Ya en las primeras viñetas de La Mujer Maravilla, el cómic de William Moulton Marston ideado en 1940, aparecía el look fetichista que se cimentó en la serie de TV protagonizada por Lynda Carter entre 1975 y 1979. Las botas rojas en punta, el corsé rojo con estampa de águila, los brazaletes esculpidos en feminum, un metal procedente de la Isla Paraíso a prueba de rayos, balas y otros proyectiles.
Wonderwoman es uno de esos intercruces de culturas que me resultan tan interesantes porque resume el poder femenino (belleza y actitud), la seducción fetichista, el cosplay como juego de rol para disfrutar y excitarse y, por supuesto, el mundo drag. Wonderwoman es un clásico para el look de las más gloriosas dragqueens de todo el mundo. Una de mis favoritas es Cassandra Cass. Rubia o morocha, con sus admiradores o en las Pride en las que participa, Cassandra es una maravillosa Wonderwoman
Cuando los tiempos te obligan a encerrarte, siempre es bueno buscar recuperar el glamour y la sensualidad de los fetiches clásicos, de las prendas que pegadas a nuestra piel nos otorgan a las mujeres la sensación de gozar nuestros cuerpos, del sentido sensual del tacto. El guante largo es una de esas prendas, tal cual lo cuento en esta columna, inmediatamente anterior a ésta.
Lady Gaga en los Grammys 2011
Esta es la segunda colección de videos Guantes on Stage dedicada a damas luciendo guantes largos operagloves en alfombras rojas, escenarios y pasarelas. No sólo están los tradicionales color negro; también podrás apreciar guantes blancos, rojos, perlados, rosas y hasta azules. En la primera, las elegidas fueron Shania Twain, Jennifer Lopez, Natalia Oreiro, Lady Gaga, Cassandra Cass, Naomí Campbell, Rihanna, Dita von Teese, Jerry Hall, Eva Herzigova y Madonna. Espero que si te gustan las diez de hoy, les des una mirada a las diez primeras y por supuesto, espero tus comentarios.
Cardi B en los Grammys 2019
Guantes largos on Stage II
Puesto 10. Grace Kelly.
1955 fue un año clave en la vida de Grace Kelly. Conocería al príncipe Rainiero de Mónaco y ganaría el Oscar por su papel en The Country Girl. Aquí está el momento en que es nombrada ganadora y sube al escenario. Un homenaje vintage a una de las más elegantes mujeres de la historia que alguna vez se haya calzado un par de guantes largos.
Puesto 9. Sister Sledge.
De los años cincuenta, saltamos a 1980 y a una presentación en vivo de las chicas de Sister Sledge, Kathy, Kim, Joni y Debbie. Kathy era quien llevaba la primera voz. Las cuatro hermanas juntas se consagraron en el mundo de la música disco con su éxito We are family. Lo interesante de esta actuación es que usan vestidos y guantes largos muy de gala, lejos del look brilloso de spandex característico de las chicas del disco.
Puesto 8. Cassandra Cass.
Una oportunidad para ver un par de raros guantes azules en plena calle y en pleno día. Cassandra Cass se pasea por Hollywood y homenajea a Marilyn Monroe en la vereda donde ella dejó la marca de sus manos.
Puesto 7. Natalia Oreiro.
Este es el momento de los guantes rojos. La letra es un monumento al lugar común y a la cursilería barata pero es una gran oportunidad para ver a Natalia Oreiro caracterizada como chica pinup, vestida y peinada como Jessica Rabbit en el programa de Susana Giménez. A partir de los 0:40 min, juega sobre el piano haciendo recordar a Michelle Pfeiffer en The fabulous Baker Boys.
Puesto 6. Joan Collins.
Un breve momento en la gloriosa madurez de Joan Collins, cantando en un escenario la recordada canción que hiciera famosa Marilyn Monroe, Diamonds are the girl best friends, con guantes largos adornados con pulseras y brazalete, con anillo, aros y collar haciendo juego. El movimiento de su brazo izquierdo es toda una clase de majestuosa femineidad.
Puesto 5. Jerry Hall.
