En Argentina, la llamamos malla enteriza. En España, bañador. En Colombia, hasta donde sé, vestido de baño. Es o no es un fetiche? Las chicas en playas y piletas la siguen usando pese al terreno que ganó hace décadas la bikini a dos piezas. Menos ostentosa pero sin dudas más elegante que la bikini, la malla enteriza ha sido modelada por las grandes estrellas de cine vintage, favoritas de mi blog cuando de fetiches históricos se trata. Trajes de baño vintage, un hermoso calendario para abrir un nuevo año en mi blog.
La mayoría de los dueños de gatos han oído el chiste de que su gato cree que es el rey o la reina de la casa. Si vivieras en el antiguo Egipto, ese acercamiento podría haber sido mucho más cercano a la realidad. Los gatos en el antiguo Egipto eran tan amados que herir a uno era un crimen serio. Se les adornaba con joyas de oro, se les alimentaba con la mejor comida, e incluso se les enterraba con honores dignos de la realeza. Esto no era sólo porque Egipto era una sociedad de amantes de los gatos. Los gatos eran venerados como los animales sagrados de Bastet, una de las diosas protectoras más importantes del panteón egipcio. La mayoría de las deidades en el antiguo Egipto estaban asociadas con al menos un animal pero los gatos recibían un tratamiento muy especial. La razón puede ser porque la diosa gata de Egipto reflejaba perfectamente los muchos beneficios que sus animales daban a la gente del mundo antiguo.
Con este espíritu ancestral felino inicio este 2022 en mi blog, el año en que cumple diez años de existencia, recordando por segunda vez a las grandes divas femeninas de la historia junto a sus gatos. La primera parte está en éste link.
En
1940, una joven actriz estadounidense nacida en 1921 en Minessota, con poca o nula experiencia frente a cámaras, firmaba un contrato con RKO, una de las llamadas Cinco Grandes de Hollywood, a
través de su productor, el magnate del cine Howard Hughes. Un año
después, hizo su debut cinematográfico en un western, The Outlaw, y provocó toda clase de controversias y escándalos. Jane Russell era muy diferente de todas sus contemporáneas. No era rubia, no tenía nada de inocente, su cuerpo era exhuberante por donde se lo mirara y su manera de actuar y
moverse frente a las cámaras derramaba sexualidad por toda la
pantalla.
The
Outlaw recién pudo sortear la censura y estrenarse sin obstáculos en 1946. Para entonces,
Jane ya era una estrella entre las modelos y actrices pinups, un mundo que ella
contribuyó a sexualizar dejando de lado el modelo más naif e
inocente de Betty Grable que había prevalecido hasta entonces. Filmó varios westerns en donde lució su imponente belleza como Paleface, Son of the paleface y Montana Belle. Fue la partenaire perfecta de Marilyn Monroe en la inolvidable
Gentlemen prefer blondes en 1953, bajo la batuta de la Fox. De vuelta
a RKO, filmó The French Line (1954), que fue su último gran éxito
y con el que más polémicas provocó a causa del sexy traje con guantes largos operagloves
que Hughes le diseñó para una de sus escenas. A fines de los cincuenta, sus apariciones en films fueron cada vez más espaciadas y se dedicó más al canto y a su vida privada. Cultura es la capacidad de describir a Jane Russell sin mover las manos.
El nacimiento de un fetiche en nuestra cultura es siempre tema de dicusión; cómo y cuando nace y qué factores sociales influyen en su origen. En el caso del corsette voy a ser tajante; a diferencia de otros fetiches, cuyos orígenes se pierden en una nebulosa imprecisa en donde nadie puede definir cuando dejaron de ser una prenda de vestir y pasaron a ser un excitante accesorio sexual, el fetiche del corsette tiene un momento único y fundacional que se ubica en la pantalla grande. En una inolvidable escena de Gone with the wind, uno de los más grandes clásicos de todos los tiempos y ambientada en el sur esclavista de los Estados Unidos de mediados del siglo diecinueve, Vivien Leigh en su consagratorio papel de Scarlett O'Hara le ordena a su esclava negra que le ajuste las tiras de su corsette hasta que su cintura alcance la medida que ella desea. A esta escena inolvidable se le suman otras nueve para conformar Corsettes. Corsetería de época, que está dedicada a diez grandes actrices que lucen la belleza y la seducción del corsette clásico en films de época, ambientados en siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Una época mitológica en lo que respecta a la moda y a las costumbres. Vamos a revivirla?
