Buena parte del mejor y más costoso calzado femenino proviene de una región italiana, la Emilia. Una zona agrícola por excelencia, en donde las granjas y campos se intercalan con una sucesión de pequeñas fábricas que producen para los más famosos nombres de la moda: Rossi, Louboutin, Chanel, Ferragamo, Armani, Prada, Gucci, McQueen. Auténtica nursery de fantasías, en esta zona nacen los sensuales y carísimos objetos de deseo que las más cotizadas topmodels, cantantes y actrices lucen sobre las alfombras rojas de los grandes eventos del mundo entero.
Francesco Russo es el director del staff de diseño de Sergio Rossi. La marca Sergio Rossi pertenece al grupo PPR, cuyo presidente Francois Pinault se casó en Venecia con Salma Hayek. Como no podía ser de otro modo, Salma lució en la boda un par de zapatos pumps o salón especialmente diseñados por Russo. Bautizado Cachet, tiene cuatro centímetros de plataforma escondida, lo que le permitió a Salma dar un sí, quiero muy sensual desde catorce centímetros de altura. Cachet sigue siendo uno de los más vendidos de la marca, junto a la sexy sandalia de talón abierto Mermaid.
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| Cachet |
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| Mermaid |
Russo suele afirmar que fabricar zapatos altos de calidad equivale a ejecutar una magistral obra de arquitectura. Diseña cerca de setecientos modelos al año y explica que del diseño a la caja, se requieren por lo menos ciento diez pasos. El buen diseñador nunca debe olvidar que no sólo se trata de belleza y sensualidad porque el zapato de taco alto no deja de ser una estructura inclinada que debe soportar el cuerpo de una mujer sin generarle incomodidades. El talón del zapato sostiene el peso y el taco debe encontrarse exactamente por debajo para que el zapato toque el suelo bajo el centro del hueso del talón. Los zapatos de taco alto se arman con una placa de metal en el cambrillón (el centro de la suela) y otra en el talón. Si la mujer no se siente firme al caminar, generalmente es porque el acero no es lo suficientemente fuerte.
El máximo taco que Russo ha creado para Sergio Rossi es de 10 cm sin plataforma, si bien cuando trabajaba para Yves St Laurent, se atrevió con un diseño que se elevaba a 11.5 cm del suelo. Hoy Russo sostiene que si el taco supera los diez centímetros, la mujer empieza a caminar de manera extraña y pierde elegancia. El argentino Ricky Sarkany opina lo mismo. Pasados los diez centímetros de altura, no puede existir un zapato sin plataforma, aunque esté oculta. Lo estético no puede desentenderse de lo ergonómico. Gracias a las megaplataformas, las mujeres de pies pequeños podemos calzarnos las imponentes botas de dominatriz que nos permiten alcanzar lujuriosas alturas casi irreales. Nosotras somos la encarnación de la historia del zapatito de Cenicienta, pero en versión sado.
Nuestros agradecidos sumisos adoradores son los que más disfrutan de nuestros divinos taconazos cuando los besan, los lamen y ponen sus espaldas y sus culos a nuestra disposición con tal de sentir nuestras pisadas. No sería lo mismo para Nosotras ni tampoco para ellos si tuviéramos que arrastrarnos cerca del suelo. Cuando un hombre sueña con travestirse, lo primero que busca es poder meter sus pies dentro de un par de zapatos de taco alto. Las sandalias de talón abierto número cuarenta suelen ser las más elegidas por las chicas crossdressers; es el máximo número para mujeres que puede encontrarse corrientemente y es el diseño que más se adapta a los pies masculinos. Ella nunca olvidará la femineidad de sus primeros pasos ni esa primera imagen devuelta por el espejo. Para millones de mujeres y crossdressers alrededor del mundo, los tacos altos han dejado de ser moda y se han convertido en símbolos de status y poder femenino.
Los médicos insisten: ningún tacón debería superar los cuatro centímetros. Pero ninguna de nosotras estamos dispuestas a renunciar a uno de nuestros más sagrados objetos de deseo. Desde muy chicas, hemos aprendido que las grandes noches femeninas son para vivirlas desde ahí arriba, desafiando la gravedad y flotando en el vértigo de las alturas. Nadie nos podrá convencer de lo contrario.






























