miércoles, 12 de febrero de 2014

Mis labios de rubí, de rojo carmesí.


   Esta es una columna cruda, sin escrúpulos. Por eso, la guardé para febrero, para el mes donde todo el sexo parece irremediablemente mezclado con la cursilería y el falso romanticismo. El mes de San Valentín. Si sos mujer, espero que me comprendas aunque sé que la mayoría no estará de acuerdo. Si sos varón, no me interesa poner en estas palabras el más mínimo alivio a tus sentimientos no correspondidos. No te amo. Quizás te alivie saber que son muchos los que suelen encontrar el orgasmo más fuerte de su vida por obra y gracia de las acciones de una mujer dominante para luego quedar ahí, desvirgados para siempre, ejecutados contra la pared del amor romántico, inolvidable e imposible. 

    La historia terminó o nunca empezó. Entre vos y Yo, sólo Fem Dom por un rato and that´s all! Yo no cobro por esto pero tampoco me comprometo con nadie y no te garantizo nada que evite tu enamoramiento. Yo lo hago porque me place y para Mí sólo vale Mi placer hedonista y egoísta.

Puedo besarla?
Necesito charlar con Ud.
Quisiera tomar un café conmigo en otro momento? 

  Me detengo en particular en el beso. El devorar la boca de la Diosa, no es una forma de firmar entre antifaces un contrato con uno mismo? Pero si esto es solo sexo por placer, sin sentimientos, y las madres nos decían que a los hombres sólo les importa el sexo y separan perfectamente el amor de la calentura…

   Se lee tanto en los sitios sobre BDSM sobre la penetración a la Dómina. Que si el sumiso puede o no penetrarla. Pero yo insisto en que el límite más transgresor no es el coito libertino al que el sado amarquesado hace tantas y tantas referencias sino el ser besada en la boca. Mis partenaires varones, mis sumisos espontáneos y especialmente las chicas cross  buscan mucho más besarme en la boca que el sexo genital. Y la otra fantasía irredenta es el encuentro post sesión, en un lugar público para tomar un café con la Diosa y volver a verla cara a cara, pero a solas. Lo que quiere decir que Ella, en ese momento, será toda para él.

   Lo que Yo busco es aquel eslabón perdido en la cadena del amor romántico pero que es a la vez casual y espontáneo. Aquello que es tan difícil de encontrar porque requiere reconocer y aceptar que aquella sesión fue una gran oportunidad de dar y recibir amor, aunque sea por cinco minutos y que no requiere un postludio. No quiero afectar esa perfecta pureza del sexo en estado virginal contaminándola con momentos posteriores que sólo pueden aportar desilusiones y sentimientos equívocos.  Si fuimos capaces de llegar a la cumbre del orgasmo mediante una combinación deliciosa de pasiones y acciones sádicas, porqué ensuciar el hermoso recuerdo con pretenciosos enganches propios de códigos vainillas, como si el amor fuese una función de cine continuado en donde una película del mismo tipo debe suceder sí o sí a la anterior. 

    El bondage, el pene, las tetas, el culo, el flogger, el sado, el cepo, el semen, la cruz de San Andrés, el latex y todo lo que se les ocurra soportan perfectamente todo tipo de sesión sin amor pero el beso de lengua post sesión a hombres que no sean mi esposo y el encuentro a solas afterwards son negados casi rutinariamente. Yo no busco ni deseo compromisos. En mis paganas celebraciones, invoco al espíritu de Afrodita y Dionisos, al libertino deseo erótico y rezo porque ese deseo no sea confundido ni mezclado con relaciones cotidianas que nos hacen perder toda la magia.

    Siempre he estado atenta a los apetitos gourmet  de los sumisos y he conocido entre sus filas muchos más cupidos que marquesitos. Quizás Sacher Masoch no estaba tan errado cuando al caracterizar a Severin, pintó como nadie los excesos a los que un hombre puede llegar cuando la lujuria se transforma en amor. Por momentos, parece imposible evitar el enamoramiento en el irrepetible estreno del amor Femdom. Pero así debe ser. Por eso, aunque te duela, si te gustó lo que vivimos, si gozaste con la realidad maquillada de sado, el corazón contento de sexo y el orgasmo con una Dómina, date por satisfecho y nunca Me invites a salir días después  ni mucho menos se te ocurra la pretensión de besar los labios de rubí, de rojo carmesí, de la Señora del Sado, tan sensual y femenina.






7 comentarios :

  1. Perdone mi atrevimiento Mistress, pero tengo una curiosidad : un tierno beso con una sissy lindamente vestida y con un femenino rouge...seria posible?

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  2. Claro que sí, mi amorosa. Pero debo estar alerta, sabes cuantos intentan hacerse pasar por sissies y en realidad son simplemente hombres disfrazados sin la menor femineidad?

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  3. Muy interesante tu entrada y tu blog.
    un saludo
    http://recuerdodenoche.blogspot.com.es/2014/01/tormenta-de-verano.html?m=1#comments

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  4. Que buena foto la del final, Hahahaha, Por cierto, a mí por lo general tampoco me gustan los besos dentro de un contexto BDSM ;)

    Saludos, kinky Doyle~

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  5. Entonces, ante tal maravilla, y admiración, que comparto, por ese amor subversivo,
    ¿ por que seguimos buscando el beso vainilla ?
    En mi humilde opinión, es falso que sean amores distintos.
    Solo hay un Amor.

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    Respuestas
    1. Porque no quieren Ama, quieren novia. Por eso buscan el beso vainilla

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