Me place saber que mi
escuela cumple con una noble misión: toda aspirante a sissy debe aprender a
comportarse como una putita sumisa y obediente para así poder satisfacer las
refinadas demandas eróticas de su Ama.
Mistress Roxy.
Este mes, en lugar del tradicional portfolio
mensual con forma de calendario, he decidido abrir las puertas de mi Escuela
para Sissies para que la conozcan en la intimidad. Hace un año, había posteado diez videos con las actividades educativas de mi escuela, que finalizaban con el viaje
de fin de curso para las sissies egresadas. Hoy las nuevas aspirantes pueden
conocer cómo es la escuela por dentro, como viven las pupilas, como es la
relación con las institutrices. La Escuela Sissy de Mistress Roxy abre sus puertas. Bienvenidas.
El Magazine Femdom de Mistress Roxy
viernes, 7 de octubre de 2016
Una visita a mi Escuela Sissy.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Derechos y consensos en BDSM
En los sitios de Internet y las comunidades BDSM, nunca falta un grupito de hombres que dicen ser dominantes y se consideran investidos de una misión: impartir enseñanzas. Uno de los temas que más suele preocuparles es la aparente vulnerabilidad de los sumisos en las relaciones de dominación y sumisión. Esta gente dominante supone que del otro lado, del lado sumiso, hay sólo observadores ingenuos que deben ser educados y advertidos de los riesgos que están corriendo.
La doctrina oficial del BDSM que suelen enarbolar como bandera afirma que dominar implica un ejercicio responsable por parte del dominante de un poder cedido por la parte dominada. No existe un poder propio del dominante; el dominante sólo puede ejercer el poder que el sumiso le ha concedido, de forma voluntaria y consciente. Así es como la parte sumisa conserva la potestad de permitir sólo lo que le agrada.
El punto débil de la doctrina oficial es que nadie ignora que existen personas dueñas de un poder seductor que son capaces de ejercer una fuerte atracción sexual sobre otras. A diferencia del anterior, este poder no es consensuado pues el seducido no tiene argumentos para consensuar sobre la seducción de la que es objeto. Si el seducido es un hombre por una mujer, dichas mujeres suelen ser catalogadas como minas lindas, mujeres bellas, minones que están muy fuertes, diosas, gatos, etc.Toda la vasta mitología que endiosa a la femme fatale en la literatura, en el cine y en la música tiene su punto de apoyo en el innegable poder erótico que emana de muchas mujeres, una letal combinación de belleza, desprejuicio y sex appeal, que su dueña lleva consigo dondequiera que va, ejerciéndolo de la forma en que se le antoja.
El ejercicio de un poder así, desde su naturaleza arbitraria y sádica, suele ser etiquetado peyorativamente como manipulación. Con la excusa de que el sumiso debe ser protegido de eventuales abusos de las susodichas minones (parece que son tontitos que no se dan cuenta en donde se están metiendo), todo ejercicio de dominación femenina que no esté pautado bajo reglas de consenso es considerado por el grupito de maestros del BDSM como manipulación y está asociado al abuso. Si no hay consenso es abuso, repiten una y otra vez, como papagayos bien entrenados.
Muchas mujeres dominantes consideramos que avasallar y someter son los aderezos sádicos sin los cuales la dominación perdería lo más delicioso de su sabor. También usamos Internet a nuestro antojo sin aceptar moderaciones ni reglas, proclamando nuestra convicción de que así es como nos gusta. Esto último les resulta especialmente desagradable al grupito de maestros y no me extraña pues lo que siempre ha resultado insoportable en Sade no es la descripción morbosa de las torturas y las orgías sino la explícita reivindicación de una ética del mal.
Los sumisos varones manipulados o simplemente seducidos no están obligados a caer bajo los encantos de las mujeres Dommes. Son adultos y conocen los riesgos que corren. Nadie los obliga a jugar pero si quieren hacerlo, Nosotras establecemos las reglas. Tu juego como sumiso o sumisa puede empezar sólo cuando entendés que perdiste todos tus derechos menos el de retirarte. Creo que no hace falta aclarar que si decidiste retirarte, será muy difícil que puedas volver a entrar. Te quedará como consuelo intentar suerte con alguna de las amas que aceptan las pautas y las reglas inventadas por los amos del consenso.
jueves, 22 de septiembre de 2016
Tacones altos de deseo
Buena parte del mejor y más costoso calzado femenino proviene de una región italiana, la Emilia. Una zona agrícola por excelencia, en donde las granjas y campos se intercalan con una sucesión de pequeñas fábricas que producen para los más famosos nombres de la moda: Rossi, Louboutin, Chanel, Ferragamo, Armani, Prada, Gucci, McQueen. Auténtica nursery de fantasías, en esta zona nacen los sensuales y carísimos objetos de deseo que las más cotizadas topmodels, cantantes y actrices lucen sobre las alfombras rojas de los grandes eventos del mundo entero.