Nicole Kidman en Moulin Rouge
Claudia Cardinale en Les Petroleuses
Brigitte Bardot en Les petroleuses
Jayne Mansfield en It happened in Athens
Corsettes. Corsetería de época
Puesto 10. Vivien Leigh. Gone with the wind (1939).
Durante dos largos años, mil cuatrocientas candidatas para el papel de Scarlett O'Hara desfilaron bajo la mirada del productor (David Selznick) y de los directores que filmarían Gone with the wind. La elegida fue la inglesa Vivien Leigh, por entonces esposa de Laurence Olivier. Este es el momento en donde Scarlett le ordena a su esclava Mamie que reduzca su cintura; una escena que combina en forma indefinible el poder, la seducción y el deseo y que no pasaría desapercibida a los fetichistas de los años treinta y cuarenta ni tampoco a los que vinieron después.
Puesto 9. Jayne Mansfield. The blonde and the sheriff (1958).
Un film western que nos trae a Jayne Mansfield en su rol de clásica rubia bombshell. Miss Kate comanda en 1880 un hotel que además es un honky tonk en un perdido pueblo del Oeste americano bautizado Fractured Jaw. Atención chicas sissies!, el atuendo y los manerismos de Miss Kate y sus bailarinas es toda una inspiración!
Puesto 8. María Felix.Frenchcancán. (1954).
París, 1888. En el barrio de Montmartre, un empresario de espectáculos está por inaugurar un nuevo cabaret, el Moulin Rouge. La imponente Lola de ojos ardientes y negra melena es la estrella y necesita un sumiso (el mismo empresario) para que la ayude a ajustarse el corsette. Una escena inolvidable para recordar por siempre a María Felix, una gloria de nuestra América latina.
Puesto 7. Jane Russell. Son of Paleface (1952).
Son of Paleface es la secuencia de The Paleface con los mismos protagonistas: Bob Hope y Jane Russell. No está considerada entre las más célebres performance de Jane si se la compara con The Outlaw (su rol consagratorio como actriz de westerns) o The French Line. Pero basta con verla en el inicio de la escena, cuando desata su liga a sale con un corsette rojo y negro, medias de red y operagloves, desparramando una sexualidad tan exhuberante como su portentoso físico para comprender en pocos segundos porqué Jane desató tantas polémicas y tuvo que enfrentar tantas críticas y censuras. Su nombre de saloon performer es Mike, un nombre masculino, quizás una alusión indirecta a la sexualidad por parte de una de las estrellas femeninas más adoradas por el reprimido y oculto público gay de los años cincuenta.
Puesto 6. Gina Lollobrigida. Beautiful but dangerous (1955).
La historia de Lina Cavalieri, una cantante lírica que además demuestra ser una chica de armas tomar, y de su romance con Sergio, un noble ruso de la familia de los zares, protagonizado por Vittorio Gassman. La escena del duelo a espada entre Lina y su rival Manolita puede resultar un poco larga pero Gina Lollobrigida está absolutamente arrebatadora en su traje de mosquetera. Entre los 1:40 y los 2:15 minutos, la aparición de su figura encorsetada es sublime.
Puesto 5. Claudia Cardinale. Les petroleuses (1971).
Claudia Cardinale en duelo con Brigitte Bardot en el western francés Les petroleuses (1971), una comedia sin demasiadas pretensiones. Claudia es la indiscutida Madame de un pueblo texano hasta que su poder se ve desafiado por la llegada de un antiguo clan encabezado por Brigitte. En la escena, Claudia improvisa un striptease bajo la mirada de su rival quedando, graciosa y sensual, en corsette y medias. Por supuesto que es aclamada y llevada en andas por el pueblo entero aunque el final de la escena no es demasiado glamoroso para ella.
Puesto 4. Salma Hayek. Wild wild west (1999).
Los personajes femeninos en las películas de cowboys no tiene términos medios. O son las señoras recatadas que se visten según las tradiciones del puritanismo
anglosajón o se alinean en el bando de las chicas malas que
apelan al corsette y al portaligas como armas de seducción y poder. En esta remake de un viejo clásico, Wild wild west, Salma Hayek se alinea claramente del lado de las malas.
Puesto 3. Jayne Mansfield. It happened in Athens (1962).
