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jueves, 13 de noviembre de 2025

Mob Wife, la esposa de la mafia

 


  

   El término Mob Wife Aesthetic o estética de las esposas de la mafia viene batiendo records desde el 2024 en TikTok e Instagram y se va imponiendo en las calles y fiestas nocturnas. Como tantas modas nacidas de algoritmos y criadas en redes sociales, no tuvo un génesis claro. Aparentemente hasta 2024, la moda mundial femenina estaba dominada por un concepto minimalista. La traducción castellana de aquella tendencia era el lujo silencioso, la chica limpia (clean girl) o la chica vainilla. No hace falta explicar demasiado, las palabras hablan solas. Aquella era una mujer que rechazaba lo sexy, que apenas se maquillaba, asexuada y poco atractiva para la mirada masculina. 

   Según leí en Vogue, la mob wife es una reacción violenta contra aquel look de la vainilla girl y el minimalismo. El sello distintivo del vestir de las esposas de los mafiosos es el exceso. Abrigos de piel, botas de cuero, vistosas joyas doradas, tacones altos y prendas con estampado de leopardo sientan las bases de la estética. En cuanto al beauty look, la tendencia hace referencia a un cabello con mucho volumen, uñas rojas y eyeliner en los ojos. Como en las redes sociales todo puede cuantificarse, es posible saber que en los primeros meses de 2024 aumentaron las compras de Internet de los viejos abrigos de piel y en particular, las búsquedas de vestidos y sacones con estampado de animal print aumentaron un 213 % en Estados Unidos. Y desde entonces, no se han detenido en todo el 2025.

   Vestirse como una mob wife es un placer reservado para aquellas que disfrutamos del lujo, la audacia y la femineidad. El ejemplo a seguir son los looks glamorosos de los años ochenta, mi época favorita. Imagino a Joan Collins, con ya noventa años, sonriendo en su departamento de Londres, al enterarse que su Alexis Carrington de Dynasty ha vuelto. O a Sharon Stone, recordando que Martin Scorsese hizo de ella una perfecta mob wife en Casino (1995) en su papel de Ginger McKenna, hace ya treinta años pero ambientada en los setenta…hace más de cincuenta.


Joan Collins en Dynasty, pieles y animal print



Sharon Stone en Casino


   Cómo se explica este resurgimiento de la clásica mujer sexy - vintage que tiene absolutamente fascinada a quien esto escribe pero también a tantas veinteañeras y treintañeras y aún teenagers?

   Como nació la Mob Wife?

   Nos encontramos con un ejemplo más de cómo la moda y el cine están estrechamente relacionados, sobre todo cuando hablamos de series. La mob wife tiene una clara referencia a la cultura italoamericana; ellas son las esposas de los magnates de la mafia en el cine y la TV. Todo apunta a que la tendencia viene de la mano del redescubrimiento de la serie de televisión Los Soprano. HBO lanzó en 2024 una cuenta oficial con todos los episodios para celebrar el 25° aniversario de su lanzamiento. Aparentemente ocurrió algo inesperado y masivo a la vez: una nueva generación de chicas jóvenes se sintieron inspiradas por los personajes de Carmela Soprano y Adriana LaCerva y corrieron a revisar los armarios en desuso de sus madres, a ver que encontraban.

   La influencer y creadora de contenidos en TikTok Kayla Triviera olfateó el viento correctamente y lanzó un video declarando que la estética clean girl había acabado y que estaba siendo reemplazada por la estética mob wife según ella misma atestiguaba que había visto en las calles de New York. Clean girl is out, mob wife is in. Felizmente, agregaría yo. Sarah Jordan Arcuri, una usuaria de TikTok que se autodenomina mob wife CEO, publicó un video que alcanzó rápidamente un millón de vistas sobre cómo vestirse como una mob wife. Hasta el propio Francis Ford Coppola tuvo que decir algo al respecto cuando compartió fotos del detrás de cámaras de The Godfather con el comentario: Escuché que la esposa de la mafia está regresando….

