domingo, 3 de noviembre de 2013

Una mujer normal




   Normal,  qué palabra tan  desagradable!

  Normal es lo que reglamenta. Lo que nivela. Lo que iguala. Desafortunadamente esta entrada se trata de eso. Haré todo mi esfuerzo para sobrellevar la monótona tarea de definir al varón crossdresser normal, desligándome lo máximo posible de mis propios prejuicios.

  Y a qué vengo con esto? A que busco investigar sobre esa temible simetría, esa demoledora similitud, ese acerado y aparentemente indestructible estereotipo que recorre las cabezas de los varones que encuentran el placer cuando se visten con la secreta intención de parecerse lo más posible a una mujer. Qué  mujer es la elegida como muestra? Cual es la mujer normal?

   Cuando ellos se visten de mujer, qué es eso que definen como la mujer? Dicen excitarse con las sensaciones que les despierta la femineidad pero qué cosa es ser femenina? Porqué será que les gusta tanto la parafernalia de la lencería, el maquillaje y los zapatos cuando tantas mujeres contemporáneas supuestamente normales la ignoran o directamente la rechazan?

   Tengo contacto con chicas crossdressers de muchos rincones del mundo. Algunas en español, otras en inglés. Las leo. Sé que son millones, pero  la mayoría tienen un ideal de mujer, quizás inalcanzable y elusivo y por esa misma razón tan deseado. Un prototipo de mujer a la cual hoy voy a definir en un científico identikit de la mujer normal a la que ellos desean parecerse. O la que ellos desearían ser

   Aquí está mi chica crossdresser modelo bajo la lupa de mi laboratorio. A primera vista desde arriba, sobresale y encandila la rubia platinada, la pelirroja  fogosa o la morocha azabache. Muchas son naturales, otras en cambio son más artificiosas que artificiales. Bien, parece que el impacto de una melena brillante y definida  es algo así como la puerta que nos permite acceder al castillo encantado de la princesa

   Pero sigamos. Qué vemos? Unos faroles ocultos con pantallas de mariposa. Son unos ojos decorados con sobredosis de largas pestañas postizas rebosantes de rimmel y sombras de colores fríos, violetas y azules en los párpados, en contrapunto con una ardiente pupila de ansiedad.  El uso del lápiz delineador negro realza una mirada inquietante. Qué buen pulso para delinear. Aprobada con todos los honores.

   Y entonces que observo en las cercanías de la mirada coquetona? Unos labios de fresa, invitadores, sensuales, glosseando con la natura perversa de una boca que parece más ansiosa por devorar  que de dar un tímido besito. Confieso que empiezo a excitarme. Bajo mi lupa, recorriendo mejillas rebosantes de rubor y aros de largos pendientes, alcanzo a un cuello importante, que se destaca revestido con una gargantilla que parece tener todas las perlitas del mundo y un pañuelo sujetado por un broche a lo Chanel, que hubiera provocado el asombro de la mismísima Cocó....

   Aún no sé lo que piensa. No veo sus arrugas, ni sus manos laboriosas, con huellas de uso de herramientas de taller o de volante de camión,dónde están? Claro, pero si las ha enfundado en guantes de raso. Y no conforme con su enguantada sutileza, ha ocultado femeninamente sus antebrazos luciendo operagloves hasta el codo y realzándolos con un brazalete. Lleva anillos sobre los dedos enguantados. Maldita sea mi vista microscópica, no puedo siquiera divisar los rastros de los codos de un macho trabajador. La acaricio, me dejo envolver por la suavidad. El tintineo de sus pulseras cuando responde a mis caricias me saca de mi ensoñación y me devuelve a la responsabilidad de mi investigación.

    Paso a esa cinturona que parece encorsetada en acero, tan adorable a la vista. La presión en los sitios correctos dibuja, insinúa, una cintura en un cuerpo que no fue preparado para semejante lujuria de curvas. Un look super ochentoso y potente. Un cinturón ancho remata esa zona antes llana, hoy plena de valles para recorrer.

