigg.  Ayudada por la penetración de la serie en el mercado televisivo norteamericano a partir de 1965, la excepcional química entre Mr Steed y Emma Peel construyó un arquetipo inoxidable de los años sesenta, en donde el estilo classic british de él contrastaba a la perfección con la modernidad feminista de ella, con sus botas, catsuits y minifaldas inspiradas en los diseños de Mary Quant y André Courrèges. A touch of Brimstone es uno de los episodios más famosos de la serie. Emma logra infiltrarse en una delictiva red que organiza orgías SM donde es presentada como The Queen of Sin y exhibe explícitamente toda la parafernalia fetichista de botas, guantes y collar.    







Puesto 2. Nancy Sinatra. These boots are made for walkin' (1966).

These boots are made for walkin´ and that's just what they'll do, and one of these days these boots are gonna walk all over you. Este es el estribillo de la canción de Nancy Sinatra que en 1966 alcanzó el tope de los charts tanto en USA como en UK y que sigue siendo considerada el gran disparador para la consideración de la bota femenina como arma de seducción y poder al alcance de todas las mujeres. La historia completa de la canción y de las botas de Beth Levine fue posteada en esta columna. 






Puesto 1. Brigitte Bardot. Harley Davidson (1967).

No se puede hablar de botas en la década del '60 sin hacer referencia a Brigitte Bardot. Harley Davidson se publicó en 1967, primero como single, y luego como parte del album Brigitte Bardot Show. En ésta y en otras canciones que compuso para ella, Serge Gainsbourg supo como sacar partido de la fuerte imagen que Brigitte irradiaba pero sin exigirle demasiado vocalmente. Ella se monta en la Harley con las botas altas y el minivestido de cuero mientras susurra un recitado sensual que se inicia con... No me importa nada si voy montada en una Harley Davidson...










Brigitte Bardot conversa con Serge Gainsbourg








sábado, 20 de mayo de 2017

London Leather. John Sutcliffe y AtomAge



   Una vieja historia inglesa anclada en los años cincuenta relata que después que una chica se mojara andando en moto con él en un día de lluvia, John Sutcliffe, un ingeniero con amplios conocimientos en telas para usos militares, comenzó a investigar las propiedades de la goma y el cuero buscando mejorar los impermeables que ya existían. Cuando se sintió seguro de lo que tenía entre manos, Sutcliffe abrió en 1957 un workshop en su barrio londinense de Hampstead al que bautizó AtomAge (a manufacturer of weatherproofs for ladies).


   Al mismo tiempo que trabajaba en los diseños, Sutcliffe comenzó a mejorar la tecnología existente para cortar y coser cuero y goma. Muy pronto comprendió que muchos de sus productos no eran utilizados en la calle con fines prácticos, sino en la intimidad, para satisfacer secretas pulsiones eróticas fetichistas. Cuando Sutcliffe se dió cuenta de la innegable tendencia sexual que comenzaba a aparecer en sus diseños, su tienda comenzó a vender una colección completa de prendas que permitían cumplir el sueño fetichista de vestirse de pies a cabeza en rubber & leather. 


   Sutcliffe tuvo la fortuna de estar en el lugar y en el momento correctos para promover sus creaciones: en 1963 - 1964, el suceso de la TV británica era la serie The Avengers, en donde Honor Blackman interpretaba a Cathy Gale, una bella y dominante detective, experta en artes marciales, que solía vestirse con ropa de cuero y calzar botas. Cathy Gale era un personaje totalmente novedoso que rompía todas las reglas impuestas hasta entonces para los personajes femeninos. La clientela de AtomAge comenzó a multiplicarse. Para mediados de los sesenta, la tienda se había mudado a Covent Garden, en el centro de toda la movida londinense del West End, al paso de los Beatles, los Rolling Stones, los Who y Jimi Hendrix. En 1968, sería John Sutcliffe quien diseñaría el catsuit de cuero que vistió Marianne Faithfull en The girl on the motorcycle.



Marianne Faithfull by AtomAge




Honor Blackman by AtomAge


   Las crecientes ventas de la tienda AtomAge impulsaron a Sutcliffe a publicar una revista a la que también bautizó AtomAge, con la intención de promocionar la moda fetichista. Pese a los frecuentes problemas que se presentaban con la censura y la dificultad para conseguir puntos de venta masivos, el boca a boca funcionó por todo Londres y la revista fue un éxito. 


   AtomAge es una piedra fundamental del BDSM occidental. Sus páginas se nutrían de toda la parafernalia fetish que Sutcliffe fabricaba; botas, catsuits, capas, máscaras de gas. AtomAge fue además una publicación pionera en sostener una comunicación de ida y vuelta con sus lectores. John Sutcliffe no sólo utilizaba la revista como vehículo de propaganda sino que instaba a las mujeres a abrir sus mentes a esta nueva forma de sexualidad, incitándolas a que posaran vestidas de modo fetichista y le enviaran sus fotos que él después publicaría. Su correo de lectores bautizado AtomAge Correspondence System fue el punto de partida de la comunidad leather londinense. 


   En sus editoriales y respuestas de correo, Sutcliffe solía abordar las razones por las cuales los hombres desean ver a sus esposas o novias vestidas con prendas fetichistas y los problemas conyugales que suelen aparecer cuando estos deseos son expresados de una forma que la mujer considera hiriente o agresiva. Insistía en que detrás del deseo fetichista, lo que el hombre intentaba expresar era una profunda devoción por la mujer que amaba. Sutcliffe opinaba con conocimiento de causa: su esposa le pidió el divorcio cuando consideró que sus gustos por la ropa de cuero habían superado lo que ella consideraba tolerable. 


   Hasta la llegada de AtomAge, el cuero y el look SM sólo eran protagonistas en los prostíbulos o en los libros de psicología, en donde los fetichistas eran tratados como obsesos o enfermos mentales. AtomAge dignificó esta forma de sexualidad y contribuyó a sacar a la luz toda la belleza y el poder sexual que trasciende a las prendas fetichistas, dándoles a sus cultores por primera vez una voz y una forma de contacto. John Sutcliffe fue uno de esos héroes anónimos que hoy casi nadie conoce por fuera de la comunidad leather & rubber pero fue autor de una obra que ejerció una enorme influencia en nuestra sexualidad. Su amigo y socio, Patrick Henley lo definió como "an old-fashioned gentleman, very inventive and not interested in money, driven by a fascination he couldn't explain". 


   Una hermosa definición para un fetichista Atómico. 





John Sutcliffe

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