   El look tiene por supuesto sus detractores morales, lo que lo vuelve más atractivo. Es poco ejemplar en la era del feminismo emular el estilo de mujeres que no son otras cosa que esposas de criminales que pagan sus vestuarios extravagantes con el dinero sucio de sus crímenes. Por debajo de sus lujos, la mob wife exuda egoísmo, ostentación y nula conciencia social. Peor aún: trajo la vuelta a la moda fashion de los abrigos de piel: aún los sintéticos son condenables dado que éstos no son biodegradables. Pero es justamente esta combinación de lujo, incorrección y un toque de peligro lo que convirtió la imagen de la mob wife en un imán irresistible. Desde el BDSM, asociar a la mob wife con una moderna Venus de las Pieles resulta demasiado tentador. Leopold Sacher Masoch sonríe contemplando a una nueva generación de Severines que suspiran encandilados al paso de las nuevas Wandas.

   Si la vistosa y sexy mob wife llegó para barrer a la vainilla girl, recordemos que las dominatrices siempre usamos el término mujer vainilla como un calificativo peyorativo y burlón para referirnos a nuestras congéneres devotas del aburrido sexo convencional, sin imaginación y lleno de represiones. Lo firmo: la mob wife tiene todas las señales de ser una clásica dominatriz.





Fuentes

https://gabriellearruda.com/mob-wife-aesthetic-style/

https://www.sumissura.com/es-us/blog/que-es-el-mob-wife-aesthetic-y-como-recrearlo

https://www.hola.com/fashion/tendencias/2024013076793/mob-wife-looks-inspiracion-influencers/

https://www.harpersbazaar.com/fashion/a46493231/mob-wife-aesthetic-trend-explained/


viernes, 22 de septiembre de 2023

Venus in Furs. La novela y la canción

 



   En 1967 se editaba el clásico The Velvet Underground & Nico, disco de la banda liderada por Lou Reed coproducido por Andy Warhol; el tema es el resultado de la atracción del músico por la obra de Leopold von Sacher-Masoch, que marcó la composición tanto en su letra como en la cadencia de su melodía


La escena 


   Lou Reed leyendo la nouvelle del escritor austríaco Leopold von Sacher-Masoch, La Venus de las pieles, editada en 1870 por el autor, cuyo apellido fue tomado para acuñar la posterior definición de masoquismo. Había potencial para una canción en ese relato, y Reed lo sabía desde el momento en que la frase Whiplash girl child in the dark se gestó, una sobre una joven que pisa fuerte con botas de cuero que brillan en la oscuridad y que someten a su amante. Una secuencia que se repite en loop.

   Para revisitar la canción que escribió el artista para el álbum The Velvet Underground & Nico, hay que situarse en la vida de Sacher-Masoch y en un nombre en particular: Fanny Pistor, escritora incipiente que tuvo su primer encuentro con ese hombre al que admiraba, no sin antes emprender una búsqueda. Cuando logró contactarlo, Fanny cambió su identidad e incluso se adjudicó un título que no poseía. Así, pasó a llamarse la baronesa Bogdanoff, quien suscitó en Sacher-Masoch una pasión irrefrenable que lo condujo a comprometerse a ser su esclavo por unos meses, con encuentros donde ella usaba pieles en el momento de someter a su antojo a ese hombre a sus pies.

   El vínculo, con esa reglas acordadas, fue la base de La Venus de las pieles, en la que el autor modificó los nombres, pero no así la esencia de las interacciones entre sus protagonistas. Por un lado, Severin von Kusiemski. Por el otro, Wanda von Dunajew. La atracción de él por ella desata su deseo de convertirse, como Sacher-Masoch con Fanny, en una figura sumisa dispuesta a aceptar los fetiches que esa mujer quería explorar, por más perversos que fueran considerados para la época. Esos momentos disruptivos en su cotidianidad conflictuaban a Wanda, quien oscilaba entre el placer y la culpa. En el medio, los grises sobre el (sado)masoquismo y sobre las líneas que pueden o no cruzarse.

   Severin, obsesionado por esas pieles que dan título a la obra, no comprende el motivo de su fascinación por la crueldad de las mujeres, pero tampoco se priva de experimentar ese deseo con total entrega. No hay supresión en esa historia que va in crescendo a medida que Wanda toma las riendas y Severin se rinde ante ella sin cuestionamientos. En un determinado momento, la fascinación se quiebra cuando la mujer conoce a otro hombre y el vínculo empieza a deteriorase de manera progresiva. Ya no hay pacto. Ya no hay, como escribiría Reed en su canción, una amante que le pueda curar el corazón al protagonista.


