sábado, 18 de agosto de 2012

Indelebles marcas de poder femenino



 


    Hace un tiempo discutíamos en una reunión de amigos sobre fetichismos varios, BDSM y sobre el poder que una mujer altamente sexuada genera a su alrededor y, como ocurre muchas veces, se entabló una discusión acerca de la  definición de mujer dominante, más allá de los gustos fetichistas que los hombres sumisos suelen tener. Las fantasías masculinas sobre las dominatrices han ido moldeando a su manera determinados caracteres y a veces resulta confuso establecer una nítida diferencia entre la realidad femenina (en este caso, la mujer dominante) y como esa realidad es desdibujada desde la óptica del varón que fantasea con esa misma realidad.

   Entonces recordé que una dominante amiga, Atenea,  (a la que cito con su permiso), había definido a las doms de la siguiente forma:  

   Una dom para mí es una mujer que sabe usar terriblemente bien sus atributos físicos y psicológicos para conseguir lo que quiere y al mismo tiempo hacerte sentir que fue lo mejor que pudiste haber hecho.

   Una mujer dominante tiene atributos físicos y psicológicos. No importa en que relación, pero los tiene. Cuando leo en los foros a esas pobrecitas que pretenden hacernos creer que la belleza femenina no debe tener importancia en las relaciones de dominación, a veces les contesto pero a veces, sólo sonrío. La belleza, la elegancia femenina, nos otorga un poder inmenso. Negarlo es pretender tapar el sol con las manos. Lo que nos distinguiría de las otras mujeres atractivas es que, según la definición dada, nosotras sabemos usar ese poder terriblemente bien. Somos conscientes que somos dueñas de un poder y lo usufructuamos para nuestro propio goce.

   Me gusta además la expresión terriblemente. Indica que somos deseadas pero también temidas. Jugás con la tigresa, ella te deja jugar pero sabés que no es una gatita. 

   Ese conseguir lo  que quiere  está muy, muy cerca de la definicion de dominar que yo misma expresé en la primer columna de este Magazine cuando escribí  Dominar es darme los gustos.  Ella consigue lo que quiere, sin culpas ni contraprestaciones. Será decisión de Ella si desea complacerlo en algo a él pero en realidad no importa lo que él quiera,  porque lo único que en realidad él quiere es complacerla a Ella.

   Estoy segura que estas características son parte de la esencia del Femdom, que siempre fueron parte del juego de la seducción femenina y que los hombres que han caído, caen y caerán en él como sus víctimas lo hacen de manera consciente. También sé que la condena generalizada a estas actitudes por parte de los Amos y Señores del BDSM  no hace más que reforzar su encanto. Ellos se dedican a legislar, a aburrirnos con su ética y nosotras les jugamos sucio, muy sucio.

   ..usar terriblemente bien sus atributos físicos y psicológicos para conseguir lo que quiere...

   Manipulación de la voluntad del  sumiso? Seguro. Y si me preguntás dos veces, no diría sumiso, diría varón.

   Abuso? Puede ser. De todas maneras, en todos los casos reales de abuso que conocí de mujeres sobre hombres, ella no utilizaba el poder de su atractivo sino el de las lágrimas, para generarle sentimientos de culpa y así manipularlo.

   Discriminación? Definitivamente sí. 

   Porque un poder sexual así  no lo tiene cualquiera. Este poder discrimina de una manera tajante y cruel. No cualquiera es Ama, no alcanza con proponerse ser Ama.  Hay que tener atributos para serlo. Por supuesto, cualquier mujer puede llamarse a sí misma Ama a partir del poder  que un sumiso le entrega. Es como un jugador de fútbol que juega, no por su talento, sino porque otro le regaló la pelota con la que se juega el partido. En este caso, ella será finalmente Ama, escribirá en los foros, tendrá un nick con mayúscula, acollará a un sumiso (o a varios) pero estará sujeta a los límites que el sumiso establezca. El sumiso será quien tenga la última palabra. Porque él no siente que Ella lo avasalla sino que ella (con minúscula) es la realización de alguna de sus fantasías. Nada más. El verdadero poder está en la sumisión de él, no en la dominación de ella.

   Ese es el precio a pagar para ser reconocida como ama cuando no se puede contar con  un poder que emane de una femineidad sexuada  y atractiva sino que sólo se obtiene a partir de una negociación consensuada. El consenso es el  precio que estás dispuesta a pagar para poder jugar con la sumisión de otro. Ese otro al que la Sociedad BDSM  denomina sumiso. En cambio, si estás en presencia de una de Ellas y te dedicas a complacerla entregándote al peligroso, delicioso, genuino poder femenino, Ella te hace sentir además  que fue lo mejor que pudiste haber hecho. Ella es quien mueve los piolines, aún cuando la experiencia o la sesión terminó. Ella te ha marcado con una marca de poder indeleble. Como un Caín sometido, llevarás su señal, su estigma. Así como existen las buenas amas que consensúan, también podés un día (seguramente inolvidable y quizás maravilloso) hallar alguna de las Amas,  sádicas, sensuales y femeninas.