   Ahora quito la lupa, pues a simple vista veo esas piernas largas, divertidamente cruzadas y encimadas una sobre la otra. Los muslos me invitan. La brillante y vistosa minifalda los deja al descubierto casi con impudicia. Medias de red brillantes, que no se conforman con ser tales sino que se exhiben junto a los ganchos del portaligas. Admito envidiar esta imagen, tan adorable y tan cabaretera. Busco una silla donde sentarme, pues creo voy a ver lo que más me gusta. Y sí, es lo que busco con esta pericia. Las botas de taco alto. Qué poderosas! En su cruce de piernas, ella realza la altura de los tacones y también de la caña, que oculta con sabia intención unas varoniles rodillas acostumbradas a masculinas jornadas deportivas de sábado a la tarde pero que ahora parecen tan lejanas.

    Pero no culmina en este punto mi labor (a pesar de que ya para una mujer normal lo mío es más que explícito). Vuelvo a la zona de la cintura, acaricio debajo de la minifalda y registro hasta encontrar un miembro, que algunos investigadores poco avezados llaman pene, pero que otros más conocedores denominan cockette sissy clit. Está dentro de un culotte sedoso, oculto bajo tanta suavidad. Me cuesta encontrarlo. Cuando finalmente lo hallo, lo acaricio. Ella  ronronea suavemente. Mi mano no está, como la de mi modelo, enguantada pero mis largas uñas parecen tener un efecto mágico. La miro a los ojos. Por debajo de las mariposadas pestañas, sus ojos brillan con deseo. La boca refulgente de gloss me dibuja una sonrisa perversa

   Quito mis elementos de observatorio, dejo a esta mujer normal desplegada en mi mesa y corro a buscar mi arnés y mi dildo bien calzado. Ella es normal. La rara soy Yo.  



14 comentarios :

  1. No hay nadie normal, y si existe, es la única normal y por tanto ya diferente. Tanto hombres como mujeres somos anormales, yo me considero de una anormalidad exquisita :) gracias por esta entrada tan buena

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    1. Querida MIA, cuando escribí este texto no sabía si sería comprendido como yo quería el sentido irónico de la expresión normal...y veo con alegría que he podido transmitirlo.

      Me interpretaste perfectamente

      beso

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    2. Maravillosa descripción.Me sentí plenamente identificada.Como siempre me fascina tu pluma...

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  2. Qué buena descripción haces de nosotras querida Roxy... " Pero sigamos.

    faroles

    mariposa. Son unos ojos decorados con sobredosis de largas pestañas postizas rebosantes

    colores fríos, violetas y azules en

    párpados,

    ardiente pupila de ansiedad. El uso del lápiz delineador negro realza una mirada inquietante." me encanta ésta parte de lq descripción, toda la entradame parece maravillosa, pero ese extracto me parece sublime.
    No hay más hermoso en el mundo que verse como toda una Diva, sin dejar escapar ni el mínimo detalle, ya que es un lujo ser como vosotras e imitaros hasta la exageración.
    Me has emocionado, tienes mucho talento escribiendo, podrías publicar un libro y seguro que arrasarías en todas las librerias, querida Mistress Roxy!!
    Te quiero!!

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    1. "No hay más hermoso en el mundo que verse como toda una Diva, sin dejar escapar ni el mínimo detalle, ya que es un lujo ser como vosotras e imitaros hasta la exageración"

      Yo tambien te quiero, Merce. Me gusta ser una Diva y divinizar a mis chicas. Nuestro mundo puede ser perfecto, hagámoslo.

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  3. Hermosa columna, descubrí el blog hace poco y lo estoy leyendo con gusto, no tiene desperdicio!

    saludos Mistress Roxy

    sumisofiel

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  4. Es increible y maravilloso a la vez lo bien que nos conoces Mistress Roxy. me he emocionado con este maravilloso articulo. Y si, porque no reconocerlo, me he excitado un poco...quizás algo más que un poco. Y es que sólo imaginarmela caminando como una diosa para ir a buscar ese dildo....uffffff! Besos, abrazos y caricias mistress.

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    1. Mmmm, excitate bonita, despues contame.

      besos de rouge

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  5. Es hermoso como escribis. Nos encantó. besos.

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  6. Si no tuviste la oportunidad de hacerlo, sugiero que leas "El suicidio" de Emile Durkheim, excelente explicación de lo anómico. Como siempre, gracias, gracias, gracias por mostrar tanta generosidad con cada uno de tus relatos.
    juglar

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    1. Viniendo de vos, una recomendación que tendré muy en cuenta. Juglar , un LECTOR DE LUJO

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