Una de las topmodels favoritas de mi blog vuelve a aparecer en el runway de Thierry Mugler de los años noventa. Las columnas en medio de la pasarela sirven para que las damas se apoyen y luzcan mejor sus atributos. Cubierta con un chal de encaje negro y luciendo aros de strass, Jerry Hall va y viene en guantes negros. Al final, todos los aplausos son para Thierry.
Puesto 4. Grace Jones.
Un clásico de Grace Jones durante su larga carrera en los escenarios es el baile de hula hula pero en este caso viene con guantes negros y un corsette rojo y negro. La ocasión es realmente majestuosa y en un imponente escenario londinense: la entrada del palacio de Buckingham en el Queen Jubilee Concert en el 2012.
Puesto 3. Cardi B.
La rapera Cardi B se presentó en la alfombra roja de los Grammy 2019 con un traje de Mugler llamado El Nacimiento de Venus cuya presentaciòn original fue en 1995, en el famoso Cirque d`Hiver, desfilado por Simonetta Gianfelici. Un espectacular diseño con forma de sirena que se abría en la cintura como una gran concha y que ella adornó con guantes largos rosa satinados y una gran gargantilla, como una metáfora de la célebre pintura renacentista de Sandro Botticelli. Su marido Offset, la ayuda a caminar y no se pierde la oportunidad de besarla ante las cámaras.
Puesto 2. Violet Chachki.
Un show drag con reminiscencias de burlesque es el cierre perfecto para la séptima temporada de RuPaul Drag Race, en el 2014. Para ganar el certamen, Violet Chachki despliega todo su arte escénico y su teatralidad en guantes largos, más corsette y boa de plumas.
Puesto 1. Lady Gaga.
Como si fuera una metáfora guantera del paso de las décadas, pareciera haber un abismo entre el formal y señorial estilo de que muestra Grace Kelly en el primer video y lo que muestra éste último. Ella es Lady Gaga en la noche en que fue premiada con el Grammy en el 2011 por The Fame Monster cuando su look sadofetichista causó sensación.
Como conclusión de esta nueva colección de videos, pocas prendas han cambiado tanto su significado en la moda femenina como el guante largo, desde la gala hasta lo fetish. Espero que los diez videos de esta colección hayan sabido reflejar la historia de ese cambio.
Conversando una vez sobre moda femenina con amigas que conocen mi pasión por las botas, me han preguntado, intrigadas, como fue que las botas ganaron
el reconocimiento como el más sexy de todos
los calzados femeninos posibles. De esa conversación y de muchas otras similares, extraje estas tres preguntas que pueden resumir todas las inquietudes que el fetiche de las botas provoca.
Son las botas altas sexies por sí mismas, por el efecto visual que provocan?
Somos
las mujeres que las usamos las que las convertimos en accesorios de
seducción porque al calzarlas sentimos que crecemos en confianza y
poder?
Somos nada más que un reflejo de la mirada fetichista masculina y
retroalimentamos el fetiche usándolas en los momentos apropiados,
cuando queremos vestirnos para matar?
Una
teoría que suele circular en algunos sitios web fetichistas afirma que la
relación chica con botas = chica sexy se
debe al éxito
del film Pretty Woman, de
1990, en
donde Julia Roberts encarna a una puta callejera de Los Angeles que usa botas
altas de vinilo negro. Durante toda la primera parte de Pretty Woman, la cámara se regodea con las botas en primer plano, incluyendo detalles típicamente fetichistas como la subida del cierre previo a una salida nocturna. No quedan dudas que para Vivian, el personaje que interpreta Julia Roberts, las botas son parte inseparable de un look de vestirse de puta, como su minifalda de spandex celeste y la peluca rubia. Cuando Richard Gere la conduce a un hotel de lujo, las miradas de desaprobación que Vivian recibe por su aspecto van dirigidas en primer lugar a sus botas. Ya en la habitación, la
asociación botas - puta se refuerza cuando Vivian saca los preservativos de adentro de una de sus botas.