   Mi agradecimiento a ATENEA, inspiración de esta columna.



10 comentarios :

  1. "Me gusta además la expresión "terriblemente". Indica que somos deseadas pero también temidas.Jugás con la tigresa, Ella 'TE DEJA'jugar pero sabés que no es una gatita"

    Mon Dieu...!!! ¡¡¡Que columna!!! La excelencia pura...MISTRESS ROXY...¡¡¡única!!!

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    1. gracias como siempre por tus comentarios, dasautox

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  2. Querida LRo

    Esta es sin dudas la mejor columna q te he lieido.
    Tu claridad de conceptos y el modo simple y potente en q los expones son maravillosos.
    No creo haber podido definirme y describir mis ansias de varon sumiso, q como los has hecho.. y esa mirada q tenes me hace sentir desnudo, admirado y entregado.
    Toda mi admiracion para la diosa mas perversa q pueda llegar a conocer.
    Besos miles
    B_L

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  3. Yo pienso que el poder FemDom al hombre se basa principalmente en el deseo y admiración que siente el hombre hacia ella.
    Desde mi punto de vista ese deseo y admiración no es "ser como ella" sino ser un varón que se reconce como varon. Sin perder su escencia ni caracteristicas de hombre.
    Tambien pienso que todas o casi todas las mujer pueden tener algo que inspire admiración y deseo. Puede ser bellesa, su sensualidad, su poder, su caracter e incluso su inteligencia y conocimientos. O la combinación de algunas de ellas.
    Todos los hombres no somos iguales, todos los hombres no buscamos lo mismo. Y al hablar de "hombres" hablo de sumisos o no.
    Interesante la columna, gracias por compartirla.

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    1. Buen punto , Carlos. Está claro que el poder femenino al que me refiero no "ataca" por igual a los hombres. Justamente, el hombre, al entregarse a la mujer que adora, se reconoce como hombre, jamás pierde su esencia sino que la acentúa. La mujer dom le permite llegar a lo profundo de su sexualidad.

      gracias por tu comentario!!!

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  4. Gracias estimada por la cita.
    Y por desarrollar tan bien un sentir que yo tuve hace tantos años ya!

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    1. A vos. ATENEA, te debo esta columna. Vos la escribiste con tu concepto, yo sólo rellené algunos huecos.

      A veces, cuando leo a tanto deslenguado que dice que siendo tan joven una mujer no puede ser Ama, me dan ganas de sonreir, pensando jutamente en vos.

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  5. “Una dom para mí es una mujer que sabe usar terriblemente bien sus atributos físicos y psicológicos para conseguir lo que quiere y al mismo tiempo hacerte sentir que fue lo mejor que pudiste haber hecho.”

    Muy buena síntesis.

    Honestamente creo que todas pasamos por un período de dudas y cuestionamos, seré realmente dominante y creo que esta frase resume lo que confirma mi "poder femenino"

    De la columna quiero resaltar este párrafo
    "Por supuesto, cualquier mujer puede llamarse a sí misma Ama a partir del poder que un sumiso le entrega. Es como un jugador de fútbol que juega, no por su talento, sino porque otro le regaló la pelota con la que se juega el partido. En este caso, ella será finalmente Ama, escribirá en los foros, tendrá un nick con mayúscula, acollará a un sumiso (o a varios) pero estará sujeta a los límites que el sumiso establezca. El sumiso será quien tenga la última palabra. Porque él no siente que Ella lo avasalla sino que ella (con minúscula) es la realización de alguna de sus fantasías. Nada más. El verdadero poder está en la sumisión de él, no en la dominación de ella."

    No todos los hombres vibran por los mismos detalles, (no son todos tan igual) alguna vez supiste escribir que el deseo es como "Un Rayo Laser" específico. Adhiero al concepto, el deseo de un sumiso es muy muy específico.

    Me canso de leer como los sumisos o no tanto decretan, aquella es ama, aquella no. Si ella no te avasalla, no quiere decir que no sea dominante, quiere decir que NO es la DOMINANTE para vos. Quiere decir que vibran en diferentes frecuencias.

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  6. Los sumisos solemos decretar "aquella es ama, aquella no" porque aunque no nos avasalle, es obvio que sentimos el poder, aunque no sea le poder que nos excite. Ese juzgar es como una "deformación de la profesión" del sumiso.

    cheshirecat de Mistress Roxy

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