sábado, 7 de abril de 2018

El beso de la mujer Vampira





   Ciertas mujeres arrastramos el destino de ser aves nocturnas y extravagantes: mujeres que cuanto más gélidas y oscuras nos mostramos, más cachondas nos ponemos. Pareciera que el llevar los asuntos cotidianos, laborales, familiares y sociales durante el día nos predispusiera a comprometernos en aventuras apasionadas y lujuriosas cuando la noche cae y se nos despierta la vampira interior. 

   No nos asusta la oscuridad, a la Maléficas nos alcanza con una tenue penumbra donde acomodarnos las capas, hacer brillar las melenas junto con el maquillaje vistoso y las botas de charol. El atuendo negro centellea sobre mis tetas; junto a mi cara es lo único que muestro de mi piel de nieve. La luz de vampiresa arroja tanto resplandor que mi esclavo marido vive encandilado. Soy su Venus nocturna, el lucero que más brilla por las noches en el cielo del amor Femdom. Night time is the right time.

   Mis víctimas ni se enteraron de lo que les espera. Todavía no los conozco, ni ellos a mí. Pero sé que en algún lado se están preparando porque fantasean con que esta va a ser su noche, que esta noche van a ponerla. Lo que no saben es que si nos cruzamos en algún sillón, cama o asiento trasero, después de ponerla, después de acabarme y entibiar mis tetas con su leche, lo que van a intentar, casi desesperados, casi rabiosos, es besarme en la boca.  Van a desear mezclar sus lenguas con la mía, profunda y devoradoramente. Yo no lo deseo y ellos no lo planearon, pero les va a salir de adentro, desde el alma. Pareciera que algún mecanismo desconocido de la psiquis masculina los predispone a que después del disparo del semen le debe seguir el intercambio de salivas como si la Señora Vampira fuera una noviecita que necesita algún acto romántico como remate del sexo.

   No deja de ser gracioso que al final de la historia, ellos quieran tener conmigo el mismo gesto de amor que tendrían con las buenas chicas. Lo que no se dan cuenta es que la historia ya terminó o, mejor dicho, nunca empezó. Entre ellos y yo, sólo me interesa un rato de sexo, dominarlos, jugar con ellos and that´s all! Yo no quiero compromisos pero tampoco garantizo nada que evite el enamoramiento. Yo lo hago porque me place y para Mí sólo vale Mi placer hedonista y egoísta.

   He leído tantas pavadas en los sitios BDSM acerca de si las Dóminas deben permitir o no que sus partenaires masculinos las penetren. Para los expertos en BDSM y para sus seguidoras, el BDSM nunca debe ser confundido con sexo fácil. Gozar con la virilidad de los hombres y usarla para nuestro placer nos aleja del verdadero BDSM y nos convierte en indignas de pertenecer a la comunidad. Además de pacatas y aburridas, quienes así piensan son ignorantes.Todavía viven en la época en que la penetración era sinónimo de poder machista y las mujeres penetradas eran sumisas. El límite más transgresor en el sexo no es el coito libertino al que el sado del Marqués hace tantas y tantas referencias sino el ser besada en la boca por tu amante masculino.

   Hace algún tiempo, mi querida amiga sissy gerita me preguntó candorosamente: Perdone mi atrevimiento Mistress, pero tengo una curiosidad : un tierno beso con una sissy lindamente vestida y con un femenino rouge...seria posible? Porque no son sólo los varones, mis sumisos espontáneos, los que buscan mucho más besarme en la boca que el sexo genital. Las chicas cross con las que comparto noches de sexo en las fiestas mixtas  de los miércoles en Class, también parecen tener un radar especial para detectarme en medio de la oscuridad de los reservados. A algunas de ellas las bauticé, con humor y sin maldad, las hienas. Son las expertas en saciarse con los restos varoniles que quedaron excitados por la voracidad de la Leona pero fueron dejados de lado porque no pudieron cumplir con mis exigencias. Pero hay otras, más sutiles, que me rodean buscando compartir conmigo un femenino momento lésbico. Ellas son mis Princesas Fálicas. Con algunas de ellas, no con todas, nos besamos y nos amamos sin pudores ni tabúes. Al terminar, nos pintamos la boca juntas en el baño de mujeres, felices y divertidas por haber compartido nuestra fiesta femenina.

   El bondage, el pene, las tetas, el culo, el flogger, el sado, el cepo, el semen, la cruz de San Andrés, el latex y todo lo que se les ocurra soportan perfectamente todo tipo de sesión sin amor y por puro goce sensual pero el beso de lengua post sesión a hombres que no sean mi esposo así como un posterior encuentro a solas son negados casi rutinariamente. Por momentos, parece imposible evitar el enamoramiento romántico en el irrepetible estreno del sexo fetish. Pero así debe ser. Por eso, aunque siempre quieras más, si te gustó lo que vivimos, si gozaste siendo el sex toy de una mujer dominante, date por satisfecho y nunca me invites a salir días después ni mucho menos se te ocurra la pretensión de besar los labios de rubí, de rojo carmesí, de la Señora del Sado, de la mujer Vampira, tan sensual y femenina.






8 comentarios:

  1. Siempre quise ser dominado por mujeres o transexuales. Mi naturaleza

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  2. Como me gustaria ser una de sus princesas falicas

    Sussy Sissy

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  3. Jo, vaya relato, me has dejado patidifusa, me encantaría tener una sesión de sexo lésbico y ser tu hiena, si es en compañía de Gerita sería ya como tocar el cielo!!
    Para mi tu eres una Reina, una Vampiresa, una Diosa Fetish o lo que quieras, pero el hecho de dejarse penetrar por un hombre varonil no equivale a alejarse de la dominación, aunque parezca una forma de rendición, que no lo es en absoluto.
    Fantástico post querida Mistress Roxy.
    Muacssss

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    1. Claro que no lo es, todo lo contrario. Mi sumiso marido dice que cuando era chico, el porno lo excitaba porque el veia a las mujeres como poderosas, sirviendose del sexo de los hombres para satisfacerse. Cuando la mayoria lo ve como parte de una cultura falocentrica que somete y degrada a la mujer. La dominacion y la sumision está en nuestras cabezas, no en los actos sexuales en sí.

      besos, princesita

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  4. Jeje! perdone mi sonrisa Mistress pero ese trio imaginado por Merce me hace sentirme una chica muy muy mala y algo viciosilla. Yo tampoco entiendo esa idea de que el coito representa la dominación masculina sobre la sumision femenina, me parece algo absurdo, en un coito no hay dominante ni dominado, es algo físico y natural. Donde si hay dominacion es en la negación de un beso, porque no hay nada mas sexy y excitante que desear que te coman la boca y te denieguen ese placer o te obliguen a ganartelo de otra forma...Muchas gracias por la cita Mistress. A mi me encantaría pintarme los labios con usted en cualquier sitio y mucho más en un baño de mujeres, creo que sería delicioso. Besos.

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    1. Me imagino que tu porta cosméticos va a estar mucho más completo que el mío

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