Todo entra por los ojos


   Para el líder de The Velvet Underground, fue el título de ese relato franco que partía de esa Venus de las pieles, un título que no quiso modificar para su composición. Por el contrario, Reed se sumergió en la historia por la curiosidad que le provocó ese título (un desafío al que sucumbió no sin cierto humor) y gran parte de la letra está narrada bajo la perspectiva femenina, si bien Nico no contribuyó en el proceso de escritura de ese tema en particular, el cuarto de un disco imprescindible, influenciado casi en su totalidad por la escena literaria. Desde la Generación Beat al approach punk rock para su prosa de Hubert Selby Jr., otro nombre vinculado a una escritura sobre la vida en los márgenes, sobre las minorías, sobre esos espacios en los que pocos se animaban a adentrarse, el álbum tomaba creaciones de figuras radicales, pero concebía algo nuevo.

   De esta manera, Reed lograba su objetivo, fusionando temáticas que se repetían a lo largo de los siglos, algo que consideraba divertido” de explorar. Además, había otra capa de diversión porque podíamos ponerle rock a todo eso de lo que hablábamos, amplió el fallecido artista que estaba por revolucionar al mundo en 1967 de la mejor manera posible para los incorrectos: con un álbum vapuleado e incomprendido, cuya influencia sería reconocida a posteriori. Cuando The Velvet Underground & Nico se editó, con Venus in Furs como una de sus piezas clave, muy pocos estaban listos para escuchar.

   El diálogo entre el relato de Sacher-Masoch y la canción de Reed no solo orbita alrededor de las prácticas sexuales, las preferencias, o los tabúes. La muerte como sinónimo de clímax (y la muerte en sí misma) también sobrevuela a Venus in Furs. El autor veía a esa dominatriz con una fascinación solo comparable a la que sentía por la muerte como concepto. Me besaba con esos labios asesinos, recordaba Severin sobre cada vez que se iniciaba el encuentro íntimo con la mujer que, en cierto modo, lo dejaba en el piso, inerte, para hacerlo revivir al verse nuevamente. El pacto, otra vez. Una suerte de danza. El orgasmo como forma de desvanecerse.

   La conversión de esa novela a la letra de una canción de rock empezó cuando Reed y John Cale se encontraban trabajando en unos demos en Ludlow Street, Nueva York, en 1964. The Velvet Underground emergía con un nombre que aludía a otro libro, escrito por Michael Leigh un año antes de la formación del grupo, en el que el periodista también exploraba el sexo, aunque en su caso desde varias aristas. El camino se estaba trazando, y la colisión de Reed con la obra de Sacher-Masoch parecía inevitable. Solo restaba hacer un tema basado en esa pieza que lo tenía cautivado.

   El rock es lo único que vale porque es inmediato, declaró Reed sobre la esencia de su vida. Venus in Furs fue cobrando forma cuando su factótum se juntó con Cale, Sterling Morrison y Maureen Tucker en los estudios TTG de Hollywood en una sesión en la que el demo fue desechado en pos de una versión en la que ese clúster tonal propio del estilo drone se asemejaba a los latigazos de la mujer que le demanda a Severin ponerse de rodillas ante ella. Mientras la pandereta de Tucker y la viola eléctrica de Cale van gestando la cadencia, la canción se vuelve eléctrica, febril, sexual.

   De acuerdo al recordado Sterling , quien tocó el bajo en el tema, Venus in Furs fue la mejor canción de la banda, aquella que sentó las bases de esa búsqueda vanguardista. Con ese tema conseguimos lo que siempre quisimos lograr con los demás, el sonido exacto por el que tanto trabajamos, expresó el músico sobre la composición producida por Andy Warhol.


El sonido del látigo


   La imperiosa necesidad de escribir sobre los excluidos late en Venus in Furs, como si Sacher-Masoch le hubiese pasado la batuta a Reed para retomar un relato que el considerado padre literario del masoquismo había empezado con un trato de su vida privada como leitmotiv.