La modelo y performer trans Cassandra Cass lookeada a la Vivian de Pretty Woman
En círculos fetichistas. se ha bautizado como el efecto Vivian a esta asociación queune a las botas femeninas con la intención de vestirse de puta para el sexo.Hace unos años, escribí esta columna refiriéndome a ese prejuicio y su conexión con las escenas de Pretty Woman. Quienes sostienen que el efecto Vivian es real, quizá desconozcan que el cine muestra desde por lo
menos el año 1968 a toda clase de chicas malas como prostitutas o bailarinas
de cabaret, que usan botas para reforzar su atractivo sexual. Como el cine no inventa nada y sólo reproduce
en la pantalla las modas de la calle, me resulta obvio que el llamado efecto Vivian no es más que un reflejo de películas y modas de épocas muy anteriores al estreno de Pretty Woman. Hagamos entonces un poco de
botologíay remontémonos a
los inicios del fetiche, a los recordados años sesenta, cuando nació la bota fashion.
Quienes sostienen que el efecto Vivian es real, quizá desconozcan que el cine muestra desde por lo
menos el año 1968 a toda clase de chicas malas como prostitutas o bailarinas
de cabaret, que usan botas para reforzar su atractivo sexual. Como el cine no inventa nada y sólo reproduce
en la pantalla las modas de la calle, me resulta obvio que el llamado efecto Vivian no es más que un reflejo de películas y modas de épocas muy anteriores al estreno de Pretty Woman.
Hagamos entonces un poco de
botologíay remontémonos a
los inicios del fetiche, a los recordados años sesenta, cuando nació la bota fashion.
Why
boots? Because they give the best proportion in the world. Because,
taken top to toe, every woman looks five-hundred times more dashing
in boots than without. That's why boots (Vogue, 1967). Hace
más de cincuenta años, en pleno apogeo de la primera ola de botas
para mujeres que querían verse elegantes, Vogue daba la definición
perfecta sobre el porqué de su uso asegurando que las botas le dan a
tus piernas las mejores proporciones y que las mujeres lucen
quinientas veces más elegantes con botas que sin ellas. Es importante observar que la opinión de Vogue carece de toda connotación sexual o fetichista. Sólo expone en palabras una lógica estética basada en los efectos
visuales de un juego de proporciones en la pierna humana femenina que las divas de la época como Brigitte Bardot, Jane Fonda o Mónica Vitti manejaban a la perfección.
Brigitte Bardot, la máxima diosa botera de los sesenta
Bien por Vogue. Pero tanto para las mujeres que usamos botas como para los
hombres fetichistas que nos adoran, está claro que en el impacto que ejercen las botas femeninas, los efectos psicológicosson
mucho más importantes que cualquier opinión enunciada desde la pura estética como aquella de Vogue. Sabemos
que el sexo y el calzado femenino están interconectados desde
siempre a través de la fantasía y los fetiches pero si el calzado es
una bota, esa conexión se vuelve mucho más poderosa. Podemos entender algo de esa conexión analizando las siguientes
opiniones de dos mujeres que algo saben del tema.
Mary Quant, diseñadora inglesa e inventora de la minifalda, dijo una vez
que toda la revolucionaria moda femenina en los sesenta podía
resumirse en la palabra piernas. La moda de las botas llegó junto
con la minifalda y los minivestidos. Esa moda simbolizó la
liberación sexual de la mujer a través de la importancia de las piernas pero a la vez provocó una mirada
masculina que la fetichizó y objetivó como nunca antes. La
asociación entre la imagen de la mujer en botas y el sexo libre
comenzó a formar parte de la psiquis fantasiosa de millones de
hombres. A partir de esos años, las imágenes de las piernas de las
mujeres cubiertas por las botas han sido parte indeleble de la
cultura sexual de Occidente. Quant tenía razón.
Elizabeth
Semmelhack, autora de Heights of Fashion: A History of the Elevated
Shoe, combina los dos aspectos, los psicológicos y los estéticos,
al sostener que mientras los zapatos llevan la mirada hacia los pies,
las botas hasta el muslo enfatizan visualmente la sexualidad femenina
llevando la mirada de los hombres a la entrepierna. Según
Semmelhack, el fetiche de las botas de mujer no solamente trata de
como se muestran las piernas sino que nos conduce directamente a la pelvis, al mismo centro de
la sexualidad femenina.