Francesco Russo es el director del staff de diseño de Sergio Rossi. La marca Sergio Rossi pertenece al grupo PPR, cuyo presidente Francois Pinault se casó en Venecia con Salma Hayek. Como no podía ser de otro modo, Salma lució en la boda un par de zapatos pumps o salón especialmente diseñados por Russo. Bautizado Cachet, tiene cuatro centímetros de plataforma escondida, lo que le permitió a Salma dar un sí, quiero muy sensual desde catorce centímetros de altura. Cachet sigue siendo uno de los más vendidos de la marca, junto a la sexy sandalia de talón abierto Mermaid.
![]() |
| Cachet |
![]() |
| Mermaid |
Russo suele afirmar que fabricar zapatos altos de calidad equivale a ejecutar una magistral obra de arquitectura. Diseña cerca de setecientos modelos al año y explica que del diseño a la caja, se requieren por lo menos ciento diez pasos. El buen diseñador nunca debe olvidar que no sólo se trata de belleza y sensualidad porque el zapato de taco alto no deja de ser una estructura inclinada que debe soportar el cuerpo de una mujer sin generarle incomodidades. El talón del zapato sostiene el peso y el taco debe encontrarse exactamente por debajo para que el zapato toque el suelo bajo el centro del hueso del talón. Los zapatos de taco alto se arman con una placa de metal en el cambrillón (el centro de la suela) y otra en el talón. Si la mujer no se siente firme al caminar, generalmente es porque el acero no es lo suficientemente fuerte.
El máximo taco que Russo ha creado para Sergio Rossi es de 10 cm sin plataforma, si bien cuando trabajaba para Yves St Laurent, se atrevió con un diseño que se elevaba a 11.5 cm del suelo. Hoy Russo sostiene que si el taco supera los diez centímetros, la mujer empieza a caminar de manera extraña y pierde elegancia. El argentino Ricky Sarkany opina lo mismo. Pasados los diez centímetros de altura, no puede existir un zapato sin plataforma, aunque esté oculta. Lo estético no puede desentenderse de lo ergonómico. Gracias a las megaplataformas, las mujeres de pies pequeños podemos calzarnos las imponentes botas de dominatriz que nos permiten alcanzar lujuriosas alturas casi irreales. Nosotras somos la encarnación de la historia del zapatito de Cenicienta, pero en versión sado.
Nuestros agradecidos sumisos adoradores son los que más disfrutan de nuestros divinos taconazos cuando los besan, los lamen y ponen sus espaldas y sus culos a nuestra disposición con tal de sentir nuestras pisadas. No sería lo mismo para Nosotras ni tampoco para ellos si tuviéramos que arrastrarnos cerca del suelo. Cuando un hombre sueña con travestirse, lo primero que busca es poder meter sus pies dentro de un par de zapatos de taco alto. Las sandalias de talón abierto número cuarenta suelen ser las más elegidas por las chicas crossdressers; es el máximo número para mujeres que puede encontrarse corrientemente y es el diseño que más se adapta a los pies masculinos. Ella nunca olvidará la femineidad de sus primeros pasos ni esa primera imagen devuelta por el espejo. Para millones de mujeres y crossdressers alrededor del mundo, los tacos altos han dejado de ser moda y se han convertido en símbolos de status y poder femenino.
Los médicos insisten: ningún tacón debería superar los cuatro centímetros. Pero ninguna de nosotras estamos dispuestas a renunciar a uno de nuestros más sagrados objetos de deseo. Desde muy chicas, hemos aprendido que las grandes noches femeninas son para vivirlas desde ahí arriba, desafiando la gravedad y flotando en el vértigo de las alturas. Nadie nos podrá convencer de lo contrario.



