   Bajo palabra de honor, Leopold von Sacher-Masoch se compromete a ser esclavo de Madame Pistor y a ejecutar absolutamente todos sus deseos y órdenes, y esto durante seis meses. A cada infracción o negligencia, o a cada crimen de lesa majestad, la dueña, Fanny Pistor, podrá castigarle según sus deseos a su esclavo. El sujeto obedecerá a su soberana con sumisión servil, acogerá sus gestos de favor como un don maravilloso y no intentará hacer valer pretensión alguna a su amor ni derecho alguno a ser su amante. Por su parte, Fanny Pistor se compromete a usar pieles lo más frecuentemente posible y sobre todo mientras ella sea cruel, se podía leer en el texto que establecía el pacto entre los amantes, prolongado por Reed en su letra, maravillosamente sórdida e hipnótica.

   De acuerdo a su entorno, al líder de The Velvet Underground se lo escuchó decir que la obra que inspiró Venus in Furs fue la más sucia y divertida que había leído en su vida. La canción, en tanto, permanece inmaculada en el podio de lo mejor de una banda que gozaba en esas visitas a universos que otros preferían ignorar. De hecho, en el clásico tantas veces reversionado (desde Siouxsie and the Banshees a Jarvis Cocker) Reed escribe sobre el agotamiento (podría dormir por mil años) que llega tras cometer los suaves pecados, tachados uno a uno, con el látigo marcando el ritmo.


Milagros Amondaray


sábado, 14 de julio de 2018

Videoteca. Venus in furs


-No puedo dejar de convenir que nada puede excitar más que la imagen de una déspota bella, voluptuosa y cruel, arrogante favorita, despiadada por capricho.
-Y que además lleve pieles, añadió la diosa.
-Por qué recordáis eso?
-Conozco tus gustos.
-Sabe usted que desde que no nos vemos se ha hecho usted una magnífica coqueta?
-Queréis decirme por qué?
-Porque no puede haber más deliciosa locura que la de envolver vuestro delicado cuerpo en una piel tan sombría.

La diosa sonrió.

Leopold Sacher Masoch. La Venus de las pieles.






Joan Collins, The bitch




Isabel Sarli, Fuego




Lesley Anne Down. La espía rusa en Pink Panther



Elizabeth Taylor, la Venus en visón en Butterfield 8







Venus in Furs



Venus in furs 10.  Lesley Anne Down. Pink Panther strikes again (1976).

Una de las fantasías más recurrentes en los sumisos del fur fetish es recibir la visita de una seductora russian spy, con su abrigo y su gorro. Lesley Anne Down es la soviética Olga Bariosova quien lleva la misión de asesinar al inspector Closeau. Omar Sharif primero y Peter Sellers después caen bajo sus encantos. 





Venus in furs 9. Cheryl Ladd. Vows of deception (1986).

Cheryl baja la escalera envuelta en pieles y las abre para mostrarse en lencería ante una audiencia sorprendida y extasiada.





Venus in furs 8. Bárbara Bouchet. La moglie in vacanza, l'amante in cittá (1980).

Bárbara Bouchet nació en 1943 en Checoslovaquia durante la ocupación nazi. Su verdadero nombre es Barbel Goutscherola. Desde chica , trabajó como modelo y actriz en Estados Unidos pero desde fines de los sesenta, filmó casi exclusivamente en Italia donde se consagró como una de las más reconocidas stars de la sexy commedia italiana y de películas policiales al estilo giallo.  En esta escena, el auto que la transporta se descompone y ella debe lograr que otro se detenga a auxiliarla. 






Venus in furs 7. Laure Sainclaire.  L'heritage de Laure (1996).

La bella reina del porno parisino se luce con todo el estilo de la producción de Marc Dorcel; minifalda, medias negras, tacos altos y pieles. Soberbia forma de asistir a un funeral. 





Venus in furs 6. Elizabeth Taylor.  BUtterfield 8 (1960).

La impronta fur fetish de esta película fue tan grande en su momento que su versión latinoamericana fue conocida como Una venus en visón. Es la historia de Gloria Wandrous, una prostituta de lujo neoyorquina y sus tortuosos amores con Laurence Harvey, una interpretación que le valdría a Liz  ganar el Oscar de ese año.