Ambientada en 1896 durante los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en Atenas, Jayne Mansfield luce un precioso corsette negro y rosa con tazas balcón y portaligas. La antigua y sabia lingerie de la belle époque haciendo magia sobre el cuerpo de una de las más sensuales mujeres de todos los tiempos.
Puesto 2. Marilyn Monroe. River of no return (1954).
La principal elegida en el rubro western no podía ser otra que Marilyn Monroe.River of no return es considerada por la crítica como un clásico del género pese a que ella filmó de mala
gana, sólo para cumplir compromisos contractuales y tiempo después aseguró que la consideraba la peor de sus películas. Marilyn juega de Kay, una cantante y bailarina
de music hall en un pueblo remoto del noroeste de Estados Unidos pero
apenas es una excusa para que apreciemos una vez más su perfecta cintura
de reloj de arena en dos corsettes diferentes.
Puesto 1. Nicole Kidman. Moulin Rouge (2001).
Estamos en París en el año 1900 y el Moulin Rouge se rinde noche tras noche a los pies de la más bella y fogosa de las pelirrojas, Satine, protagonizada por Nicole Kidman en su mejor momento. Toda la historia de la lencería femenina, plena de sensualidad y lujuria, puede resumirse en estas dos escenas, encorsetadas entre sexo y burbujas de champagne.
For the Love of Operagloves es una página dedicada al culto del fetiche de los guantes largos y sus musas. Una de las páginas más completas que conozco dedicada a un fetiche. Desde su misma presentación, los autores nos cuentan que ....desde que Sarah Bernhardt, la Divina, presentó el guante largo o mosquetero a todo Estados Unidos en la década de 1870, el guante operaglove, adornando los brazos de las mujeres más hermosas, ha sido la perdición de todos los espectadores masculinos.
Basada en lo que los autores de esta página maravillosa han recopilado durante años, y especialmente dedicado por mí a todos mis sibaritas amigos, rendidos admiradores de las más exquisitas y enguantadas garras felinas, quiero presentar diez escenas inolvidables protagonizadas por diez sensuales y femeninas diosas luciendo operagloves durante la época de oro de las divas del cine clásico, de 1940 a 1960.
Rita, la Gran Diosa del Guante, en colores
Marilyn Monroe en guantes rosas
Guantes largos en el cine. Las Divas Clásicas (1940 - 1960)
Puesto 10.Bettie Page.
La más sexy de todas? Sus fotos y cortos filmados entre 1952 y 1957 bajo la dirección de Irving Klaw la transformaron en el símbolo máximo de la sexualidad fetichista y el bondage, pese a que su participación en películas se reduce a tres filmes de Klaw (Stripperama, Teaserama y Varietease). En 1955 posó en Playboy y su carrera como pinup llegó al máximo de su fama para recluirse en el silencio un tiempo después. Solía imaginarme que el de la cámara era mi novio y yo estaba haciéndole el amor. Esta escena corresponde a uno de sus cortos filmados por Klaw donde ella luce muy sensual en lencería y operagloves.
Puesto 9.Kim Novak, I could write a book de Pal Joey (Columbia, 1957).
Frank Sinatra, envuelto en un trío amoroso entre Rita Hayworth y Kim Novak. El decidió por su propia cuenta que debía ser Hayworth quien encabezara el cartel de la película y con su chispa habitual dijo, al ver su nombre entre los de Rita y Kim.. no me molestaría quedar atrapado en medio de ese sandwich. Kim fue otra de las sensuales rubias platinadas de aquellos años de oro y al igual que Jayne Mansfield y Marilyn Monroe, hoy es reivindicada por millones de chicas sissies. Frank arranca cantando y Kim ingresa al 1:00 min. luciendo unos preciosos operagloves color lila.
Puesto 8.Diana Dors, An alligator named Daisy(Rank, 1955).
La sex symbol británica por excelencia, la versión inglesa de la rubia sensual estilo Marilyn. Quiso dar el salto a Hollywood en 1957 pero su carrera no prosperó. En los años sesenta y setenta, triunfó en la TV británica y en los diarios sensacionalistas de Fleet Street gracias a los rumores que corrían sobre ella y las parties que organizaba. Parece que a la rubia Lady Diana le gustaban los gang - bangs. Los guantes llegan a los 0.25 min.