Russian Fetish Queen luciendo las muy altas botas de Arollo
Me
falta decir que la bota femenina no es sólo estética y sexo. Es
además un símbolo de poder. Como lo explico en esta columna referida a la bota St Laurent, si las botas eran un histórico
calzado masculino relacionado con la lucha y el poder militar, con el juego del dominio y el sometimiento, las botas ganan inmediatamente
una connotación de poder sexual Femdom cuando comienzan a ser usadas por las
mujeres. El uso de las botas sugiere la transformación de la mujer
en una guerrera erótica.
En su libro Fetish: Fashion, Sex & Power, la escritora Valerie Steele afirma que cuando las mujeres adoptaron las botas, se convirtieron en amazonas fálicas sexualizadas que juegan con la fantasía sexual masculina del dominio
femenino. La inquietante tesis de Steele propone que a diferencia de las botitas al tobillo, tan encantadoras y
sexies como inocentes, las botas altas son metáforas de los penes
femeninos. Cuanto más alta sube la bota sobre el muslo, más fálica
y amenazadora se vuelve, una fantasía que se refuerza con el
agregado de los tacones altos, otro símbolo fálico por excelencia.
Heike Fetish Queen
Confieso
que esta idea es la que más me pone en modo hot. Me gusta creer que cuando me subo
el cierre de mis botas para una noche de discoteca swinger, no sólo lo hago como lo hacía Vivian en Pretty Woman para sentirme más bella y atractiva. Lo que me
estoy poniendo en las piernas son dos enormes vergas siempre erectas
para salir a cazar en los reservados de parejas a mis bellas e indefensas
princesas sumisas. Será por eso que algunas de ellas se me entregan tan
mansamente sin poner objeciones; lo hacen porque entienden el juego, porque ellas también se excitan al
verme tan sado, sensual, femenina y fálica.
The woman who sits
before you now has spent over $250,000 on her transition. The only thing I
haven't had done is my heart. I have had my nose, my cheeks, my lips, my teeth,
my jaw, my Adam's apple, my boobs, my hips and my booty done, and I now have an
"inny" instead of an "outy" or to make it more blunt - I
have a vajayjay.
I wanted to be
pretty. For me I didn't want to be an ugly woman. I didn't want to be a basic,
simple woman. I wanted to be
type of girl who would walk in to room and people would notice. I love the
fantasy of burlesque. I can be Jessica Rabbit.
Cassandra Cass
Cassandra Cass ha sido por años protagonista
de reality shows de la televisión de Estados Unidos, programas siempre
dispuestos a explotar el morbo del muchacho de un pequeño y conservador pueblo del interior que se convirtió en una exhuberante mujer que vive como una estrella de Hollywood gracias a toda clase de cirugías y tratamientos, en los que se gastó
doscientos cincuenta mil dólares. No hace falta preguntar como los obtuvo. En
su afán por emular aún más a Jessica Rabbit, Cassandra quería que le quitaran
dos costillas para hacer más fina su cintura pero desistió de la operación
porque le advirtieron que iba a tener problemas para respirar.
En el topten de videos de la
semana pasada, Cassandra aparecía en una alfombra roja con un ajustado vestido sirena en tonos dorados y operagloves, firmando autógrafos y posando
para las cámaras como la diva que siempre quiso ser. En este calendario, el divismo toma la forma de personajes de cosplay y Cassandra hace realidad su sueño travestida de Jessica Rabbit, Pretty Woman, Bettie Page y Wonderwoman.
Cassandra ya no es una nena. Tiene cuarenta años. Si su propósito en la vida es lo afirmó en su frase del primer párrafo, no hay duda que lo ha conseguido; se ha convertido en la clase de chica que jamás va a pasar desapercibida. No quiso ser una chica sencilla, quiso ser bella y vistosa y lo ha logrado. Cassandra me despierta toda clase de fantasías perversas pero tanta deliciosa artificialidad también me hace preguntarme sobre cual será su destino como ser humano en los próximos años.
Traigo a mi blog una nueva sección dedicada al fetiche de los guantes largos, dedicada a actrices y cantantes que llevan guantes largos en vivo, en escenarios o caminando alfombras rojas. Con este nuevo topten, mi colección dedicada a los guantes largos ya llega a los cincuenta videos. A disfrutarlos todos.