Venus in furs 5. Isabel Sarli. Fuego (1969).

A principio de los años sesenta, la revista Playboy, le dedicó cuatro páginas a una mujer que no era ni norteamericana ni europea, un hecho inédito hasta entonces. Ella era la bella salvaje de las pampas. Hilda Isabel Gorrindo Sarli, nacida en 1935, es la responsable de haber puesto a la Argentina en un lugar de honor en todos los foros y páginas web dedicados al fur fetish. Las  películas que filmó entre 1958 y 1980 de la mano de Armando Bo son hoy considerados films de culto en todo el mundo. 





Venus in furs 4. Jerry Hall - Claudia Schiffer. Thierry Mugler (1995).

Primero Jerry Hall y luego Claudia Schiffer desfilan como dos reinas paganas imponentes envueltas en pieles blancas. Todo el glamour y la fantasía de los años de oro de Thierry Mugler.





Venus in furs 3. Ursula Andress. Letti Selvaggi (1979).

Conocida como Letti Selvaggi o Camas calientes o Tigers in Lipstick...los títulos no dejan dudas sobre a qué clase de damas se refiere la película. Está filmada en distintos episodios protagonizados por cuatro sex symbols de la época: Ursula Andress, Laura Antonelli, Mónica Vitti y Sylvia Kristel. En éste, Ursula llega un arreglo con el dueño de un taller de chapa y pintura para provocar un choque masivo de autos abriendo su abrigo de piel en plena calle para exhibirse en lencería y botas. Ursula tenía ya más de cuarenta años cuando filmó esta escena pero en su espléndida madurez todavía era muy capaz de causar estragos. 






Venus in furs 2. Laura Angel. Harcelement du féminin (1999).

Nacida en la antigua Checoslovaquia en 1974 como Lenka Gorgesova, Laura Angel se inició en el porno en 1998 y se convirtió inmediatamente en otra de las estrellas principales de Marc Dorcel. En el año 2000, ganaría el Hot d'Or (el Oscar del porno europeo) a la mejor actriz. Sus cejas arqueadas y su melena negra resaltaban una mirada sádica donde parecían brillar todos los placeres posibles. En esta película, se dedica a seducir a un sumiso Steve Holmes arrastrándolo por París para someterlo a toda clase de perversiones, como obligarlo a observarla semidesnuda bajo su abrigo de pieles mientras se masturba en el Bois de Boulogne y atrae a los hombres con los que espera gozar de un gangbang. 






Venus in furs 1. Joan Collins. The Bitch (1979).

En The Bitch,  Joan Collins ya era la sexy madura devorahombres y manipuladora que la haría inolvidable en Dynasty. En este video, el chofer la acompaña desde un casino en Londres hasta su mansión. Majestuosa y sexy a la vez, Joan impuso en aquellos años todo un standard en el fur fetish, modernizando la forma de usarlas y a la vez conservando todo el glamour de las viejas divas de Hollywood. Basta con ver la forma en que deja deslizar la piel para mostrar el hombro desnudo. 






Sí, miradme una vez más, soy más que una hereje, soy una pagana.

(La Venus de las pieles)


Laura Angel, el sexo en pieles


Jerry Hall by Mugler



Joan Collins, The Bitch


martes, 5 de junio de 2012

El Calendario Leopoldiano

   Inicio con esta entrada una sección en mi blog a la que imagino sensual y femenina como pocas. En este mes, un homenaje a nuestro querido Leopoldo von Sacher Masoch. Una Venus in furs para cada mes del año. Creo que a Leopoldo le gustaría la idea. También estoy segura que cualquiera de las doce podría haber sido su Wanda.



Enero. Anita Pallenberg



Febrero. Elizabeth Taylor



Marzo. Naomi Campbell



Abril. Jaclyn Smith


Mayo. Sofía Loren


Junio. Rita Hayworth



Julio. Cindy Crawford



Agosto. Jayne Mansfield


Septiembre. Jennifer Lopez




Octubre. Joan Collins



Noviembre Marilyn Monroe


Diciembre. Rihanna

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