Puesto 7.Ava Gardner, Dont Tell me de The Hucksters (MGM, 1947).
El animal mas bello del mundo, así la bautizaron por la sensualidad felina que exudaba desde la pantalla. Esta es una de las primeras apariciones importantes de Ava Lavinia Gardner en la pantalla grande, deslumbrando con su belleza y sex appeal a Clark Gable, a quien Deborah Kerr pesca in fraganti más de una vez con la mirada absorta. La voz de Ava en la canción es de Eileen Wilson.
Puesto 6.Elizabeth Taylor, Sarasate's Gypsy de Rhapsody (MGM, 1954).
El momento de los operagloves blancos que sobresalen en medio de tanta negrura de satin enguantado. Elizabeth Taylor acompañada por Vittorio Gassman.
Puesto 5.Cyd Charisse, Girl Hunt de The Bandwagon (MGM, 1953).
El film fue célebre por el número de Dancing in the Dark pero es en esta escena, Girl Hunt en donde Fred Astaire enseña como un caballero sabe hacer brillar a una dama, la muy bella Gabrielle (Cyd Charisse). No sólo se destacan los operagloves y las hermosas piernas de ella, atención a la manera en que abre su tapado al salir a la pista, tan dominante y muy sexy. Ella aparece recién a los 0:59 min. de video.
Puesto 4.Jane Russell, Looking For Trouble de The French Line (RKO Pictures, 1954)
The French Line fue filmada en el apogeo de la carrera de Jane Russell, un año después de protagonizar con Marilyn Monroe Gentlemen Prefer Blondes. Una película cuestionada en su momento debido al vestuario de Jane, diseñado para lucir su espléndido físico, en particular en este número. RKO filmó la película con un proceso tridimensional que denominó Future Dimensiony, para avivar la hoguera, Howard Hughes, el productor, utilizó como frase propagandística JR in 3D, It'll knock both your eyes out!. La Legión de la Decencia condenó la película y llamó a un boicot. La Breen Office, que aplicaba por entonces lo que se conocía como el código Hays, que regulaba los contenidos apropiados para ser exhibidos en el cine se negó a dar un sello de aprobación del Código de Producción. Hughes entonces aceptó, después de la ejecución inicial, hacer algunos recortes a la escena y publicar la película plana (sin el proceso 3D). La publicidad cambió el lema inicial por That Picture, that dance you've heard so much about!. Como era de esperar, la controversia no hizo mas que aumentar el éxito del film.
Llegando al podio (supongo que los que saben algo de cine ya se imaginan quienes son las tres que suben) llegan tres escenas, tres mujeres y tres pares de guantes que son íconos de nuestra civilización. Ellas tres marcaron estilos, simbolizaron épocas e inmortalizaron la figura de la diva en óperagloves. La historia del cine no sería la misma sin ellas.
Puesto 3.Audrey Hepburn, escena de apertura de Breakfast at Tiffany's (Paramount, 1961).
Holly Goolightly baja con guantes largos del taxi una mañana solitaria frente a la joyería Tiffany's. Años después Blake Edwards, su director, comentaba lo afortunado que había sido al poder filmar con tan poco tráfico esa mañana de Nueva York. Un detalle: Truman Capote, autor de la novela, quería a Marilyn Monroepara el rol protagónico.
Puesto
2.Marilyn Monroe,Diamonds are a girl's best friend
de Gentlemen Prefer Blondes (20th Century Fox, 1953).
Diamantes, guantes largos rosas y la rubia más hermosa en su mejor momento. Marilyn Monroe y Jane Rusell eran two little girls from Little Rock, que buscaban amor y fortuna en un transatlántico. La escena es una de las más famosas en la historia del cine y sigue estando recreada una y otra vez por cantantes, actrices, modelos y drag queens.
Puesto 1. Rita Hayworth, Put The Blame On Mame de Gilda (Columbia, 1946)
There never was a woman like Gilda anunciaba el poster de la película. Se equivocaron porque nunca hubo pero tampoco nunca habrá otra como Gilda. Echale la culpa a Mami, la sirena más sexy de todos los tiempos, que no era demasiado buena con las cremalleras pero sí para sacarse el negro y largo guante en medio de una historia de amor tortuosa con ribetes de sadismo, avanzada para su época. Alguna vez, ella dijo Los hombres se enamoran de Gilda pero al otro día se despiertan conmigo.