Madonna by Gaultier
Cassandra Cass
Guantes largos on stage
Puesto 10. Shania Twain. Man, I feel like a woman.
Un clásico himno al crossdressing que las sissies de todo el mundo adoran cantar. Shania Twain lo interpreta en vivo en este show vestida igual que en el video original: galera, capa, botas altas y guantes largos con detalles de flecos (muy sexy!).
Puesto 9. Jennifer Lopez. Booty. Live at Fashion Rocks 2014.
Big booty, big big booty. Todo el show de Jennifer Lopez hace referencia a su pomposo trasero latino pero yo hoy la homenajeo por sus largos guantes negros.
Puesto 8. Natalia Oreiro.
En una presentación de Natalia Oreiro en la alfombra roja para los premios Martín Fierro, ella luce un vestido blanco de John Galliano adornado con operagloves negros y un peinado al mejor estilo Rita Hayworth. Por supuesto, toda la mediocridad femenina argenta hizo fila en los programas de chismes para criticarla por su look, supuestamente pasado de moda. Idiotas!
Puesto 7. Lady Gaga. Pokerface
La Lady Gaga rubia extravagante de sus primeros tiempos, la que más me gusta, se calza maillot, boina y guantes largos negros para cantar uno de sus clásicos dance. Ojalá que vuelva pronto porque el mundo la necesita.
Puesto 6. Cassandra Cass.
Cassandra Cass es una actriz transexual famosa en California por sus performances, sus shows cosplayer y también por sus grandes tetas. Saltó a la consideración mediática cuando se supo que había pagado doscientos mil dólares en cirugías para cumplir su sueño de parecerse lo más posible a Jessica Rabbit. Le gusta lookearse con todos los brillos y los excesos posibles para aparecer en alfombras rojas, como en ésta en Hollywood; donde acompaña a sus operagloves negros con clutch, pulseras, un ajustadísimo vestido sirena en tonos dorados y un peinado que nos recuerda a los años de gloria de la rubia Verónica Lake. Cassandra es para disfrutarla sin culpas y servirse de ella sin moderación.
Puesto 5. Naomí Campbell The face.
El reality show de Naomí, donde enseña a jóvenes modelos todos los trucos del oficio. En este breve ensayo, entrena a dos de sus candidatas. Me imagino lo que debe ser tenerla a Naomí de teacher con ese minivestido más guantes largos y cinturón de cuero.
Puesto 4. Rihanna. Rehab.
Puede ser en este Live American Awards o en cualquier otro lugar en cualquier fecha. Cada vez que Rihanna aparece en un escenario, el fetiche está garantizado. En este caso, guantes de cuero con hilera de tachas.
Puesto 3. Dita Von Teese. Jean Paul Gaultier.
Dicen que las modelos de pasarela deben ser sí o sí jóvenes y altas. A las que así piensan, habría que mostrarles este video de Dita Von Teese modelando con guantes largos y corsette mariposa, una obra de arte de Jean Paul Gaultier. El momento en que Jean Paul corre por la pasarela para alcanzarla y besarla, extasiado, es un momento top en la historia de la moda mundial.
Puesto 2. Jerry Hall y Eva Herzigova. Thierry Mugler.
En 1997, Thierry Mugler estaba en lo más alto de la fama mundial como diseñador fetichista y los guantes largos eran un must en sus desfiles que rebosaban glamour y fantasía. Eva Herzigova llega primero y luego Jerry Hall aparece enguantada con su larga melena rubia y un ajustado traje de sirena.
Puesto 1. Madonna. Vogue. MDNA.
En el 2012, Vogue era el punto más alto del show MDNA y la coreografía recuperaba el sentido del vogueing como danza erótica gay y femenina al mismo tiempo. Un corsette desmontable de Gaultier, guantes largos negros y una camisa blanca con corbata negra le dan un toque andrógino a gran diva Femdom de todos los tiempos que se pasea por el escenario con sus coristas mientras canta su homenaje a las grandes divas del Hollywood de los guantes largos.